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Crónica desde Valencia y Bilbao, offline y online, del VI Congreso Estatal de Educación Social

El primer jueves del mes de mayo de 2012, es decir, tal día como hoy hace un año, se daba el pistoletazo de salida al, posiblemente, el evento más importante dedicado a la Educación Social en el Estado, esto es, la sexta edición del Congreso Estatal de Educación Social. Tal día como hoy hace doce meses, Tote y el abajo firmante preparábamos las maletas para desplazarnos a Valencia y Asier sincronizaba sus gadgets para poder seguir desde la distancia lo que acontecía en la ciudad del Turia. Y es que, además de impregnarnos del mucho conocimiento que se iba a compartir durante tres días, los EducaBloguers teníamos una misión más: elaborar una crónica de lo que allí (y en las redes) aconteciera para la revista Cuaderns, del Col·legi d’Educadores i Educadors Socials de Catalunya. Y por ello hoy, pasado un año y una vez que esta crónica ya vio la luz en papel, en la mencionada publicación, nos complace compartirla con las lectoras y lectores de este blog que no hayan tenido la posibilidad de acceder a dicha revista. Esperemos que a las personas que asististéis os sirva para recordar y revivir aquellos días y para las que no os sirva para componeros una pequeña imagen de lo acontecido.

congreso_eduso

Con el rabillo del ojo y una mano en el ratón. Así fue el primer acercamiento de EducaBlog al VI Congreso Estatal de Educación Social celebrado en Valencia los pasados 3, 4 y 5 de mayo. A través de Twitter y Facebook. Siguiendo la llegada de más de 600 personas venidas de distintos puntos del Estado y Latinoamérica dispuestas a aprender, compartir y disfrutar de tres días dedicados a esta profesión.

Los 611 kilómetros que separan Bilbao de Valencia, por tanto, no iban a ser obstáculo para empaparse de cuanto daba de sí la jornada inaugural del #congresoeduso. Bajo ese hashtag se recopilaban cientos de tweets que describían lo que allí acontecía. Mini-crónicas en 140 caracteres que contaban como, en el acto inaugural, abundaban los trajes en el estrado principal o relataban que la encargada de dar el pistoletazo de salida al acto no era una Educadora Social si no una catedrática en Filosofía Moral y Política, lo cual chirriaba a algunos de los twitteros y twitteras, y que rescataban una pregunta que Victoria Camps Cervera lanzaba a las personas asistentes: ¿qué es Educar? A lo que Tote, desde su ordenador, apostillaba: ¿qué es Educar para la Educación Social?

Arrancaba, con todo, la reflexión, actividad que, a partir de entonces, no pararía de producirse gracias a la selección de Comunicaciones, Talleres y demás actividades planificadas por el Comité Científico. Un amplio y cargado programa que, si bien podía llegar a saturar (y por momentos lo hizo), fue bien recibido, tal y como demostró la amplia participación en cada una de las propuestas formativas.

Y llegamos el viernes, tras doce duras horas de viaje en autobús. Y en Valencia se sigue hablando de Freire, de Investigación, se siguen presentando experiencias y ahondando en los tecnicismos que nos definen como profesión. Pero quizá el gran trending topic de ese día fue la intervención del economista catalán Arcadi Oliveres en el Auditorio principal. Oliveres presentó un incendiario y crítico discurso sobre la situación socioeconómica actual, arengando a todos los profesionales allí congregados a trabajar para superarla.

Acto destacado, no sólo porque fuese uno de los más aplaudidos, comentados y también criticados (tanto en los contextos online como offline) del Congreso si no porque, a nuestro juicio, su mensaje fue el mensaje transversal de los tres días, un llamamiento al posicionamiento inequívoco de la Educación Social a hacer frente, desde nuestro trabajo, a las medidas de carácter político que están atentando contra el Estado de Bienestar y que perjudica a toda la ciudadanía.

