Posteado en Noviembre dUTC 2010
A punto como estamos de entrar en 2011, Asier, Tote, Jorge y el que abajo firma, es decir, los que hacemos el EducaBlog, nos hemos dado cuenta de que el próximo año esta bitácora cumplirá cinco añazos ya, un lustro escribiendo de Educación Social y de otros temas que, de alguna u otra manera, tienen o han tenido relación con nuestra profesión.
Cinco años de reflexiones, vomitonas, de información y de red; cinco años en los que hemos dado buenas noticias, otras menos buenas y, desgraciadamente, alguna malÃsima.
Este aniversario pide hacer algo especial y os voy a adelantar que los cuatro EducaBlogueros ya nos hemos puesto manos a la obra pero, como dirÃa el otro, hasta aquà puedo leer…
Valeeeeeeeeee, venga, voy a ser bueno y os voy a dar una pista o mejor, a cambio de la pista, os voy a pedir un favor: ¿podriais votar por vuestros posts favoritos de todo lo escrito en el EducaBlog durante estos cinco años?
SÃ, sé que puede resultar costoso, pero a lo mejor (y sin querer pecar de pretencioso) recordáis un texto del blog de hace años que recordáis por algún motivo especial, porque os recordó a algún caso práctico de vuestro curro o porque estabáis totalmente de acuerdo o por todo lo contrario… No sé… Si no, igual podéis echar un vistazo a las diferentes categorÃas del blog que aparecen a la derecha o, poco a poco, en vuestro ratos libres, ir leyendo o releyendo entradas antiguas… No sé, cómo queráis.
Os damos las gracias de antemano porque, como he dicho, sé que igual el esfuerzo es demasiado. En todo caso, veréis en un futuro (espero que cercano) que esta elección se plasma de alguna u otra manera… Esto que os digo también es una pista, pero la segunda y más importante, la habéis leÃdo nada más comenzar esta entrada. Huelga decir nada más, ¿no?
Pues nada, esperamos vuestros votos en el espacio destinado a los comentarios.
Publicada por lucce el 22/11/2010
Categoria: Educación Social, Eventos, Noticias, Proyectos, Publicaciones
Hoy se estrena en los cines de toda España una pelÃcula titulada ‘Cruzando el LÃmite‘ cuyo argumento, fÃjense, ha dado para una entrada en este blog. El film en cuestión trata sobre un chaval “problemático” que acaba siendo internado en un centro de “modificación de conducta” (sic) en el que el muchacho acaba pasando todo tipo de penurias.
Tras ver el trailer, ‘Cruzando el LÃmite’, dirigida por Xavier Giménez, se nos presenta como una pelÃcula de corte efectista y muy hollywodiense, que rezuma ecos a mi adorada ‘Requiem por un Sueño‘, pero dudo que vaya a ser comparable. Tampoco quiero extenderme porque no la he visto, pero sà la comentamos hoy aquÃ, precisamente, es por la imagen que se muestra de un supuesto centro de menores.
Un lugar donde a sus usuarios se les rapa el pelo, se les maltrata fÃsicamente, se les humilla (por momentos el trailer también me ha recordado a la primera parte de ‘La Chaqueta Metálica’ del mago Kubrick) y en el que parece que todo lo que tenga que ver con un pautaje educativo brilla por su ausencia.
No sé si el director o guionista se han basado en alguna experiencia o noticia previa en torno a centros de este tipo. Es probable que sà y, de hecho, seguro que espacios como éste han existido y, desgraciadamente, existirán, pero creo que lo que aquà se transmite puede hacer un flaco favor a los centros de menores que sà hacen bien su trabajo, en los que se trabaja desde lo educativo y en los que las técnicas de modificación de conducta, desde luego, no tienen nada que ver con lo que aquà aparece.
Estoy seguro que los responsables de esta cinta lo saben, pero también sé que mucha gente puede llevarse una idea equivocada sobre este tipo de recursos, por lo que hay que estar al loro.
En fin, que yo ya he escrito bastante. En el muro de nuestra página de Facebook también hemos colgado este trailer y hemos abierto el debate. Evidentemente, esperamos a que aquà también dejéis vuestras intervenciones al respecto.
