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Tengo compañera: ¡¿Qué suerte?!

Tengo compañeraMe explico. Llevo más de cinco años trabajando como educador de calle y educador de jóvenes y hasta ahora, salvo en un proyecto con locales de jóvenes, para bien y también para mal, he estado trabajando sólo. Yo me lo comía y guisaba todo como el tal Juan Palomo.

En este sentido, siempre me he quejado de la soledad, de la imposibilidad de compartir mis vivencias, al menos en el día a día y en el momento en el que me hubiese sido más útil. Siempre me he quejado de que nadie podía ponerse en mi lugar y de que mi trabajo no tenía un eco real y suficiente en mi institución, que yo era el único que veía el fruto de mi trabajo y por mucho que lo contara, por mucho que se reflejara en cifras y letras en una memoria, no era suficiente.

Pues bien, llegado el momento en el que tengo la suerte de tener una compañera de trabajo, las cosas no se presentan tan fáciles como cabría esperar.

Desde luego, albergo grandes esperanzas y expectativas respecto a nuestra relación de trabajo, sobre todo teniendo en cuenta lo que os he comentado. Pero dicho esto, me doy cuenta de que en estos años de trabajo me he acostumbrado a trabajar sólo, es decir, a mi aire, sin depender ni discutir (en el buen sentido) con nadie. Y ahora, todo cambia, tengo que hablar con ella para decidir los pasos a dar, el cómo y el dónde. Tenemos que encajar nuestras ideas en un puzzle cambiante, tengo que tener en cuenta cómo es y cuáles son sus necesidades y ver cómo encajan con las mías; en fin, conocer, respetar, negociar, colaborar, compartir…

Leyendo los anteriores renglones, alguien pudiera pensar que estoy descontento, pero nada más lejos de la realidad. Lo que pasa, es que me está costando más de lo que esperaba y quería compartirlo con vosotr@s como un buen ejemplo, según mi opinión, de que somos animales de costumbres, y que los cambios cuestan, aunque sean en positivo.

En un futuro, cuando lleve algún tiempo trabajando con ella, espero compartir con vosotr@s mis sensaciones positivas. Hasta entonces, espero que podáis exponer algunas de vuestras experiencias a este respecto.

Tengo compañera ¡Qué suerte!