Tags

Related Posts

Share This

Plan E-duso

Plan E-Duso

Tiempos de cólera (gripe A en moderno) y crisis. Es momento de apretarse el cinturón, aunque algunos lo lleven desabrochado desde hace ya mucho tiempo, y no por el empacho. Los cinturones que abundan nuestras calles son muy variopintos: desde piel de cocodrilo, que de crisis solo saben de oídas, hasta de tela rugosa.

Uno de los portadores de la primera tipología es el señor Díaz Ferrán, presidente de la CEOE (La Patronal). Dicen de él, que no es que tenga cara de pocos amigos, sino que tiene cara de no tener ninguno. Bueno, pues el susodicho, antes de irse de vacaciones, ha dejado su carta a los Reyes Magos de Occidente, de tan mal gusto que no les ha debido de gustar ni siquiera a sus pajes sindicales. Es lícito, toca pedir, y los que más tienen no iban a ser menos.

Primero fueron los bancos a quienes amablemente y a bajos intereses, les cedimos nuestras voluntades públicas para que no cayesen en recesión ni se desquebrajase la banca, y por ende sus ahorradores. Como en las mejores jugadas del Monopoly, esta misma semana, acaban de anunciar ambos gigantes con pies de hormigón (BBVA y Santander), que no solo no están en recesión, sino que la “banca gana”. Unos 4 mil millones de euros, euro arriba, euro abajo.

Don José Luis Rodriguez, que tiene nombre de banquero, aunque no se lleve muy bien con ellos estas últimas fechas, se decidió volcar encarecidamente en el sector de la re-construcción como motor de la nueva era económica. Aceras levantadas, parques remozados, canalizaciones donde no había antes agua y obras y más obras. Buena idea, si señor. Hay que ayudar y fomentar el empleo, allá donde se necesite. Pero, ¿por qué sólo la construcción? ¿Acaso no tenemos derecho al mismo trato y deferencia la multitud de compañeros edusos/as que están desempleados o trabajando en malas condiciones y con contratos temporales (sobre todo en esta época estival)? ¿Y nuestras compañeras, las Trabajadoras Sociales, que no dan abasto con multitud de expedientes pendientes, citas atrasadas, y la Ley de Dependencia esperándolas a la vuelta de la esquina? Pues sí señor Zapatero, también lo necesitamos y urge para todos/as, incluidos quienes no lo pedimos.

Al igual que mi amigo Tote, con quien tengo el placer de compartir amistad pero no destino turístico, muy a mi pesar, aprovecho estas últimas líneas que me brindo a mi mismo en esta bendita casa del Educablog, para despedirme una temporada más, y van varias, que utilizaré altruistamente en gozar de las artes culinarias galegas (véase ilustración), al son de una interminable muñeira. Volvemos el 18 de Agosto con más, pero no mejor.

Un saudo e graciñas por todo. Vémonos pra volta.