Tags

Related Posts

Share This

Habilidades para el diálogo y la resolución de conflictos entre padres/madres e hijos I

Habilidades para el diálogo y la resolución de conflictosDurante el pasado mes de enero, hemos participado en un taller de Habilidades y Resolución de conflictos, organizado por el Ayuntamiento de Leioa (Vizcaya) y realizado por una psicóloga y mediadora, del Centro Universitario de Transformación de Conflictos GEUZ.

Viendo la conveniencia y aspectos positivos sustraídos de aquellas comparecencias, he tratado de haceros un breve resumen sobre los aspectos más interesantes y llamativos que invitan a la reflexión y sobre todo a la práctica; bien como padres/madres, como educadores/as, como monitores/as, como profesores/as o como personas. Porque, como bien decía Emilio Calatayud, educar es responsabilidad de todos/as.

Para iniciar el curso, la dinamizadora empezó enunciando que “no existía una varita mágica que solucionase todos los problemas o conflictos“. Entendiendo y compartiendo el contexto de donde partíamos, discrepé levemente con ella. Pienso que sí existe la varita mágica, es más, entiendo que todos/as la tenemos; la clave es saberla encontrar en uno/a mismo/a y hacerla funcionar.

“El conflicto es la interacción de personas interdependientes que perciben objetivos incompatibles e interferencias mutuas en la consecución de esos objetivos“ (Folger)

El conflicto es inherente a las relaciones sociales y a la educación de un niño/a. El término conflicto es un término neutro; ahora bien, en nuestra mano está el hecho de manejarse en una u otra dirección: negativamente, con el consiguiente choque; o bien positiva y constructivamente. En definitiva, el conflicto es inevitable. Nosotros damos una respuesta, eso va a ofrecer un resultado, lo que acarreara unas emociones.

Las fases del conflicto: Partiríamos de unas actitudes o creencias que llevan a la incompatibilidad. Ocurre el conflicto, al cual se le da una respuesta (momento éste en donde actuamos y clave en el posible éxito o fracaso) lo que produce un resultado.

Estilos de respuesta al conflicto:

NOMBRE DEL ESTILO (Posición de los Padres / Posición Hijos)

Acomodaticio: Padres ceden o pierden / Hijos Ganan. Los adultos muestran baja orientación en los intereses motivantes del conflicto, las causas, el origen, el desarrollo y prevalece mantener la relación “cordial“ con los hijos.

Evitador: Huir y Perder / Ganar. Baja orientación a los intereses y a la relación. El adulto evita el conflicto, marchándose o no afrontándolo, o mirando a otro lado. Postura débil y aire derrotado. Indecisión, se excusa, permite ser interrumpido, subordinado, etc, etc…

Controlador/Confrontador: Ganar / Perder. Alta orientación a conseguir los intereses adultos y poco interés en la relación filial. Padres autoritarios, muy directivos, etc, etc…

Colaborador: Ganar / Ganar. Es el estilo de respuesta idónea, dado que ganan las dos partes y está orientado a mantener la relación y a los intereses. ¿Como se consigue? Colaboración, mediante un dialogo asertivo y participativo ante el conflicto. Desarrollando una escucha activa (de manera eficaz), transmitiendo con firmeza nuestros mensajes “yo” (expresando información, opiniones y sentimientos directamente). Mantener posturas decididas y mostrar un aire competente. Negociando (no significa ceder, ojo ¡¡¡no confundir!!!) Tomar la iniciativa y tomar posiciones claras y afrontar la situación con habilidad.

Fin de la primera parte por hoy. Si el público educablogero lo entiende oportuno, lo remataríamos en breves fechas con una segunda y ultima disertación.