Amén de esta ponencia, la otra gran cita del viernes 4 de mayo fue la celebración, por la tarde, del II Encuentro de Profesionales de la Comunicación y la Educación Social, el espacio reservado dentro del programa oficial del Congreso a las personas que escriben de Educación Social en la Red y que dio continuidad al encuentro que el pasado mes de noviembre tuvo lugar en la ciudad de Gijón.

Así, en un pequeño aula del Palacio de Congresos, volvieron a reunirse blogueros y blogueras ya desvirtualizados en el albergue juvenil gijonés, así como los y las que no pudieron acudir a aquella cita pero que, ahora sí, pudieron presentarse y poner cara a la gente a la que leen desde la pantalla del ordenador. La estructura fue muy similar a la del de Gijón, con el profesor de Educación Social de la EUPO de Oviedo, Pedro Carlos Martínez Suárez, como encargado de presentar dicha actividad para, posteriormente, dar paso a los protagonistas de la tarde: los y las responsables de las, afortunadamente, cada vez más bitácoras dedicadas a la Educación Social.

El encuentro se alargó hasta tarde ya que el número de participantes en el mismo fue elevado. La simetría en las distintas exposiciones fue bastante acusada y eso significó que, al final, se llegase a los últimos blogs con cierto cansancio. Además, la similitud con la ya comentada actividad del pasado noviembre, provocó que las personas asistentes a ambos encuentros vivieran una especie de deja vú, aspecto que ha de ser tenido en cuenta de cara a una próxima cita (en el Bierzo), de forma que se pueda hacer con una metodología diferente.

Asimismo, se echó de menos que el reconocimiento a esta labor en la red no tuviese un papel más importante a lo largo de los tres días. Se lamentó que, por ejemplo, no se hiciesen menciones más explícitas a lo que la gente iba escribiendo bajo el hashtag #congresoEduso desde los estrados principales; que no se dedicase un tiempo en los ruegos y preguntas offline a leer lo que las personas iban aportando de forma online. Asimismo, las cuentas oficiales en las redes sociales del propio Congreso fueron totalmente desaprovechadas, de modo que en Twitter, apenas se escribió nada desde la cuenta @Congresoeduso y esta actividad recayó en las personas asistentes al propio evento.

Se entiende que planificar un acto de estas características supone un gran trabajo de organización y que son muchos los temas a abordar y que quizá, a día de hoy, la presencia de la comunicación 2.0 es un aspecto muy residual en el conjunto de la profesión. Se puede entender, pero, a nuestro juicio, se da una peor imagen queriendo hacer algo en este sentido sólo de cara a la galería.

Pero bueno, el Congreso continuó y así, al término de dicho encuentro y tras la ‘Utopía’ de Leo Bassi, la cena de gala y la fiesta nocturna, se puso fin a una intensa segunda jornada, lo que originó que las caras de los supervivientes al último día indicasen que la cosa iba bien pero cansaba. El Congreso pasa factura a los asistentes y los contenidos que llegan a través de las redes sociales, tiñen el evento de un halo más personal que profesional, actitud que se agradece después de tanta sobrecarga teórica.

Antes de la ponencia de clausura de la psicoanalista argentina Graciela Frigerio, recibida esta con alguna que otra resistencia por los allí congregados, recogen el testigo de la jornada los representantes de los Colegios y Asociaciones profesionales. Las distintas vocalías relatan algunos de los puntos fuertes de por dónde han de encaminarse los profesionales de la Educación Social y su futura readaptación ante contextos socio-económicos como los actuales: necesidad de una mayor participación, implicación e integración en los organismos que nos representan, coordinación y vehiculización de las múltiples caracterizaciones de la profesión: colegios, universidades, profesionales, estudiantes, ciudadanía, instituciones públicas, etc…

Finalmente, el VI Congreso Estatal de Educación Social dio paso a su acto de cierre, donde el presidente del Consejo General de Colegios de Educadoras y Educadores Sociales, Alberto Fernández de Sanmamed Santos, y el presidente del Col.legi Oficial d´Educadores i Educadors Socials de la Comunitat Valenciana, Máximo Sayago Pérez, dieron lectura a la denominada “Declaración de Valencia“, la cual puede ser consultada íntegramente desde la web del Congreso, www.congresoeducacionsocial.org.

