Tags

Related Posts

Share This

Perder los Papeles

Perder los Papeles

La semana pasada llamé a una de mis chavalas idiota. Sí. Lo hice. Sé que no está bien, pero… No sé muy bien cómo ocurrió: última hora de la tarde, con toda una jornada a las espaldas, con una menor muy poquito locuaz que te exige un sobreesfuerzo para transmitir lo que quieres transmitir y explicándolo, además, con todo tipo de ejemplos y explicaciones para que todo quede claro.

En estas que, no sé muy bien cómo, comenzamos a hablar sobre los negros, los moros, los rumanos… En fin, sobre la inmigración, vaya. Y heme aquí, que me encuentro con una teenager que repudia a la gente de otras razas, que ve bien lo que hace Il Cavaliere en Italia con la población gitana, que si tiene que volver Franco, que si hay que hundir las pateras…

Y aquí uno que pierde los papeles y la llama idiota. Y luego trata de reconducirlo todo, haciendo más de Educador que de Lucce, pero nota que la chavala se pira para casa con el gesto torcido, a diferencia de sesiones anteriores. Y, al día siguiente, estoy con su ama y me dice que su chiquita llegó un poco enfadada de estar conmigo. Y le explico, y trabajamos, la madre y yo, en la necesidad de que su hijita ha de empezar a recibir otros mensajes o ha de ser educada con mayor insistencia en valores…

Pero, volviendo al día anterior, cuando Lucce (¡joder, escribo como hablaba Aída Nízar!) se quitó el traje de faena y volvía a su domicilio en coche, se iba comiendo el bolo por lo que había hecho. Eso sí, yo me consuelo enseguida y finalmente acabé sacándole una aplicabilidad educativa a mi pérdida de papeles, y me dije que la demostración de mi enfado por las barbaridades que había dicho la chavala ha podido servirla para empezar a cuestionarse algunos de los preceptos que, en la actualidad, maneja.

Pero está claro que el insulto no es la manera más idónea de hacerla ver mi desacuerdo y mi desagrado por lo que decía. Además, entiendo que las chorradas que la chavala decía se caían por su propio peso y que eran muy fáciles de argumentar y contrarrestar…

Oigan, pues fíjense que igual me sigo comiendo la cabeza por lo ocurrido. Lo mejor será leeros a vosotras y a vosotros en vuestros comentarios a ver qué me decís.

PD: esta semana he vuelto a quedar con ella y tengo pensado abordar este asunto. De momento, lo haremos con el visionado de una peli. He pensado en ‘American History X’, todo un clásico ya para tratar este tipo de asuntos, pero estoy abierto a posibles sugerencias. Gracias de antemano.