Tags

Related Posts

Share This

Cadena de Sonrisas: ¡Síguela!

SonrisaHe dormido mal, me levanto con un ligero dolor de cabeza, me tropiezo con las zapatillas de casa, se me cae el cepillo de dientes, afuera la lluvia repiquetea contra las persianas… Me miro en el espejo e incomprensiblemente sonrío.

Y como mi propia sonrisa me sorprende, decido sorprenderos con ella en el Educablog.
Os invito a sonreír, aunque no tengáis ganas, aunque hoy lo veáis todo oscurillo, aunque parezca que no hay razón alguna, aunque estéis un poco tristes…

Sonreir, aunque os sintáis incapaces ante un problema, aunque os sintáis superados, aunque os ahogue la realidad, aunque os sintáis aisladas, solas, incomprendidos.

Sonreír , porque os lo merecéis…

Sonreír porque conviene reírse de las adversidades,
Reírse comprensivamente de uno mismo
Dibujar sonrisas más allá del momento,
Dibujar sonrisas para otras personas que lo estén pasando mal,
Para dar color a una realidad un tanto gris o enrarecida…

Sonreír, es gratis, es sano, es necesario. A veces se nos olvida como hacerlo, pero como andar en bicicleta, no se olvida del todo y con un poco de práctica, podemos echar a andar la carretilla de sonrisas, apiladas en el lienzo de nuestro rostro, atropellándose por salir, dibujarse y vestir cada momento, cada experiencia, no sólo las buenas, necesariamente en las malas.

Incluso, hay veces en que la sonrisa nos posee y sin nosotros querer, se apodera de los pequeños pero poderosos músculos de las comisuras de los labios y se dibuja rebelde en nuestra cara triste.

“Cuando caiga en una tristeza profunda, espero tener a mano la cuerda de sonrisas”

Posdata de tu sonrisa; ¡eh, soy tu sonrisa, a ver si me usas, que estoy un poco oxidada, reumática y anquilosada! ¡Venga, que tu puedes! ¡1, 2,3…! ¡Eso es, una buena sonrisa, entre un 7 y un 9! ¡Muy bien, ya me voy tonificando!