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Lo Prometido es Deuda

zapatofono¿Quién, de pequeño, de adolescente, no ha gastado la típica broma telefónica, llamando a empresas, a tiendas e incluso a casas particulares? Yo reconozco que sí. Admito que era una forma más de ocio que mis amigos y yo encontrábamos cuando nos aburríamos muy mucho, cuando hacía mal tiempo y cuando no había nadie en la casa del propietario del teléfono.

De unas semanas a este tiempo, estoy en el otro lado. Soy el que recoge las llamadas de coña de cuadrillas de chavales que se aburren, que disponen de un teléfono móvil y que saben que llaman un número en el que se les va a atender siempre, en el que se les va a escuchar siempre y que encima es gratuito.

– “Mi abuela se ha muerto. ¿Qué hacemos con ella?”
– “Lo estoy haciendo con mi novia y no me sale el liquidillo blanco. ¿Qué tengo que hacer?”
– “Soy del lestaulante chino, ¿a dónde le enviamos la comida que ha encalgado?

… Y demás…

Afortunadamente, no sólo de chicos y chicas aburridas vive un teléfono de orientación y asesoramiento al menor y adolescente; chicas que dudan en si tomar la píldora post-coital o no, chicos que se ven chantajeados por otros, adolescente que no quiere ir a clase porque teme a un grupo de chavales, madres que llaman porque su hijo les pega o madres que llaman porque a su hijo le pegan…

…Amplia casuística, sin duda.

Y en todos los casos, el factor sorpresa como denominador común. Cuando suena el timbre del aparato no sabes qué te vas a encontrar al otro lado del auricular: ¿serán los pesaos de todas las mañanas?, ¿será un adolescente?, ¿una madre?, ¿una profesora?, ¿una Educadora?, ¿qué prioridad de atención tendrá?, ¿qué grado de intervención alcanzará?, ¿me colgará?, ¿aguantará?, ¿se sentirá escuchado?, ¿tendré que derivar?… Etcétera.

Y a todo esto sumémosle la consulta online, a través del correo electrónico y las redes sociales. Todo un mundo por descubrir y, sobre todo, por explotar. Sin voz, sólo a través de lo que los chavales y las chavalas escriben. Y ahí dicen mucho. Igual que por teléfono.

Si en la intervención en directo, face to face, nos valemos mucho del lenguaje no verbal, ahora me fijo en los silencios, en los tonos, en la forma de escribir, etcétera… La escucha activa, más aplicable que nunca.

Bueno, pues lo prometido es deuda, queridos Quique y Kaesar… Aquí tenéis algunas pinceladas de lo que es mi nuevo curro. Poco a poco iré trayendo más experiencias por estos lares, pero hoy sólo queria cumplir mi compromiso con estos dos cracks.

Aunque, si queréis, me podéis dejar vuestras impresiones sobre este tipo de curro como Educador, vuestras experiencias, consejos y demás…