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Asimetrías

Asimetrías

El debate en el mundo de la Educación y más concretamente el concerniente a la docencia y la relación alumnos/as-maestros vía autoridad, sigue abierto y más vivo que nunca. Más estas últimas semanas, desde que se vislumbró la Reforma de Ley Educativa que pretende otorgar mayores poderes o rango de autoridad a los docentes (tanto en la Comunidad de Madrid como a nivel estatal). He leído, visto y escuchado a muchísima gente que pudiese aportar algo diferente o novedoso al debate. Críticas o alabanzas, pero siempre desde la construcción de una idea, teoría o base que enlazase con la realidad educativa que hoy nos toca vivir. No es momento ahora de cursos del 63, ni del 69. Nos toca el del 2009 y venideros.

La tesis que más me ha gustado y por ello, pretendo compartirla con todos/as vosotros/as para su análisis o reflexión, la da el sociólogo José Félix Tezanos, en el programa ‘Futuro Abierto’ de RNE. En el programa se debate sobre la generación de adolescentes “ni,ni” (ni estudian ni trabajan), de la apatía y falta de motivación por parte del alumnado, sobre todo en Secundaria. Prestigiar la figura del profesor, sustituir el actual tuteo/compadreo de los alumnos a la hora de dirigirse a los profesores e impulsar el uso de términos como el Usted.

José Félix Tezanos, creador del informe “Juventud y Exclusión Social” es muy claro en el mensaje y afirma rotundamente que la nueva generación va a vivir peor que la anterior, en los diferentes ámbitos de la realidad: económica, laboral y socialmente. Defiende que hace falta autoridad y la escuela no iba a ser un lugar ajeno a este contexto. La enseñanza no es un organismo con un mecanismo democrático. Hay uno que sabe y, por tanto, enseña y otro que aprende, dándose por tanto una relación asimétrica. La problemática escolar no es sólo un problema de autoridad ni de poner la tarima como decía algún político. Parecería un disparate como si se volviese al púlpito, dando a entender que por estar alto se tuviese más autoridad. Se tiene autoridad si el sistema procura un itinerario razonable: Que se procure formar bien, aprender idiomas, fomentar la autonomía y el aprendizaje, etc, etc y que la sociedad premie el esfuerzo.

En el mismo debate, Carmen Guaita, va más allá y además del enfoque sociológico de la problemática escolar, ahonda en el mundo del conocimiento y la nueva era tecnológica como suplantación de la figura del docente tradicional. “La sociedad está olvidando que la escuela prepara a esa misma sociedad”. Expone firmemente que en un mundo como el actual, con el acceso abierto al mundo de la información y las nuevas tecnologías al alcance de todos/as, donde tecleando se puede acceder a cualquier dato o información del mundo con la ley del mínimo esfuerzo, se puede llegar a creer que el profesor ya no sirve para nada. La docente recuerda que la escuela no es información, es conocimiento y lo que hace un profesor es aprender a digerir esa información.

Siempre que se cita de una u otra forma la problemática en las aulas, derivadas de problemas de conducta con jóvenes o sus progenitores, hacia el mundo académico, me viene a la mente aquella cita de Jaume Cela: “Jamás me cansaré de repetirlo: el primer deber de los maestros es amar a sus alumnos y alumnas”. Además de real, me parece la manifestación más palpable desde donde iniciar una relación de autoridad entre alumnos y profesores. Te quiero y además de darte, te exijo. Lo demás son negociaciones y colegueos que tendrían poco que ver con los códigos de la institución.