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Educador Errante: Paisajes del Verano II

Educador Errante II

Este verano se ha puesto de moda en los pueblos de nuestra hermosa y multicultural península, las exposiciones de fotos antiguas. Símbolo de nuestra historia, imagen viva de nuestro pasado más reciente; no deja de sorprender esos pequeños cromos blanquinegros o sepias con motivos tan costumbristas como añorados: la trilla, pinar el mallo, los cantamisas, las mozas y mozos de los quintos, la siega, los partidos de futbol solteros contra casados (a.c Mou), la vieja cantina…

Es la forma más humilde y sublime de sacar de nuestros mayores recuerdos de otra época. Dura, agria, difícil, digna y alegre. Azuzar su instinto, rebuscar en su baúl de los recuerdos con la sana intención de seguir sintiéndose vivos. Vida que irremediablemente nos van legando poco a poco, ya que el tiempo no perdona ni a los buenos.

La vieja casona de Isabel en Renedo, ejerce de remanso para los paisanos. En el patio de las gallinas o en la cocina, Isabel hija, ofrece algunas de las viandas o refrescos clásicos, mientras viajantes y vecinos se intercambian pareceres de la comarca (contufar lo llaman). Ya no queda nada del viejo palacio, cuya fachada reposa en León capital, pero el aire labriego y vasallil aún brota junto a las cunetas. Por algo se le llamó, el “valle del hambre”.

El viejo horreo de Puente Almuhey, siempre es una grata presencia para la degustación. Beber un bierzo o un prieto picudo, junto a la casona de madera llena de atributos de caza, siempre sabe mejor. Y si viene acompañado de una tapa, ni qué decir tiene.

Bajamos a tierra de campos. La montaña deja paso a esas llanuras fértiles de rectas interminables. Parada obligada en la vieja ferretería de Cea. Dicen los entendidos, que lo que allí no encuentres no te molestes en buscarlo en otra parte. Excavada en una vieja bodega, con pasillos hacia los lados que más pareciera un laberinto, se ríe de las grandes superficies comerciales con su originalidad de siempre: lo clásico nunca muere, siempre permanece.

Como esas exposiciones de fotos antiguas, de familias enteras de 10 o más miembros, donde los hijos del ayer son hoy nuestros abuelos: arrecidos, fatigados, argollanos otros…. pero felices.

Próxima estación: Valencia de Don Juan.