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Deleitosa

The Wake, de W. Eugene Smith

Sol, playa, discoteca, montaña, pueblo, aldea, fiestas patronales, verbenas, comidas, siesta, bicicletas, piscinas. Un verano. Un país. Ayer y hoy.

La temperatura social de nuestros recursos y servicios, está bastante más gélida que la ambiental. A pesar del soporífero debate del estado de la Nación, las victorias emocionales patrias consiguen aliviar ciertos inconvenientes. Las vacaciones, nos movamos con ellas o no, sigue demostrando ser una época de mayor relajación de costumbres y da paso a un más que merecido descanso: de guerreros y soldados, indios o vaqueros; todos por igual.

Pasaron a mejor vida, aquellas escapadas de dos meses enteros a la aldea de interior o ese asueto playero de dos o tres semanas con todo incluido. Es lo que tienen las fluctuaciones económicas, aunque siempre les fluctúen más a unos que a otros. Con esta nueva versión de la realidad, se incumple aquello de que los hijos siempre sobrepasan la escala social predecesora de sus padres. De continuar esta borrasca económica, no van a quedar escalas que superar, por muy buenos futuros plusmarquistas que tengamos.

Estos días en Euskadi, salía a la luz pública la desaparición de dos proyectos sociales de servicios para la ciudadanía: uno como gabinete de asesoramiento jurídico a personas extranjeras (Heldu) y otro el de la Asociación de Iniciativa Gitana. Es la España social de Hoy.

Hace 60 años, el fotógrafo americano Eugené Smith retrató con su cámara indiscreta, la cotidianidad rural de un pueblecito extremeño que bien podría haber sido cualquiera de los ibéricos. Del norte o del sur, por mucho que se esforzase la propagada del régimen en denostar y ocultar aquellas miserias materiales. Esta publicación de la revista Life, venía a mostrar al mundo que las imágenes y realidades que unos años antes filmó Buñuel en su ya célebre ‘Las Hurdes,Tierra sin Pan’, no era un espejismo pasajero ni una ensoñación surrealista a las que acostumbraba el cineasta aragonés. Era la España de ayer.

No creo que volvamos a padecer penurias como aquellas, pero obviamente si se continúan cerrando servicios, desaprovechando profesionales y recortando derechos sociales, puede que vuelvan a abrirse ciertas grietas y cavernas ya superadas: más desigualdades, menos educación, mayor incultura, racismo, etc, etc, etc…

Como dice Manuel Alcántara, “somos nietos de Cromagnon y el parentesco se nos nota a todos, si bien a unos más que a otros“.

Fotografía: W. Eugene Smith. “The Wake