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Igualdad: ¿Sí o Sí?

IgualdadMe dirijo a ti, amigo/a lector. Lee atento y sin prejuicios. Igual no te gusta lo que te voy a contar, pero espero redactar lo que pienso ahora mismo, lo más objetivamente posible. Vaya por delante que no es más que una declaración de intenciones personales, de un joven Educador Social que, analizando la realidad que le rodea, y compartiendo inquietudes o reflexiones cotidianas de nuestra sociedad actual, concluye: ¿Seré machista y conservador?

La idea de este artículo, venía dando vueltas de un tiempo a esta parte; pero no lograba hilvanarlo con un tema realmente gráfico, o significativo. Surgió la chispa, una tarde lluviosa de Octubre, en que un colega del mundo sindical, me dijo: “Es curioso, que un sector tan feminizado como el de la Intervención Social, donde los profesionales son mayoritariamente mujeres, no estén igualmente representados aquí hoy”.

Hace mucho tiempo, nuestro colega Quique de Alaska, puso varias veces el dedo en la llaga, viniendo a defender una tesis, en forma de aseveración, que comparto plenamente, y venía a concluir algo así: “Hay determinados momentos y contextos, en que la discriminación positiva a favor de la igualdad de la mujer, hace un efecto totalmente contrario al que se pretende en origen“. El contexto era bien diferente, pero cuesta creer que un hombre abominable asesine a su esposa; y sea un asesino con todas las de la ley; y si el mismo asesinato lo comete una mujer, no parece tan abominable, ni usen la misma ley.

Siempre he pensado que de la discriminación no puede salir algo muy positivo. La egalité que pregonaban nuestros vecinos franceses, debía venir de nacimiento ya impresa en el ADN de las personas. Pero la realidad es bien distinta, y muchas mujeres, continúan hoy día, sufriendo una minuscabación de sus derechos laborales: salarios inferiores, problemáticas en la conciliación familiar, etc, etc…

Compañeras mías hace 15 años, trabajaban 3 veces más en jornada horaria, que sus compañeros varones. Aquello era una forma de esclavitud laboral encubierta, que abogaba por el militarismo asociativo y la beneficencia social de las profesionales. Años más tarde, consiguieron cobrar un pequeño remanente mayor, por dichas tareas; pero no era solución, ni mucho menos. Desde hace 8, podemos mirarnos a la cara, compañeros y compañeras, para compartir jornadas, reflexiones, anécdotas, sentimientos, derechos y deberes.

A día de hoy, en la Comunidad Autónoma Vasca, 7.879 personas, somos profesionales del sector de la Intervención Social. 5.389 son mujeres (68,4%) y 2.490 hombres (31,6%). Somos casi 7 mujeres por cada 10 personas empleadas.

Sin embargo, en estas últimas fechas reivindicativas, no hemos compartido compromisos; y eso tampoco me parece bien. No es cuestión de cuantificar, distinguir ni diferenciar bloques de unas y otros. La realidad atañe a TODOS/AS (o debería).

PD: La violencia de género o doméstica, es una lacra y una responsabilidad de todos/as el combatirla y eliminarla. Mi hermano Txungi, me dice que en los Juzgados les están entrando últimamente, más casos de falsas denuncias por malos tratos; y eso no hace ningún bien a nadie, y muchísimo menos a todas esas mujeres que en verdad, sí las sufren y padecen.

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