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¡¡¡Comience el Espectáculo!!!

Reporteros gráficosGijón – Abril 2007: Sale a la opinión publica el caso de una adolescente de 13 años, muy rebelde e inadaptada, cuya madre pidió a las Instituciones que se hicieran cargo de ella, pues ya no podía con su vástago. A toro pasado, cabría decir una vez más, que poco tuvo de opinión (solo se oyó hablar a la madre) y menos aún publica, pues era un caso particular (no son así todos/as nuestros/as jóvenes, créanme).

Hay jóvenes, chicas y chicos, que no respetan unos limites (“aquellas“), ni poseen unas normas de convivencia, o habilidades sociales con los que “andar por la vida”, que decían los de antaño. Su única satisfacción (“estas“) es tener muchas de estas y pocas de aquellas. Poder vivir en libertad sin tener que hacer caso a los adultos (padres, madres, familiares, profesores, etc, etc..), a sus normas (la sociedad), y discernir en tiempo y forma, cual van a ser sus prioridades(exigir todos los derechos del mundo, incluidos los que no están escritos), casi siempre en choque respecto a las instauradas en la sociedad moderna (obligatoriedad de la educación, realización de un trabajo a cambio de un salario, respetar como ciudadanos unos derechos y unos deberes , convivir pacíficamente dentro de la sociedad respetando al resto, etc, etc..).

La madre, en un ultimo intento de internacionalizar su problema familiar, recurrió a la prensa para publicitar su caso y demandar a las administraciones que educasen, cuidasen, medicasen y residencializasen a su hija, como potencial sujeta de alteraciones de orden publico. Fugas del hogar, faltas de autoridad (que quizás nunca tuvo), consumos, relaciones sociales conflictivas, sexualidad temprana…

Alrededor de la vivienda, en días posteriores, se monto la carpa circense de rigor. Todos los artistas invitados (periodistas), de todos los rincones de España se acercaron hasta tierras Astures para comprobar in situ, el tierno espectáculo. Cámaras en la puerta de casa esperando ver el rostro difuminado de la menor, entrevistas a la madre en sin fin de programas, intentos de entrevistas y peticiones de soluciones a los Servicios Sociales y las administraciones competentes de Bienestar Social, etc, etc…

Una semana después se apagaron las luces, las cámaras se fueron, desmontaron la carpa, y el “problema se esfumo”. La familia, por supuesto quedo donde estaba. Nadie sabe nada de esa familia desestructurada, de esa menor conflictiva que demandaba a gritos unos limites: familiares, sociales, personales (ya se conocería a si misma esta joven??) y posiblemente también terapéuticos. Meses mas tarde, el telón sigue sin correrse, y da la sensación que el circo sigue dando vueltas por España, buscando el próximo espectáculo.

Me gustaría decirles tres cosas a los protagonistas:

A la madre: La solución a los problemas, siempre la tienen los demás.
A la joven: Esto es lo que hay: Una sociedad. Tú eliges, pero todos participamos.
A Bienestar Social: Ayuden a esta niña en lo que puedan, aunque la solución y mucha responsabilidad la tenga ella.