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Fotografías

Niño LLorando

Ayer, esperando el metro, casi sin darme cuenta mis ojos se posaron en unas grandes fotografías con personas como protagonistas, pertenecientes al evento Getxophoto.

No pocas son las veces que una imagen se nos ha quedado grabada en la retina, impactándonos más que cualquier consigna o discurso grandilocuente.

Muchas veces, solemos recurrir a las palabras, o a los videos, o a las películas para trabajar distintos temas, pero más raras son las veces que usamos imágenes fijas, fotografías.

Yo por mi parte, rompo una lanza a favor de este recurso, ya que a diferencia de una película, nos da más posibilidades de trabajar sobre los prejuicios de la persona que mira, ya que se deja mucho más espacio a la interpretación y a la imaginación.

Por ejemplo, la fotografía que he colgado se puede interpretar de numerosas maneras, imaginando desde el lugar donde vive, o qué familia tiene, o por qué llora…

Las posibilidades son grandes, depende de que sepamos sacarle jugo y de que tengamos claro que queremos trabajar.

Por otro lado, se pueden utilizar fotografías anónimas, de personas cercanas o incluso de las personas implicadas, depende del momento educativo en el que estemos. Ya sabemos, que a veces colocar el objetivo de nuestra cámara demasiado cerca del sujeto de nuestra intervención, puede derivar en que salga despavorido.

Para finalizar, os animo a que compartáis experiencias en las que hayáis usado fotos para educar, con diferentes contenidos y públicos, y que nos contéis en el Educablog qué tal fue y si conocéis algún recurso al que podamos recurrir para conseguir fotos de diferentes temáticas más allá del google.

Una fotografía es un instante robado al reloj, que nos hace posible pararnos y observar lo que el movimiento nos oculta.