Tags

Related Posts

Share This

La Transición

La Transición

Cuando se deja de trabajar en un proyecto, cuando se deja de trabajar en una localidad determinada, si están implicadas personas, más allá de las compañeras o compañeros de trabajo, es decir, me refiero a los y las usuarias se dan unos procesos de cambio, más aún si se producen después de haber trabajado por un espacio prolongado de tiempo, que son complicados.

Por un lado, está el trabajo personal de hacerse a la idea, de despedirse, de mirar más allá, de mentalizarse para afrontar con optimismo el cambio… Por otro lado, está la transición, cómo prepararla. Cuando las personas con las que trabajas, están acostumbradas a ti, a tu manera de ser y trabajar, es un proceso que va a costar.

Pasa como en las aulas, en las que cuando viene un profesor nuevo, al menos al principio, no paran de recordarle las virtudes del anterior y los fallos propios.

–Esto lo hacía mucho mejor Menganita…

Este periodo de acomodación, de encajar de piezas es delicado. Por un lado, está la difícil tarea de seleccionar a una persona adecuada para el trabajo. Bien es sabido, que podemos tener una idea concreta de profesional, pero no siempre lo encontramos y tenemos que elegir al que más se aproxime.

Pero por otro lado, está el tema de introducirle en el trabajo, ayudarle a ocupar el lugar que deja el profesional, o por lo menos un lugar cercano. En este sentido, puede haber personas que se sientan violentas, al presentarle a “sus” usuarios. Quizá haya personas que, debido a su alta implicación, les cueste desprenderse de ellas, las sientan más o menos conscientemente como suyas y obstaculicen el cambio.

Yo, no he vivido una situación de este tipo que recuerde y os agradecería que si conocéis alguna, la compartieseis con nosotros. Creo que lo lógico es ir preparando a las usuarias y usuarios para el cambio, explicándoles que termina el proceso contigo y que otra persona ocupará un lugar a su lado para seguir en la misma línea de trabajo.

Hay que plantearlo de una manera positiva, para hacer las cosas más fáciles. En mi opinión, este es el camino, ya que obstaculizándolo, ¿quién gana?. Si tanto queremos a las personas con las que hemos trabajado largo tiempo, debemos desear que quien esté por venir lo haga bien e incluso que lleguen a olvidarnos, por lo menos en la labor educativa.

Habrá a quien se le haga muy cuesta arriba, pero al final, no somos imprescindibles y siendo buenos educadores quizá jamás debamos pretender serlo.