Posteriormente, se realizó un emotivo reconocimiento a las 13 personas que conformaron el Comité Científico, a las 12 del Comité Organizador, a las 17 personas delegadas de los distintos grupos territoriales creados para dinamizar la actividad y reflexión sobre el Congreso a lo largo de todo el Estado, a las 28 personas que velaron para que todo funcionase correctamente (y a fe que lo consiguieron), personas todas ellas que, exceptuando las dos administrativas y el informático, trabajaron de forma voluntaria, sin cobrar nada. También se rindió un sentido homenaje al histórico Educador Toni Juliá y, por supuesto, a todos los asistentes. Todo mediante un recíproco y común aplauso.

En definitiva, que se llega al final del Congreso, también en esta crónica, la cual no podemos cerrar sin hacer mención a esos pasillos, a esos cafés y a esos cigarros en los aledaños del Palacio. No queremos olvidarnos de lo bonito que es poner rostro y voz a Educadores y Educadoras Sociales de otros territorios; compartir experiencias, formas de trabajo, quejas, sinsabores, alegrías y pasión profesional… Esta sí es, en nuestra opinión, la base de un encuentro como éste, relaciones informales que conforman el gran leit motiv de estos eventos. Aprendizaje, sí, pero también y sobre todo, interacción personal e interprofesional… Escuchar equis conferencia y debatir en torno a ella con Educadoras de la otra punta del Estado. O escuchar las reflexiones de equis ponente y compartirlas a través, otra vez, de la Red. Y que haya feedback. Es decir, que se establezca un debate como el de los aledaños del Palacio de Congresos con café de por medio, pero esta vez abriendo el contexto a cualquier lugar del mundo, smartphone mediante.

En fin, que más allá de todo lo comentado, la nota media del Congreso es de notable alto. Por la elección de los ponentes, por los talleres planteados, por las comunicaciones seleccionadas, por el inmenso trabajo que la gente del Consejo General de Colegios ha realizado antes, durante y después del evento, por seguir haciendo profesión, por ayudar a visibilizarla y por hacernos ver, en definitiva, que tenemos una identidad muy viva.

Un Congreso marcado, como ya hemos señalado, por los tiempos que nos tocan vivir. No quedaba otra. La Educación Social y, por ende, el acto más importante de la misma, no podía dejar de pasar la ocasión de mostrarse crítica con esta época de recortes, pesimismo y escepticismo, una época en la que se está cuestionando (y tocando) el Estado de Bienestar, con todas sus imperfecciones. De esta forma, se ha reivindicado que nuestra profesión ha de dar un paso al frente y pelear contra las medidas que afectan a las personas con las que trabajamos y a nosotros y nosotras mismas como profesionales.

A pesar del contexto, de la pompa que ofrecía el Palacio de Congresos, de los trajes que inauguraban el evento, de los ejes profesionalizadores, de los términos técnicos y demás, los Educadores y Educadoras Sociales presentes en Valencia, tanto asistentes como actores principales de la organización, no nos hemos olvidado del apellido que define nuestra labor: SOCIAL. Y ésta, quizá, es la gran victoria que nos llevamos a casa cuando el sábado, a eso de las 14:00, se dio por concluido el VI Congreso Estatal de Educación Social. Nos toca seguir peleando, nos toca seguir trabajando y, para ello, nos ha servido de mucho, al menos para los que hacemos EducaBlog, todo lo compartido en Valencia el primer fin de semana de mayo de 2012.

Nos vemos en Andalucía.