#EdusoDay2014: La trastienda

#EdusoDay2014

Congratulados, agasajados y con el orgullo de un trabajo muy bien hecho y que nos encandiló a los allí presentes, aquella mañana soleada del 2 de Octubre: Dia Mundial de la Educación social.

Quedó prácticamente todo dicho, analizado y reflexionado durante las dos horas y cuarto de jornada, pero si hemos de rescatar, por su intensidad y entrega hacía la profesión y el evento en particular, la participación o el Diálogo, mejor dicho, del magistral Cosme Sánchez Alber.

Un mazazo contundente, desde la elaboración y el análisis (y porque no decirlo, quizás desde últimas experiencias personales o profesionales envueltas en esta disyuntiva), sobre el estrangulamiento metodológico en la práctica profesional, la deriva procedimental de la intervención socio-educativa hacía la deshumanización o despersonalización del sujeto y el control social como telón de fondo.

Pasen y lean, aqui puede estar buena parte del presente y futuro de la educación social. Sabiéndolo, posicionándonos y luchando desde la ética y la deontología, se puede superar:

El futuro de la Educación Social por Cosme Sánchez Alber

Una de las preguntas lanzadas por el equipo de Educablog para dar comienzo a la conversación de hoy versa sobre el futuro de la Educación Social. Hay que tener mucha prudencia para hablar sobre el futuro de una disciplina. El futuro alberga siempre algo de lo inesperado y lo impredecible. Además no se puede adivinar el futuro, es imposible, y mucho menos pre-decirlo, como en la película Minority Report. Una alegoría futurista sobre la sociedad de la vigilancia y la prevención del delito que, en mi opinión, hay que tomarla a modo de advertencia. El hilo argumental de esta obra se basa en la existencia de unos mutantes capaces de predecir el futuro, los precogs. Éstos son utilizados por la Policía Pre-Crimen para predecir el crimen, y castigar a los futuros delincuentes antes de que cometan el delito.

Entonces, si bien no podemos leer el futuro, si podemos aventurarnos a hacer un ejercicio de lectura del presente. O dicho de otra manera, decir algo sobre alguna de las muchas tensiones que se alojan, hoy en día, en la práctica de nuestra profesión. De hecho, pienso que este es uno de los legados de Educablog.

En mi caso, quería hoy hacer unas breves aproximaciones a una de estas tensiones que se nos revelan en la práctica de la Educación Social. Me refiero al exceso de la burocracia en el ejercicio de la ES. Una tendencia que apunta, a mi juicio (es mi lectura, y por ello es particular), hacia el borramiento del acto educativo para convertirlo en una cosa mecánica y anónima. A mi entender, el futuro de nuestra práctica en las instituciones dependerá, en buena medida, de cómo nos posicionemos ante esta tendencia que, paradójicamente, es irreversible.

El nuevo paradigma de la relación asistencial, la Nueva Gestión Pública, se ha burocratizado. Y esto tiene un efecto directo en los profesionales, quienes cada vez contamos con menos tiempo para dedicar a las personas y más papeles para rellenar, mas informes. La burocracia nos tiene muy ocupados, pero lo realmente importante es que está en juego nuestro acto profesional y nuestro deseo como educadores. Pues la burocracia inhibe el acto y, a su vez, plantea efectos muy notables de mortificación en el deseo de los educadores sociales (El burn out se extiende como una epidemia entre los profesionales de atención directa). Esto, a su vez, tiene como contrapartida un vaciamiento y un empobrecimiento de nuestro corpus teórico. ¿Por qué? Porque esta tendencia apunta hacia la sustitución de los cuerpos teóricos fuertes de nuestra disciplina por nociones que proceden del campo de la reingeniería, el marketing, las tecnociencias y las lógicas de la empresa privada y el capital financiero.

En consecuencia, el lugar que el educador social pasa a ocupar, deriva cada vez más, en una suerte de gestor del riesgo. Encargado de revisar, aplicar y evaluar a los sujetos en función de los protocolos estandarizados y el procesamiento informático de los datos. En definitiva, un elemento (si me permiten la expresión) al servicio del control social y la sociedad de la vigilancia. Es como en la película a la que me refería al comienzo de mi intervención, MINORITY REPORT. Dirigida por Steven Spielberg y basada en un relato de ciencia ficción de Philip K. Dick curiosamente titulado “El informe de la minoría”. De nuevo, los informes…

Para finalizar, decir, que en este contexto cada vez hay más dificultades para acometer el acto educativo puro, inédito, genuino y singular, porque este acto no es anónimo, no se puede programar, y requiere para sostenerse de una posición ética. Es un acto que se sostiene de un deseo y de una responsabilidad. La capacidad de pensar no es útil a este furor burocrático, más bien se nos presenta como el obstáculo a eliminar. Porque el pensamiento necesita de un tiempo. Hay que parar la máquina para poder pensar.

Comprender, poder leer, algunas de estas cuestiones quizás nos permita orientarnos, estar advertidos, estar atentos, de cara a poder inventar nuevas fórmulas, una por una, que nos permitan sostener un ejercicio ético de la ES en las diferentes instituciones donde trabajamos. Entre el encargo institucional (con un exceso de burocracia) y el deseo del educador, su posición ética y su corpus teórico.

2 de Octubre 2014, Paraninfo de la Universidad de Deusto.

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