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Los Padres que No Amaban a los Edusos

Los Padres que No Amaban a los EdusosDicen los que le conocieron que a Stieg Larsson no le hubiese gustado que una de sus obras literarias se pasase al celuloide. Hoy en día, las obras, ideas y textos, pasan de mano en mano sin saberse bien de dónde vienen ni a dónde van. Ni siquiera son para el público ni por el público (que gran falacia aquella, ¿verdad?)

En la actualidad, la creatividad puede ensalzar el ego personal de uno mismo/a para gozo del ciber espacio, que no confundir con un espacio en el ciber, que tanto frecuentan algunos de nuestros/as jóvenes.

En nuestra profesión, nos guste o no, las filias y las fobias tienen también su campo de cultivo. Las personas (profesionales o ciudadanos que participan de nuestros recursos) tendemos a buscar explicaciones y culpables al final del camino. El sistema garantista de un estado del bienestar como el nuestro es imperfecto. Aún así, a mi humilde entender, es bastante bueno. Mejorable, claro está. Otro día con calma, trataremos de hablar en este espacio de las dos recientes publicaciones de Leyes de Servicios Sociales de Illes Baleares y País Vasco.

Papa estado de bienestar, en ocasiones, toma decisiones impopulares, que la mayor de las veces tienden a negativizarse per se. Olvidamos de golpe todos los avances, éxitos y garantías conseguidas hasta ese momento, cuando unas pocas décadas atrás, jamás podríamos atisbar ni imaginar.

Si actúa en situaciones familiares problemáticas, donde el bienestar de los hijos/as corre un riesgo razonable, sacándoles de ese ambiente familiar poco propicio: Malo. Y si no actúa, haciendo caso omiso a la demanda de medio mundo (trabajadores y educadores sociales, pediatras, maestros, etc, etc…) haciendo dejadez de su función protectora y garantista: Peor. Como rezan en el ministerio hermano de al lado:”Justicia tardía, justicia baldía”.

En los diferentes recursos en los que trabajamos, no es raro encontrarnos con casos de familias e hijos/as, que llegan después de seguimientos eternos. Durante ese tiempo, se han ido procurando una serie de pasos o posibles soluciones, que con el tiempo acabaron por resultar baldías, y cuya conclusión final resulta difícil de aceptar y entender: “¿Cómo es que han tardado tanto en actuar ustedes? De haber actuado antes, tomando responsabilidades, se podían haber evitado males mayores….”.

En otras ocasiones, las soluciones que se han adoptado para solventar negligencias en el cuidado y/o educación de nuestros/as hijos/as, han llegado a través de la toma de decisiones drásticas: separación de la familia de origen o referencia. “Esto es peor que el nazismo. Han raptado a esos niños/as. Ustedes no saben el daño que están procurando a esas familias”.

Todo, para reafirmar, que los Trabajadores de lo Social, somos los malos de esta película, cuyo libro aún no ha quedado escrito.