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¿Es posible la evaluación cualitativa?

BrújulaÉsta es una pregunta que nos hacíamos el otro día una compañera y yo mismo. Y es que resulta difícil hacer una radiografía numérica de aspectos tan unidos a los sentimientos, a la personalidad, al ser, al interior.

Con estos mimbres, los números se encuentran recelosos, miedosos, un tanto lejanos…
Porque la lógica cuantitativa también tiene sus límites, incluso la omnipotente ciencia y más allá de sus fronteras hay otras lógicas que nos dan otras visiones de una realidad cambiante y multifocal.

Siendo así, no en pocas ocasiones, nos hemos empecinado en aplicar la regla, la medida a lo cualitativo, resultando del todo artificial, como un traje en él que nunca estuviste a gusto.
¿Cómo medir que un joven ha mejorado sus habilidades? ¿Cómo medir que su percepción del riesgo es mayor? ¿Qué número darle?

Ante esta incertidumbre, bien podríamos optar por otro camino, mas la decisión se antoja más complicada, ya que no hallamos asideros sólidos, no tenemos claro que camino tomar.
En un primer momento, tendemos a evaluar de forma más cualitativa, basada más en la observación que en los números, basada más en la opinión que en la estadística.
Pero llegados a este punto, nos asalta una duda, si cabe más profunda que la que daba razón de ser a este artículo, ¿Cómo evaluar de este modo de forma objetiva?…

Imposible, imposible en todo grado, ya que opinar per se, es ser subjetivo, es poner nuestro propio cristal en la montura…

No sé… me resulta muy complicado medir estos aspectos sin ser demasiado subjetivo, y no veo que puedan en verdad medirse por medio de cifras.

¿Acaso ha de ser subjetivo? ¿Acaso no sea necesario que estos aspectos sean medidos?¿Acaso baste con sentir que se está haciendo bien ya que al fin y al cabo son sentimientos de lo que hablamos?

Difícil cuestión la que nos ocupa ¿Alguien nos presta una brújula?