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Fisterra es un inicio…

Tumbado en la litera después de una merecida ducha, las lamas de pino dibujan un paso de peatones sobre mi cabeza, salpicado de inscripciones variopintas de multitud de autores y autoras con nombre o anónimas…

He de confesar que nunca he sido persona que guste de profanar puertas de urinarios o paredes mudas dándole así material al amigo Lucce en sus “paredes que hablan”. Yo soy más de reflexión introspectiva y de un tiempo a esta parte, de vomitona blogera.

Pero… retomando mi descanso en el albergue de Fisterra, tras mis últimos pasos hacía el horizonte acuoso del océano Atlántico, me apetece dejar una pequeña huella del paso del Educablog por estas tierras.

Os preguntaréis el por qué de este hecho, la razón de que no firme el mensaje como Iñigo…

Como en todo final, en si mismo marca un inicio, tal y como yo siento que Educablog ha marcado un reinicio en mi mismo. En este sentido, siento la conexión de esta experiencia nómada con lo que significa el movimiento “Educablog”.

“Educablog” para mí, es el viento huracanado que me agita, que agita la profesión, que agita la “Educación Social”, que nos invita a caminar cada etapa hacia un horizonte que no marca el final, sino que nos trasporta a un nuevo horizonte hacía el que dirigir nuestros pasos.

Durante las etapas del “Camino”, hemos conocido a multitud de personas, como nuestro amigo Juan Mari que nos contó su historia en la mili. Nos dice como fue destinado al inhóspito Sahara y lo que sufrió por culpa de los chinches y los contrastes extremos de temperatura. Nos cuenta como se carteaba con su actual mujer y los “esfuerzos” que tuvo que hacer en la distancia para mantener su conciencia tranquila.

Hoy en día, su mujer está enferma y no ha podido acompañarle en el “Camino Primitivo” que finalizará en dos días, pero nos dice que hace dos años inicio y termino el “Camino Francés” junto a ella.
-Por entonces ya estaba en tratamiento, nos dice, pero acto seguido, se despierta un ejército de pequeñas arrugas alrededor de su nítida sonrisa al afirmar…pero fue una fuente de fuerza y orgullo para ella el ver que fue capaz de terminar. Ella nunca había creído que llegaría a Santiago.

Estas historias despiertan en mí el neón incandescente de la esperanza, no en vano, se muestra el poder que cada persona tiene en su interior y que los límites que nos ponemos muchas veces se hallan lejos de los reales.

Este hecho, me hace pensar en los límites de la “Educación Social” que muchas veces nos condicionan, nos impiden ver más allá, nos determinan el camino a seguir y que se nos imponen desde posturas de “mayor” poder, aunque esto último, no siempre.

Pero no nos engañemos, los límites más difíciles de superar son los que nos ponemos a nosotros mismos como profesionales…quizá sea porque poner la línea más allá nos demande más responsabilidades, más implicación con el camino y con el horizonte de nuestra profesión.

Por lo que a mí respecta, tengo claro que el habitar en el universo “Educablog” me ha hecho llegar a horizontes a los que no me sentí capaz de llegar, pero aquí estoy con la mirada en un nuevo horizonte por descubrir, con los pies recuperados de ampollas y rozaduras y preparados para una nueva jornada de caminata.

Para terminar, me gustaría compartir la historia del perro “Cachón”, que he de decir que nos acompaño un trecho del camino entre Muxía y Fisterra.
Se cuenta que el perro “Cachón” ya hace meses que frecuenta albergues en compañía de peregrinos, él los acompaña por los caminos, se dice que les guía y les orienta impidiendo que se pierdan en los cruces… El perro “Cachón” no tiene dueño conocido, algunos dicen que es un perro pastor al que su dueño maltrataba y por eso escapo, otros que busca dueño después de que fuese abandonado a su suerte…

Yo en cambio, prefiero pensar que el bueno de “Cachón” pertenece al “Camino”, que existe en él y junto a los peregrinos, que su existencia tiene sentido en su función de guía y acompañante.
Me gusta la idea de que “Cachón” es un perro, guía y educador social en el camino hacía el fin de la tierra.

“Fisterra es un inicio…Educablog es un mosaico de horizontes”