Tags

Related Posts

Share This

El EDUSO Tranquilo

El Eduso Tranquilo“Pienso, luego educo”.

Recuperada cierta normalidad física (he estado 10 días de baja profesional, por un esguince de rodilla) e informática (el PC habitual se llevó en su disco duro, mis proyectos, artículos y demás), renuevo el entusiasmo quinceañero por hacer cosas. Me dicen mis amigos/as y algún coordinador por ahí suelto, que llevaba un ritmo Educablogero bestial. Pero ya se sabe, que “la sarna con gusto, no pica”.

En estos días de reposo intelectual, miro a la profesión desde fuera, recabo información sobre situaciones y movimientos y llego a varias conclusiones:

1. Somos muchos/as y buenos/as.

Llega hasta mis manos, la revista oficial Gizaberri, del Colegio de Educadores/as Sociales de Euskadi. Después de una presentación formal, nos informan que, aunque no lo parezca, están ahí. Algunos (entre los que me incluyo), les alabamos en origen, dada la importancia que tenía su creación, formulación de trabajo y la relevancia social y política que de aquello debiese derivar: Promover e insertar la figura del Educador Social, en los diferentes ámbitos municipales, provinciales y autonómicos.

No sólo era cuestión de colegiarse, pagar una cuota anual y estar inscrito en una futurible bolsa de trabajo, o estar informado de las formaciones que se realizasen. Era algo más, pero creo que no llego bien el mensaje a los Educadores Sociales. Leo la revista generosamente, y compruebo como empiezan a darse pasos de esos importantes en los que todos creíamos en un principio.

Se redacta el Anteproyecto de Ley que responde a las necesidades o características de los Servicios Sociales, en las que el Educador Social, pasa a tener un representación muy importante sobre la realidad (que ya teníamos) y sobre el papel (que aún faltaba en algunos sitios). Leo entrevistas de compañeros/as, me río al recordar las fotos de antiguas profesoras de Universidad que participan activamente con el Colegio (no pasan los años por ellas) y el afán de seguir realizando este tipo de publicación.

Se estima, según fuentes sindicales, que somos aproximadamente 2.500 Educadores Sociales en Vizcaya. Una verdadera fábrica, sin chimeneas.

2. …Pero nos movemos poco y mal.

Felicitándonos todos/as por las movilizaciones habidas en Burgos recientemente, desde la Universidad (Movimiento Anfibio de por medio) hacia los organismos competentes de la Junta de Castilla y León, relacionadas con la dejación y marginación de la Educación Social, respecto a otras titulaciones y su baja consideración socio-política.

Apoyando el manifiesto de la Plataforma Hemen Zergatik Ez, en contra de las movilizaciones e incriminaciones vecinales hacia para los recursos de Acogimientos Residencial de menores en situación de desprotección (tanto para menores nacidos aquí, como menores extranjeros no acompañados).

Aún así, estos casos son la excepción, mal que nos pese. Me llega ayer mismo un mail donde se da cuenta de los últimos movimientos patronales y sindicales de Vizcaya, acercando mucho las posturas en la firma del futurible segundo convenio de Intervención Social.

Ya quedó dicho en un artículo anterior sobre los Convenios de Intervención Social en España, que había un referente a nivel estatal que era el de Álava. Pues bueno, cuando todavía no se ha firmado el de Vizcaya, con unas previsiones muy a la baja en cuanto a mejoras y consideraciones (un par de puntos de media de subida salarial por encima del IPC, no rebajar jornada horaria anual, y SI consideración especial de el trabajo en festivos, domingos, disponibilidad en el servicio), nuestros compañeros/as de Álava, que tenían una Base salarial (sirva como ejemplo, ya que se ha de reconocer que hay muchas más variables importantes en un convenio y no sólo el económico) de un 30% más de media en todas las categorías profesionales, ya están preparando movilizaciones y reclamaciones de cara a ese, su segundo convenio.

Mientras unos/as, lentamente, empezamos a subir una rampa de barrio, ellos/as están hoyando la cima del Everest.