LAS REGLAS DEL “JUEGO” HAN CAMBIADO EL JUEGO #2

LAS REGLAS DEL “JUEGO” HAN CAMBIADO EL JUEGO_4

Antes se estudiaba y los niños jugaban en las calles, y había tiempo para todo. Hoy es muy difícil tener tiempo para todo, porque perder el tiempo jugando en la calle, parece que es algo trágico, algo que no se pueden permitir los niños y que parece que hay que nacer sin perder el tiempo en disfrutar como tantos niños a lo largo de la historia han crecido, han sobrevivido y han llegado a tener sus propias familias; ¿vivir para trabajar o trabajar para vivir?, esa es la cuestión de este nuevo espacio público y social.

Sin excepción, todos deberíamos tener una infancia sin ser vetada, coaccionada o arrebatada de alguna forma. La infancia de un niño debería ser algo sagrado, pues es una etapa dentro de los estadíos evolutivos que tan bien describía J. Piaget para definir las distintas etapas que distinguen los procesos cognitivos desde el año cero que nace un niño, hasta su pleno desarrollo y vejez, etapas que nunca más volverán a repetirse en el ciclo vital y parece ser que no somos plenamente conscientes de una única realidad que cada uno/a de nosotros vivirá.

Por ello, tanto los juegos como los juguetes bien utilizados, no teniendo que ser los únicos acompañantes en la vida infantil, ayudan a los pequeños a desarrollar sus habilidades, y todo el potencial que necesitarán en las siguientes etapas de su historia, y en las que algunas de ellas, recordará y le marcará a lo largo de su vida adulta y vejez.

Jugar, correr, saltar o simplemente dar un paseo, es más que fortalecer al cuerpo, supone un proceso de asimilación que preexiste en su repertorio motor o para decodificar un nuevo evento basándose en experiencias, además, proporcionalmente favorece el desarrollo del mismo sujeto. Por este motivo, se insta en la necesidad del juego y a la participación en equipo, a la dinamización, a la creatividad y al contacto humanamente humano.

A veces, el nuevo orden del juego, va unido a una interacción virtual, lo que supone un estilo de vida que refuerza el sedentarismo y la comodidad. Incluso el uso de estos juegos tecnológicos, son utilizados erróneamente y perjudican directamente contra la salud de los niños/as de hoy. En cambio, desarrollar las habilidades psicomotrices, ese conjunto de destrezas que se adquiere a lo largo de la vida, es imposible lograrlo correctamente si los niños permanecen sentados durante horas jugando a videojuegos, chateando o wasapeando con sus cientos de miles de contactos de amigos, LAS REGLAS DEL “JUEGO” HAN CAMBIADO EL JUEGO_3 o de cualquier otra forma, manteniendo una condición sedentaria ante la gran posibilidad que ofrece la fisiología humana. Es que incluso cuando se aventuran a salir a la calle a jugar, puede que hasta los nuevos juegos, inciten a que ni siquiera tengan que hacer ejercicio físico, como son los nuevos patines eléctricos, por ejemplo.
Este nuevo espacio tecnológico sin un uso adecuado y sin manual de instrucciones, podría ser algo potencialmente dañino para el ser humano; quebrando las almas más cándidas e inocentes de la infancia de un niño que determinara su camino hacia la edad adulta, y que como viejo marinero, recordará y contará a sus descendientes.

Comprender el mundo y la sociedad que les rodea en los primeros años de sus vidas, es una ardua tarea en la que deben hacerse partícipes los pilares básicos y fundamentales de potentes agentes socializadores que estén por la labor de fomentar la dinamización, como deberían ser sus referentes familiares y los centros escolares, entre otros. Evitando de cualquier forma que las siguientes etapas donde los jóvenes alcancen una edad biológica de cambios, tengan unas referencias y adecuadas condiciones físicas o hábitos saludables, y si es al aire libre, será mucho más beneficioso.
Sabemos que los juegos y juguetes actúan como puente para el desarrollo de las habilidades y capacidades de los pequeños, pero hay que considerar que pocas personas lo utilizan de forma adecuada. En cierta manera, vivimos en una sociedad que todo surge muy deprisa, y donde parece ser que no hay tiempo para compartir las ideas creativas con los niños/as, así que este nuevo orden de las reglas del juego, es de alguna manera, dejar a merced de los pequeños en el “cómo” tienen que jugar o el “cuándo” deben parar.

Artículo de l@s educadores sociales Andrés López y Silvia Martínez

Comentarios

Comentarios