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Miradas Adolescentes

Joven con megáfonoEl 28 de febrero, las personas que abarrotábamos el salón de actos del Gran Hotel Puente Colgante de Portugalete fuimos testigos de un hecho apasionante a la par que inusual en unas jornadas dedicadas a la prevención de las drogodependencias: la presencia, la voz, el anteojo, la mirada de los y las jóvenes.

Cuatro jóvenes; Celia, Iker, Jessica y Lorena, nos relataron a viva voz las conclusiones del encuentro internacional en el que participaron alrededor de ochenta jóvenes, denominado “En Clave Joven”.

Creo que lo más interesante sería que escucharáis cómo fueron expresadas las conclusiones por sus voces ante este auditorio “adulto” al cual, por momentos, hicieron empequeñecer. Os dejo con ellos y ellas:

Celia: “El botellón no es un problema, no tienen en cuenta nuestra opinión. Que beban los menores es responsabilidad de los padres. No demonizarlas, ya que las hace más atractivas. Que cada uno aprenda a relacionarse por si mismo con las drogas. Nos preocupamos por algo más que por las drogas (vivienda, estudios…)”

“Que los padres nos acompañen, que no tengan miedo a que nos equivoquemos. La opinión del adulto siempre tiene más peso, se cree que tienen más razón, siempre critican todo…”.

“Consumir con cabeza y responsabilidad asumiendo las consecuencias. Pedimos la confianza de los adultos. Por ver a un joven fumando un porro no quiere decir que se esté echando a perder. El hecho de ser padre impide que sea ideal…”

Iker: “Nos molesta que nos juzguen por la apariencia. Las drogas débiles (alcohol, porros, tabaco) son diferentes a las fuertes. Es una época diferente, ¡comprenderlo! Darnos una oportunidad para ver que sabemos consumirlas…”

Jessica: “Más prohibición, más consumo. Enseñar cómo actuar frente al consumo, cómo reducir riesgos. Quién hace la ley… Oportunidad de poder experimentar. Establecer las normas consensuadas entre padres e hijos, necesidad de empatía, necesidad de límites…”

Lorena: “Todo lo que hacemos está mal visto. El número de horas que los padres dedican a sus hijos disminuyen a pasos agigantados. ¡Basta ya de sentirnos culpables por todo lo que hacemos!”

“El alcohol nos sirve para socializarnos, estar más abiertos, pero a la vez hay presión de grupo y marginación, necesidad de limitar la edad. Cuanto más información más decisión”.

“La comunicación con los padres es insuficiente. Los padres delegan demasiado en la escuela. Que dejen que nos equivoquemos. Miramos al futuro con miedo e ilusión, nos preocupa la vivienda, el trabajo, el futuro. Podemos cambiar, pero nos tienen que dar armas para actuar. Hay que liarla de manera pacífica. Con el botellón tenemos un resultado inmediato, con las manifas el resultado no es inmediato…”

Espero que las opiniones recogidas os hayan resultado de interés y os ayuden a reflexionar como altavoz de las mentes de nuestros jóvenes y adolescentes.

Seguro que se me quedan algunas opiniones en el tintero, pero espero que este fragmento sea representativo de lo que allí acaeció.

Para acabar, una gran reflexión, una gran máxima de Jessica que, aún siendo la más joven, es capaz de tan inspirada perla:

“Lo mismo que no salimos con el libro de fiesta, no deberíamos ir al colegio con los porros”.

Posdata: en breve, desgranaremos algunas conclusiones que Jaume Funes nos mostró a colación de este encuentro de jóvenes.

Hasta pronto.

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