Tags

Related Posts

Share This

Gracias por tus gracias…

Ilustración basada en la palabra graciasEn nuestro trabajo, normalmente, el educador o educadora no está acostumbrada a recibir, elogios halagos y reconocimiento. Como ya hemos comentado en alguna vomitona al uso, esa desatención suele ser en primer lugar por parte de la entidad y/o nuestros/as “superiores”.

Pero hoy no quiero referirme a éstos, hoy quiero referirme a nuestros usuarios y usuarias; jóvenes, ancianos, familias…con y para los que trabajamos día a día.

No sé como lo veréis vosotros/as, pero en mi realidad, yo trabajo con jóvenes y también tengo relación con familias y profesorado y no suelen abundar las personas que te muestren su agradecimiento.

Según parece, todo bebe de la lógica del tengo derecho, es decir, como que me atiendas es un derecho, algo natural, un deber por mi parte ya que como profesional cobro a tal efecto, no te he de estar agradecido, es tu deber.

En parte estoy totalmente de acuerdo. Es mi deber y no sólo mi deber, sino mi voluntad trabajar con estos colectivos y para ellos de forma activa. Pero…

Pero, todo el mundo necesitamos de alguna palmadita en la espalda, aunque sólo sea para discernir si el camino, si los pasos dados, si el servicio prestado van en buena dirección.

En la lógica del derecho y no del deber, mora el origen de la ingratitud, que en nuestro ámbito de actuación, lamentablemente, es más usual de lo aconsejable y eso, cuando la gratitud es a todas luces necesaria para nuestra autoestima profesional.

Y es que en esta sociedad, parece que lo que no se paga con Euros no costará, parece que sólo se valora lo caro en dinero, no en esfuerzo profesional, no en trato amable y esta tendencia, es fruto de nuestra sociedad consumista, del tener antagonista del ser.

En este sentido, salimos perdiendo de todas, todas, ya que normalmente somos un “servicio gratuito” y además hemos de unir dicho hecho a que todavía estamos luchando por reivindicar nuestra valía, nuestro prestigio como profesionales.

Analizada esta situación, se entiende que sean pocos los usuarios y usuarias que nos demuestren, nos expresen, nos expliciten su agradecimiento, su conformidad y satisfacción con nuestro trabajo, difiriendo con otras profesiones en las que aún hoy, el agradecimiento es más común, incluso los regalos materiales aún siendo el deber y la obligación del profesional en cuestión.

Dicho esto, no sería de recibo que obviase la otra parte de la moneda. Esos
Jóvenes, (en mi caso), que a su manera te agradecen lo que has hecho, preocupándose por ti, llamándote, y demostrándote su gratitud cada vez que se encuentran en tu camino, e incluso en contadas ocasiones te expresan lo positivo que como profesional (siempre unido a la persona) tienes y llevas contigo.

A todos y todas ellas les doy las gracias por llenarme el deposito para poder proseguir mi viaje…

Comentarios

Comentarios