Tags

Related Posts

Share This

Controladores

Controladores

Veo y escucho atónito en esta primavera lluviosa de Julio, que los otrora antipatrióticos, odiados y elitistas controladores aéreos españoles, estuvieron sometidos a una presión tal, que les hizo enfermar a tod@s por igual, en aquellos fatídicos días de Diciembre del 2010.

Un miedo insuperable que aún hoy, perdura en el organismo de parte de la organización, por lo que se han visto obligados a no poder acudir a las citaciones judiciales a las que han sido requeridos.

No seré yo quien haga de abogado del diablo ni defensor de algunas causas perdidas, pero de alguna manera, entender lo entiendo. Vamos que si pudiera, rompería un pequeño clavo a su favor (si es que se puede)

Y nosotr@s, ¿qué? ¿No estaremos de alguna manera, sibilina y demagógicamente, ejerciendo de policías sociales al uso, controladores de las masas en riesgo de exclusión social, defensores a la postre del sistema que nos ha ido engullendo en el embudo del neoliberalismo y las desigualdades sociales?

Un buen amigo mío, empleado de banca, refuta acertadamente algunas de las proclamas indignadas, con esta reflexión: “En tiempos no muy lejanos, cuando comprar una casa más grande y viajar siempre en avión no era un logro, sino una costumbre, nadie se acordó del sistema financiero ni de los bancos, más que para visitarlos y agradecer sus gentilezas. Y es que, en este país, cuando la vaca da leche es de tod@s, pero cuando cornea es del dueño”.

Una educadora del equipo se cuestiona si es de recibo que un joven campee a sus anchas con un bono de transporte para su uso y disfrute. En el hogar no tiene ese derecho, al querer ir un mucho a su aire: ¿Pero si es suyo? Otro compañero viene semanas defendiendo que una niña se aburre en su casa todos los fines de semana y en el Hogar estaría mejor. ¿Es el aburrimiento un indicador de riesgo o es el Hogar un club de ocio y tiempo libre?

De vez en cuando, un poco de descontrol en el sistema, no vendría nada mal.

Firmado por un Indignado.