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Mi Felicitación al Colegio de Educadores del País Vasco por su Actuación en torno a nuestra Profesión y el Instrumento de Valoración

Imagen de la web del CEESPV

Hace unos cuantos meses os hablaba en este mismo espacio de la Herramienta, del Instrumento para la Valoración de la Gravedad de las Situaciones de Riesgo y Desamparo en los Servicios Sociales Municipales y Territoriales de Atención y Protección a la Infancia y Adolescencia en la Comunidad Autónoma Vasca, que había puesto en marcha el Gobierno vasco con el fin de homogeneizar o consensuar los criterios de valoración de este tipo de situaciones.

Como explicaba en aquella entrada, a los diferentes recursos que trabajamos en este ámbito nos estaba tocando ponernos las pilas al respecto de dicho instrumento y nos tocaría explicarlos al resto de servicios que, de una forma u otra, trabajan con infancia y juventud.

Lo que no me había parado a pensar por aquel entonces era en quiénes habían sido los agentes encargados de confeccionar dicho documento. Sí recuerdo haber hojeado por encima, en los títulos de crédito, en el apartado destinado al staff, algunos nombres, algunos cargos, pero lo hice, como digo, sin fijarme concienzudamente en ellos.

El caso es que ahora resulta que el Colegio de Educadores Sociales del País Vasco denuncia en un comunicado “la no invitación a Educadores y Educadoras Sociales en el proceso de elaboración del Instrumento“, así como “la minimización de nuestra presencia en el contenido y en la implementación de dicha herramienta, en la que quedamos como meros informantes de categoría muy secundaria“.

Según este órgano, este aspecto entra en clara contradicción con la práctica profesional y con la tendencia vinculante que la nueva Ley de Servicios Sociales aprobada en la Comunidad Autónoma Vasca da a nuestra figura profesional y a los servicios de carácter socioeducativo.

Como consecuencia de esta queja, los responsables del Colegio han mantenido algunos contactos con diversos representantes institucionales vinculados a este asunto, obteniendo como respuesta una carta en la que se informa de que se está desarrollando un equipo de asesoramiento para la implantación de esta herramienta en los diferentes servicios, un equipo que, según entiendo, queda abierto a la participación de los diferentes profesionales implicados, educadores sociales incluidos.

De esta manera, se espera que, ahora sí, nuestro colectivo aparezca como figura de referencia en este proyecto, aportando desde nuestra especificidad todo lo que se estime conveniente a este instrumento, favoreciendo, por tanto, el importante trabajo de valoración que con él se va a llevar a cabo.

La verdad es que, en esta ocasión, hay que aplaudir las gestiones realizadas por el Colegio de Educadores y Educadoras Sociales del País Vasco por tratar de visibilizar a la profesión que representa en un aspecto tan importante como éste. Desde luego que, en este caso, más vale tarde que nunca.

A pesar de ello, me queda el regustillo de que cuando se elaboró el dichoso instrumento, no se nos tuvo en cuenta pese a ser nuestro colectivo uno de los más importantes usuarios del mismo. Se ve que seguimos sin tener la misma consideración que otros profesionales que trabajan a nuestro lado. Y me fastidia además, personalmente, no haber caído en la cuenta de todo esto al empezar a trabajar con él. Me fastidia no haberme preguntado al respecto. Afortunadamente, para éso está nuestro colegio, al que repito, felicito desde aquí, del mismo modo que, en otras ocasiones, ha sido objeto de algunas críticas desde este mismo espacio.