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Viejos Preceptos Básicos de la Educación Social

Viejos Preceptos de la Educación Social“Todos/as los menores son recuperables”. No, no crean que lo digo yo (auque bien me gustaría). Lo afirma en un reportaje televisivo reciente, el director de una asociación educativa vizcaína, que gestiona diversos centros de menores conflictivos con medidas judiciales. Este director me preguntó diez años atrás si tenía huevos para trabajar en esto. A tenor de sus palabras, hoy día no me harían falta, puesto que la primacía relacional entre educador/a y menor, debe ser el motor socioeducativo y emocional, capaz de reconducir dichas conductas disruptivas. Al fin y al cabo, todos/as los menores conflictivos son recuperables, ¿o quizás no?

“Primero gánate a los chavales, y luego ya habrá tiempo de jugar a los educadores”. Puesta la frase descontextualizada, y diez años después, es lógico que pillase hoy en día a cualquier trabajador de lo social, a contrapie. No quiero ni imaginarme, con qué conceptos o ideas preconcebidas me bauticé en la Educación Social allá por la década de los noventa. Supongo que al finalizar la carrera, la crisis no existía en el diccionario económico de entonces, la juventud (incluido yo) éramos revolucionarios e idealistas, pero medianamente cuerdos como para socializarnos en el sistema y luchar contra las injusticias del mundo y la violencia o enfermedades mentales raras, eran solo crónicas de El Caso y el Missisipi.

“Recordemos que uno de los jóvenes asaltantes, había estado ya en un centro de menores. ¿Cómo habrían reeducado allí a este joven, para haber llegado a este fatal desenlace?”, se pregunta oportunamente el moderador del programa. Es tan oportuno aclarar este dato, como el aclarar el porqué de la llegada de ese joven a un centro de menores, cuál era la situación familiar de origen y la educación que recibió (si es que la recibiera o permitiera recibir, en un momento dado). Puestos a puntualizar, podemos recordar porqué del nacimiento de este crío y cómo le educaron sus padres, y porqué vinieron a este mundo sus padres y les educarían los abuelos de este y porqué… Si es que todos/as sabemos, que visto los huevos al toro: macho.

Diez años más tarde, puedo decirle consciente y serenamente a mi exdirector socio-educativo, que todos los menores son recuperables, si estos/as quieren recuperarse. Que los huevos sirven de poco en pedagogía, sino se acompañan de contenido, objetivos e intervenciones acordes a las necesidades del educando: límites, referentes positivos, habilidades sociales comunicativas y relacionales, e incluso en algunos/as casos un acompañamiento/seguimiento clínico, apoyado en una medicación que ayude a paliar enfermedades psiquiátricas derivadas de consumos abusivos de drogodependencias o trastornos graves de conducta.

Estos días, en el Norte nos han sacudido dos ciclones. Uno climático (pasajero), y el otro informativo (de los que se adhiere a la sociedad): Dos jóvenes asaltan una vivienda y atacan con un hacha a la pareja propietaria del inmueble. Uno de los asaltantes resulta ser el hijo de los dueños (18), y el otro un amigo cercano (17).