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La Hora de la Verdad

La Hora de la VerdadY llegó la hora, antes de lo anunciado, antes de lo esperado, pero de todas formas previsto.
Hará cosa de un mes y medio, me lo adelantó la directora:

– Tienes que ir decidiendo dónde te vas a quedar a trabajar.

Como os conté en el artículo ‘Trabajar en mi pueblo’ hace ya casi un año, tuve que decidir si trabajaba donde yo vivo, y acepté el reto sabiendo que esta decisión, como toda decisión, iría encadenada a otras sucesivas. La más importante, y es la que da sentido a esta entrada, es la de decidir definitivamente, si voy a trabajar a jornada completa en mi pueblo, o en su defecto en otra localidad.

Tomar decisiones, siempre es complicado y nos podemos devanar los sesos en infinitas cadenas de aspectos positivos y negativos, que ahora declinan la balanza hacia un lado para al de unos segundos inclinarse al otro.

Muchas veces, nos empecinamos, ya que llegamos a cogerle el gustito, en no decidir, en vivir al filo de la decisión sin llegar a tomarla. Yo mismo he tenido temporadas así, en las que no me comprometía con nada en cuerpo y alma. Me comprometía a pequeños trocitos sin tener por ello grandes expectativas en los diferentes frentes.

En estas situaciones, obtienes un proceso de aprendizaje muy rico, lleno de matices, pero falto de profundidad.

Creo que este proceso me ha servido para curtirme como educador, tomar perspectiva y prepararme para este momento del que ya no quiero huir. Ya no quiero fragmentarme en más trocitos. Ha llegado la hora de afrontar una sola empresa como educador.

Las dos opciones eran interesantes; una por tener gran parte del trabajo hecho y por tener toda la libertad para trabajar a mi manera. Y la segunda, por ser un proyecto más grande de inicio, más centrado geográficamente y por tener una potencialidad mayor.

En este sentido, yo he elegido la potencialidad, porque entiendo que puedo crecer más como profesional y como persona desde este puesto de trabajo, que finalmente es en mi pueblo.
Puede que me equivoque. Pero soy de la creencia de que el que decide, nunca se equivoca, sólo sigue el camino para avanzar.

Yo elijo decidir, y ¿vosotr@s?