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“Eran de los Nuestros”

Eran de los NuestrosAl señor Eduardo Puelles

Quiero que sepas que el otro día estuve aplaudiéndote una y otra vez, sin haberte conocido antes. La mañana del viernes se me nubló por completo, justo cuando me encaminaba a celebrar mi cumpleaños. Se me olvidó de sopetón, porque los noticieros matutinos de ese día nos recordaron que aún se mata a gente de bien, en pos del mal. Cuando llegué a la altura del Puente de Miraflores, la mirada triste que me acompañaba, se giró hacia la derecha. Tu coche no se veía entre los ramajes, pero las furgonetas con parabólica en el techo, delimitaban el fatídico parking abierto que solías frecuentar.

Tu hermano, que comparte profesión contigo, te ha definido como “un gudari de las libertades“. Yo también lo creo. El pasado sábado (como muchos otros antes, pero muchos menos que mañana) he compartido, junto a otras 100.000 personas más, incluida tu familia, el trayecto bilbaíno que ya empieza a ser el de la rabia contenida, el de la defensa de las libertades y las personas demócratas. Lamentablemente, seguro que tú también realizaste ese paseo por la Gran Vía, para proclamar la paz de este país del que formabas parte, con motivo de homenajes a otros ciudadanos que como tú, lo merecían.

A esa pandilla de indeseables, que no nos respeta e intentan masacrarnos, tan sólo les digo que son una cuadrilla de gentuza, que se hacen pasar por patriotas iluminados, y que por su culpa nos impiden ver un país más rico, más sociable y pacífico, de lo que realmente ya es.

Al señor Vicente Ferrer

Parece ser que has tenido mucha suerte en la vida y la gente que te conocía, también. Algunos/as de tus 80.000 amigos/as que hiciste en la India y en el mundo, han querido reconocer tu labor y tus ideales, acompañándote en tu despedida. Una amiga que te conoció, tuvo la suerte de trabajar contigo en la Fundación. A imágenes tan mencionadas, y a veces idealizadas, con el tiempo suelen aparecerles ciertos recelos o puntos oscuros, que todos/as en nuestras vidas corrientes, seguro que tendríamos. Pero no fue el caso.

Hace poco leí que decías, que las ONGs se estaban pareciendo cada vez más a una multinacional. La frase, sacada de contexto, pudiese parecer malsonante o peyorativa. Releí la entrevista, y quise verte optimista, reflexivo pero crítico. Las entidades tienden a organizarse cada vez más de manera profesional, consiguiendo una estructura más eficiente y productiva. Es el neoliberalismo en estado puro, y las ONGs no iban a quedar al margen, más cuando tienen que versar su acción sobre partidas presupuestarias y fluctuaciones económicas.

Tú (nuestra) gente ha cavado una fosa, ha deslizado con cuerdas el féretro y desde aquí, aprovechamos para arrojar una flor, esperando que no seas el último de aquella vieja estirpe: Trabajar para/por/con la gente y que siga tu estela.