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Las #EdusoHistorias para un escritor: Mikel Alvira

alvira

La apuesta de las #EdusHistorias, es decir, algo así como literaturizar la Educación Social, nos pareció un reto precioso, arriesgado y difícil. De alguna manera, nos metíamos en camisas de once varas, en terrenos pantanosos que, obviamente, no tenemos porque estar capacitados a transitar pero, aún así, nos ponía tanto la idea que, como ya vais viendo, aquí está. Como buenos Educadores, nos gusta medir(nos) o evaluar(nos). Con esa intención hemos ido pidiendo feedback de compañeros y compañeras de profesión al respecto del libro de quienes hemos obtenido valoraciones muy positivas. Pero también queríamos saber qué opinaba sobre las #EdusoHistorias alguien más o menos ajeno al gremio y, sobre todo, muy presente, personal y profesionalmente hablando, al ámbito literario. Para obtener ese retorno más, digamos, escritor, hemos recurrido a un autor con una trayectoria consolidada en el mundo de las letras, un novelista, poeta, guionista, con próximo libro en ciernes, un tipo al que le gusta experimentar con las historias, los géneros y los formatos y por ello, precisamente, nos parecía interesante acudir a Mikel Alvira para cederle un ejemplar de “#EdusoHistorias: un viaje por la Educación Social”, para que se lo leyera y para que lo reseñara. Y he aquí el resultado. ¡Gracias Mikel! (si quieres conocer más sobre este escritor, puedes visitar su página web, www.mikelalvira.com)

PD: Recuerda que puedes adquirir “#Edusohistorias: un viaje por la Educación Social” pinchando en este enlace.

Cuando me llegó a las manos #EDUSOHISTORIAS no sabía muy bien con qué iba a encontrarme y, lejos de decepcionarme, me ha mantenido pegado a la silla mientras he transitado su veintena larga de relatos, pese a que el título, quizás lo más flojo del libro, no me animara a hacerlo.

Me alegra haber superado ese escollo​ y haber leído, la mayor de las veces con placer, cada una de las historias.

Me alegra como escritor, porque siempre es de alegrar que se agarre la tinta como bandera y se utilice para escenificar realidades que, de otra manera, parecen no pertenecer a nuestro mundo. En este caso, el del trabajo que se realiza en el campo de la Educación social.

Me alegra también como educador, no social sino formal, porque pienso que, frente a la desvergüenza que damos como Estado en esas lides, no todo está perdido mientras haya personas como los autores de este ejemplar, profesionales veraces y pringados hasta las canillas.

Y me alegra como lector, que también, porque es de agradecer la lectura cuando ésta entretiene, despierta o ilustra, y estas páginas, sin duda, consiguen, a partir de un planteamiento coral, una cosa u otra.

Así que bienhallado libro y loable esfuerzo a mi entender compensado en sus más de doscientas páginas.