La Última Cruzada

La Ultima Cruzada

Me comenta mi hermano Bidezabal antes de irse a Colombia, con estupor, que el estado del bienestar ha muerto. O cuanto menos, lo quieren sepultar sin darle un último responso. Finalmente y tal como se atisbaba desde un inicio, la mega crisis económica mundial siempre acaban pagándola los más desfavorecidos o los más pobres. Porque el orden de los factores, sigue sin alterar ni uno solo de los productos.

A la suma de los poblados romaníes franceses, por lo visto macrocentros de la delincuencia y el hampa más desesperante en la República; ahora se suman los liberados sindicales como artífices y creadores de la tan execrable y maldecida crisis y todas sus consecuencias derivadas.

En casa: Primero fueron los funcionarios. Esos vagos y maleantes burócratas, que desde su apoltronado puesto de trabajo en la administración pública, hicieron del país un saco roto de las finanzas. Ahora, como si de un truco de magia se tratase, los oradores y a la postre chorizos mayores del reino (del Partido Popular en esta ocasión), se atreven a abrir y avivar debates sobre las causas de tan prominentes despilfarros. Exigen cuentas y cifras claras en el sindicalismo, que ellos mismos ocultan para sus partidos y no digamos en lo que a sus arcas personales concierne. Les invito a que se las pidan también, e igual de claras a todos/as los empresarios de este país, empezando por el presidente que les representa.

Hay liberados sindicales getas que aprovechan su posición para olvidarse de sus nuevos quehaceres en busca de un asueto: fuera del trabajo (y del sindicalismo) y hay muchos otros/as excelentes, que desdeñan parte de su tiempo y el de su familia en pos de mejorar las condiciones laborales de sus compañeros y el mismo. El primer grupo no son más que los segundos, ni mucho menos. Ni tampoco son más que aquellos políticos que en ejercicio de su posición, hacen uso indebido del cargo.

Tras la frontera: Cortina de humo, chivos expiatorios, política racista y xenófoba de la ultraderecha más rancia y recalcitrante que ataca de nuevo en Europa tras las nuevas migraciones y el bajo contexto económico en el que nos encontramos. Esta es la penosa historia de un gobierno francés, virado al extremismo racial al que únicamente han osado advertir y criticar valientemente la comisaria de la Unión europea, Sra. Reding. Como no ocupo ningún puesto de relevancia política, ni se me debe presumir la mesura o prudencia de la señora comisaria; aprovecho la ocasión que me brindo para decir que se quedó corta en sus comparaciones con el éxodo o enguetamiento judío del III Reich.

Sarkozy, Aguirre y mas sigilosamente Zapatero; nos están despertando del sueño del bienestar. La pesadilla de ver en el otro/a los problemas que aparecen para todos, es lo que nos acecha. Si no debemos hablar de estas cosas en Educación Social, díganme ustedes donde hacerlo. Quizás en un escalón más: Educación Global.