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¿Es el Ocio un ámbito de actuación de la Educación Social?

diavolo

Tras la lectura de un articulo del profesor Manuel Cuenca (Director del Instituto de Ocio de la Universidad de Deusto) y encontrarme con el interrogante del título, creo que es importante que podamos reflexionar sobre ello. No sé vosotros, pero yo no tengo ninguna duda de la respuesta.

Son ya unos cuantos años los que uno lleva dedicándose al mundo del ocio desde muchas perspectivas y singularidades. Y sus posibilidades, como herramienta de intervención educativa, creo que son evidentes. Tanto con infancia, juventud, familias y tercera edad las actividades y experiencias de ocio son utilizadas por las diferentes entidades y equipos. Quien no conoce a educadores/as en el ámbito de la educación para adultos o permanente, en ámbitos de orientación laboral y ocupacional, en la educación en y para el tiempo libre, en el desarrollo comunitario, en la educación especial…

En este caso no me quiero centrar en los diferentes tipos de ocio, que los hay con multitud de artículos y ensayos elaborados por otros tantos autores, sino a sus posibilidades como potencial para el desarrollo humano y profesional de las personas. Y es que aquí donde los educadores tenemos que aprovechar todo este potencial. Tampoco entraré en las diferencias entre ocio & tiempo libre, que cada vez parecen mas evidentes. Simplemente quiero que podamos reflexionar sobre la importancia que tiene el mundo del ocio dentro de nuestra profesión como área transversal a nuestro trabajo.

Al mismo tiempo, me gustaría distinguir entre los educadores que hacen uso de los programas, actividades o experiencias de ocio como herramienta de intervención y aquellos que desarrollan, crean o generan programas, actividades o experiencias de ocio. En ambos casos, no me cabe ninguna duda, se requiere formación y recursos en el campo del ocio. Para que “la actividad no termine siendo el subterfugio para ocupar el tiempo libre del adolescente”, como bien pudimos escuchar hace pocos días a nuestro gurú Jaume Funes.

Para concluir, quiero terminar rompiendo una lanza a favor del ocio y la cultura como oportunidad laboral dentro de nuestra profesión y no solo como oportunidad de intervención. Y lo dice uno que ha hecho del ocio su profesión.