Publicada por lucce el 12/11/2010
Categoria: Educación Social, Juventud, Noticias, Publicaciones, VÃdeos
Uno de los momentos más explÃcitos dentro de nuestro quehacer profesional, es el de la coordinación con otros profesionales en la llamada intervención multidisciplinar. Con el tiempo, algunas de ellas, pueden llegar a mecanizarse en su funcionamiento y desarrollo, lo que en el peor de los casos, derivarÃa en una autentica pérdida de tiempo y un acomodado “ya nos hemos intercambiado información y en lo que a mi respecta ya me vale. Ahora continuemos cada uno desde su espectro u área particular“.
Hoy voy a hablar de la vital importancia asociativa del acto y del porqué de los miedos, los éxitos y avances que nos mueven alrededor de este espacio.
En cuanto a sus logros y virtudes, dentro de aquellas que he podido compartir y tomar parte durante casi esta década profesional, puedo asegurar que uno de sus puntales radica en la repartición de responsabilidades. Partimos previamente de la asunción de cada uno/a de los profesionales de un campo de responsabilidad, inherente al caso o casos que nos ocupan. No se trata tanto de convencer de nada a nadie, ni mucho menos de intercambiar información asépticamente para rellenar expediente. Se debe ir mas allá y es nuestro deber, ir en busca de ello: Definir y consensuar los objetivos de caso, hoja de ruta del mismo, búsqueda de compromisos compartidos (empezando por la administración y acabando en el usuario), tomar decisiones, búsqueda de alternativas, reflexionar en y sobre la acción desarrollada y un largo etcétera ya por todos consabidas.
Minimizando, a ser posible, la uniformidad de criterios y la focalización de los males y problemas en agentes externos. Requiere para ello, grandes dosis de voluntad y una alta capacidad crÃtica (pero constructiva) en lo que se va conformando. En todos estos años, he oÃdo de casi todo y a todas las partes, en cuanto a tal necesaria unión se refiere: “Buff, a la trabajadora social ni se la rebate. Lo que diga ella va a misa”. “Es una rémora histórica que tenemos. Siempre se estima como más relevante o valioso la consideración del psicólogo”. “Los educadores sois más viscerales. Actuáis desde la realidad socioeducativa y con una alta dosis relacional“.
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Publicada por Asier el 10/11/2010
Categoria: Educación Social, Reflexiones, Técnicas
Ya he comentado en alguna ocasión que tengo una enorme suerte en mi trabajo por un aspecto concreto: no me suelo llevar el curro a casa. De verdad, es una bola. Y lo digo porque conozco a muchas compañeras y compañeros que, desgraciadamente para ellos, situaciones vividas en su curro les suelen acompañar también en su vida cotidiana. El recuerdo de ese caso que trastorna, la imagen de esa niña abandonada o de ese chaval maltratado…
El hecho de tener que tragar mierda va implÃcito a nuestro trabajo. Nos toca escuchar y afrontar historias durÃsimas, situaciones personales dantescas que, lo queramos o no, nos llegan y nos marcan. Al fin y al cabo, participamos en ellas, trabajamos sobre ellas y, por tanto, de alguna u otra manera nos llegan a tocar. Luergo, evidentemente, está la capacidad de cada cual de dejar aparcadas esas historias al salir de la oficina hasta el dÃa siguiente. Como digo, yo tengo esa capacidad, pero, como también he dicho, muchas otras personas no.
Y aún asÃ, también a los que poseemos dicha facultad, nos toca puntualmente llevarnos la mierda tragada a casa y estar un dÃa o dos tocados. Hace poco en mi curro actual (del que ya les hablé en su momento, el cual no se basa en un contacto directo con personas) tuve uno de esos. Todo por un tema de supuestos abusos sexuales a unas menores. Una historia dura, sarnosa, enquistada, asquerosa que, aunque fuera por teléfono, dejaba muy mal cuerpo…
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Publicada por lucce el 8/11/2010
Categoria: Educación Social, Reflexiones, Vomitonas