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Piedra, Papel o Tijera

Piedra, papel o tijeraEstamos de vacaciones. Tiempo de asueto y descanso. Menos para algunos/as…..

La opinión pública, que de opinión tiene bien poco (ya se ocupan los medios de (des)informarnos) y mucho de públic(id)a, está consternada por dos sucesos execrables. Hasta el momento, lo cierto es que hay dos denuncias y ambas investigaciones, para delimitar responsabilidades de varios grupos de menores en sendas agresiones sexuales gravísimas a dos niñas. Algunos menores han sido detenidos y otros no.

El político ventajista y orador incombustible de turno, ha aprovechado que estaba en Andalucía (Comunidad donde se han registrado ambas fechorías), para afilar el machete y encender la trituradora: “Hoy la Ley del Menor, protege al menor delincuente pero no protege a los menores que son honrados, decentes y normales, que son la mayoría. Vamos a plantear una reforma (sería la 5ª desde el año 2000) en el Congreso, de la Ley del Menor (que ellos mismos aprobaron y decretaron) ”.

Mientras le oigo, me preguntó: “¿Reformar la Ley del Menor ? Si, pero ¿en todo su contenido?,¿quizás en su filosofía, su carácter resocializador o reeducativo? ¿o solamente en aquellas lagunas o defectos, que con el tiempo se pudieran ver o vislumbrar ? ¿Modificar recovecos o rendijas jurídicas, por las que pudieran venir desajustes y así demandar responsabilidades penales a los que las incumpliesen, remodelando las edades estanco en las que se basan, como criterio?¿Solo reformarla cuando salgan casos de este tipo, y nos remuevan las vísceras a todos/as? ¿Cuándo lo demande la sociedad o una parte de ella o ninguna de las dos ?”.

El representante político de más de 10 millones de españoles, quiere meter la tijera, a una Ley que él define como papel mojado. Es lícito. Su papel es la de representar a la ciudadanía que le vota, y si así lo demandan, obrar en consecuencia.

Como ciudadano y como educador de menores, pienso que cambiar, anular, modificar a golpe de actualidad una Ley o una actuación, que en origen era necesaria y regulaba materias de orden, derechos y deberes antes de la mayoría de edad, no es la panacea del día a día. No es serio ni responsable (mucho menos consensuado o razonado en base a una realidad excepcional, que lamentablemente se da en algunos momentos de nuestras calles) lapidar a base de piedras un documento, que pretende mejorar las relaciones de convivencia, recuperando socio-educativamente a aquellos/as jóvenes que lo infringieran, revirtiendo así en la mejora de nuestra propia sociedad. Lo otro, sería entrar en un juego como el encabezado del artículo.