Tags

Related Posts

Share This

El 2009 en Pocas Palabras

El 2009 en Pocas PalabrasWaiting in the cola del paro

Mientras el ministro Solbes continua con su inseparable sorna serena y guiño constante a los datos y las palabras (desaceleración, recesión, deflación), más de tres millones de vecinos, hacen cola cada mañana y no para comprar el pan. Algunos/as esperan que les den el dinero para comprarlo, con el llamado y tan recurrente en estas fechas suicidio por desempleo. La mayor fábrica de España sin chimenea, va camino de los cuatro millones de afiliados, aunque a ninguno de ellos/as les hubiese gustado tener que vérselas con el padre, de nombre igualitario: INEM.

Vamos a la Obama, que hay que descansar

Después de aquel “Habemus Papam”, recitado celestialmente por un tal Camarlengo, no ha habido momento más anunciado/televisado/proclamado que la toma de la presidencia de los Estados Unidos (por el dinero) por el señor Barack Husseim Obama. Debo ser el único ser en la faz de la tierra que no ha depositado tantas esperanzas en este nuevo presidente, ni en los que le sigan. Le va a ser imposible cumplir con todos los deseos y esperanzas, que en él han depositado los ciudadanos de su país, y por influencia directa, el resto del mundo entero.

También es cierto, y eso juega a su favor, que su predecesor se lo ha dejado bastante fácil para superarle, como si de un título de película parodia de serie B, se tratase: Peor Imposible. Que le vaya bien al nuevo presidente, y sobre todo a su lobby, pues buena parte de las cosas que suceden, las deciden ellos.

País de ciegos y lazarillos

Mientras escribo estas líneas, seguramente ya se haya celebrado (mal que nos pese a los trabajadores del sector) la segunda jornada de Huelga de la Intervención Social en Vizcaya. Con la primera, para no desentonar con el país y los datos, hubo guerra de miradas y descoordinación contable, por ambos contendientes. Según los sindicatos, la manifestación que abría la jornada del día 14 de Enero, fue seguida y secundada por alrededor de 700 personas.

Los allegados a la patronal, con los mismos ojos, y buenas intenciones que los anteriores, contaron 140. Yo no me fio de ninguna de los dos partes. Por eso, decidí ir a la sede provincial de la ONCE y pedirles, por favor, datos más fidedignos y reales del evento, al paso de la comitiva huelguista.

Al final, terminaron por senténciame con una frase que bien pudo resumir la jornada, dando la razón a ambas partes enfrentadas: Mucho Ruido (680 personas con silbatos y sirenas en ristre) y pocas nueces (no se ha firmado nada, ni se ha llegado a un acuerdo)