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Amaral y ‘Rosita’, una Niña con Proyecto Educativo

Por fin se ha animado a mandarnos algo el amigo Skiman (y esperemos que no sea la última). Asiduo lector de este blog, Educador de los de verdad, de los de la vieja guardia pero sin estancarse en el pasado. Imparable, espitoso en ocasiones, pero buen tío, muy buen tío. Ah, y aita de nuestra primera EducaBaby. Y, al parecer, fan de Amaral. Lean, lean esta entrada de carácter biográfico y sentimental… (pero Skiman, ¿no leíste mi post sobre Educación Musical? jejejeje… ¡Un abrazo amigo!

Este viernes toca Amaral en las fiestas de Bilbao, por la cara. Algunos os preguntaréis qué pinta Amaral en este blog, pues os voy a contar una historia:

Hace ya muchos años había un Educador Social al que le gustaba mucho el cine. Sí, el cine, pero con miga, ese cine social que a la peña le aburre. Este Educador pensaba que era la mejor forma de contar historias, sobre todo para los que somos vagos leyendo y no tenemos tiempo.

Este Educador también pensaba que las letras de muchas canciones podían llegar más lejos y tener más influencia que muchas horas de duro trabajo, sólo había que saber cuál era la canción de cada chaval.

Pues ese tío un día escucha una canción en la vieja radio de su coche. El tema en cuestión hablaba de una tal Rosita, una renacuaja, deslenguada, traviesa y descarada, que se calentaba a bofetadas con un niño de cara lavada.

Y rápido se acordó de una niña así. Él conocía a esa niña, pero no se llamaba Rosita, se llamaba Jennifer, ‘La Jun’. Jeni, tía, te han escrito una canción.

Este tío quiso saber más sobre la chica que escribe sobre ‘La Jun’ y recortó en un periódico la carátula del disco donde salía esa cancion y quien lo cantaba era una chica de pelo largo, Eva se llamaba, Eva Amaral.

Pasaron unos meses y la chica, la tal Eva Amaral, vino a cantar a Bilbao, en el Rock Star y por la cara, así que allí se fue. En aquel concierto no hubo mucha gente, sólo una veintena de personas disfrutaron una pasada de aquella actuación y, desde entonces, sigue escuchando Amaral.

A este Educador le gustaría que ahora que Amaral vende tantos discos no se olvidara de las Rositas, Jennifer, Sheilas y Jonathan y les siguiera escribiendo canciones.