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Agur Mertxe

MertxeNo sé muy bien qué escribir, cómo escribirlo. No sé cómo empezar estas líneas. No sé si han de expresar dolor, homenaje, impotencia. Supongo que me quedara un texto deslavazado, a veces puede que incluso incoherente. Estoy jodido, triste, con rabia. Sé que, como yo, también lo están Tote, Asier, Jorge, toda la gente de Aldaika, toda la gente que conocía a Mertxe.

No sé muy bien si os resulta fácil o difícil imaginarse la cara, el alma, el cuerpo que se le queda a uno tras recibir una puta llamada a las 11 de la mañana informándote de algo que no resulta creíble, que no entiendes; de una noticia que te noquea; flipé: “Mertxe ha muerto”.

Mertxe, Mer en el Educablog, con 28 años nos deja. Se va al otro puto barrio. Me cagué en Dios varias veces, lloré, me contuve, dudé en acudir a una coordinación con la trabajadora social o pirarme con las compañeras y compañeros de Mertxe a compartir el dolor, a buscar explicaciones aunque no sirvieran de nada.

Una puta mierda. Increíble. Creo que es la palabra que más veces repetimos todos. Un sentido abrazo con Tote, besos y lágrimas con ex-compañeras de trabajo. Maldiciones y el flipe todavía en la cabeza.

Mertxe era una educadora social de 28 años a la que conocí en 2003 cuando me incorporé a trabajar en un área joven. Con ella compartía pitillos. A ella le enseñé lo que era la buena música y me reía cuando, a pesar de sus pintas, escuchaba a Andy & Lucas y lo flipaba.

Después yo abandoné el barco en el que ella ha continuado, pero no por ello se perdió nuestra relación. Es más, junto a Tote y a Jorge nos embarcamos en un proyecto, en una locura juntos. Mertxe es nuestra presidenta, joder, la jefa de B-SIDE, hostia… Mertxe es mi amiga y la de Tote y la de Jorge y la de muchísima gente más. Es más que una simple compañera de trabajo, joder.

Llegados a este punto mis ojos se vuelven a llenar de lágrimas, pero seguiré. No sé si el hecho de que le esté dando a la tecla de forma compulsiva servirá para echar inquina, mala baba, rabia, dolor…

Mertxe era una tía que se creía en esta profesión. Se la tomaba muy en serio. A veces era políticamente poco correcta con temas como el voluntariado y otros aspectos. Era, aunque suene tópico decirlo, de esas personas que dicen lo que piensan sin pensar a veces las cosecuencias que eso conlleva. Esto puede que le supusiera problemas o comidas de cabeza en el curro pero, con dos cojones, tiró para adelante.

Con ella y más gente nos fuimos a ver a Coldplay a Donosti, de casa rural, de borrachera unas cuantas veces… Una tía currela, que disfrutaba de su trabajo con los adolescentes aunque por su estatura yo llegara a pensar que un día le iban a dar unas hostias…

Con ellos, con sus chavales pasó su último día, de excursión, encima en el pueblo de su madre o de su padre, no sé de quién concretamente, en Pedrosa, en Palencia, creo. Y a la noche se va. INCREIBLE.

Creo que lo voy a dejar aquí. No quiero tampoco que esto se alargue más. Tampoco sé muy bien qué escribir. Esto es una VOMITONA así, con mayúsculas. Pensaba que un día después de despedirnos de ella tendría la cabeza más estructurada, pero me ha costado y, de igual forma que no sabía muy bien cómo empezar, no sé cómo seguir ni cómo terminar. Puede que algún día vuelva por aquí, o quizá Tote o quien quiera que la conociera, a escribir algo más bonito, poético… No sé. Hoy permitidme este caos. Este devuelto imparable.

Entiendo que la forma de terminar ha de ser un siempre estarás en nuestro corazón, un nunca te olvidaremos, un agur eta ohore, un te queremos, un… un… un palo increíble… Pero hay que tirar pa’lante. Sé que ella, en nuestra situación, diría eso. Estoy seguro y no por ello dejaba de ser una tía sensible, como me hizo ver en forma de comentario en una entrada que escribí sobre la distancia de seguridad.

Ya que pongo un link, voy a dejaros con los escritos que Mertxe hizo en el Educablog: Mirar hacia otro lado y Una de Amor.

También me ha asaltado la duda de cómo ilustrar la entrada: finalmente me he decantado por una de ella haciendo el bobo. Por cierto, esta foto la desmerece bastante.

Como última reflexión, constatar lo que es la vida, incluso en un pequeño medio como esta bitácora: hace unos meses nos congratulábamos por el nacimiento de nuestra primera educa baby y hoy nos rompemos de dolor por la desaparición de una educadora, compañera y, sobre todo, amiga. Que descanse en paz.

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