Como novel e hiperactiva profesión que se precie, la Educación Social navega últimamente junto a distintas corrientes y posicionamientos, en aras de cimentar su corpus general de conocimiento. Una larga trayectoria detrás de la Pedagogía y las Ciencias Humanas, con gran acierto para nuestros quehaceres y menesteres, nos ha servido y nutrido a lo largo del pasado siglo. Pero siendo ambiciosos y realistas: ¿Debería ser la misma educación social en el siglo XXI?
Otros profesionales, entre los que me incluyo, venimos demandando un día si y otro también, que la apertura a las ciencias y nuevas metodologías es una necesidad imperiosa para nuestro asentamiento y progreso, tanto ideológico/filosófico como deontológico/laboral. Apertura a las ciencias, a la tecnología, a la cultura y al afamado y a veces denostado en nuestro sector: I+D. Un replanteamiento cartesiano al modo de: “Investigo, luego nos desarrollamos”.
Así pienso y así lo explicito allá por donde voy. Pero he aquí, dentro de las hermosas y continuas contradicciones a las que en ocasiones se ve sometido nuestro planteamiento profesional, que una de estas semanas atrás me dieron una colleja ideológica a modo de reflexión. El amistoso agresor fue un trabajador social coordinador de un servicio de acogimiento residencial, en otros tiempos soldado raso de la educación social en primera línea de trinchera.
Continuar leyendo >>
Publicada por Asier el 1/12/2011
Categoria: Educación Social, Técnicas, Vomitonas
Está muy extendido aquello de que el reconocimiento al trabajo y esfuerzo de un@ mism@ o el grupo en aras de su profesión o quéhacer diario, debe ser coto reservado para un@s poc@s y siempre l@s mism@s.
Se ha de ir con pies de plomo ante tales muestras de fervor o entusiasmo, para no caer en aquella contradicción existencial de “ni demonios en los fracasos ni dioses en los triunfos”.
Antes era muy común acordarse de un@ cuando dejaba de estar y nos congratulábamos con los recuerdos y anécdotas que la persona nos había sugerido, transmitido o aportado durante tanto tiempo. Pero ahora, en algunos lugares y en algunos momentos, hemos vuelto a pisar tierra. Aquí y ahora, tan vivos como la Educación Social.
Desde hace unos meses y gracias a la caravana socio-educativa que nos brinda Educablog, he podido encontrarme y conocer a gente maravillosa (de la profesión y de fuera de ella)
No me refiero a debatir en un aula y compartir con alumn@s y profesores siendo agradecidos al final de cada sesión. Tampoco a la gustosa firma de ejemplares del ya bets seller reality- educativo “De la red al papel: 2006/2011”, ni a la degustación de meriendas y reflexiones de media tarde. Que también, todas ellas.
Continuar leyendo >>
Publicada por Asier el 21/11/2011
Categoria: Reflexiones
Acabamos de regresar del 1er Encuentro Estatal de Profesionales de la Comunicación y la Educación Social celebrado en Gijón y ya tenemos ganas de empezar el segundo.
Decenas de anécdotas, visiones, propuestas, ideas revolucionarias (al menos dentro de la Educación Social) e incluso gags humorísticos, para guardar en nuestra memoria. De todas ellas, rescato a la vez una interrogante que se torna en alabanza o reconocimiento: ¿Porqué hay tan pocas (pero excelentes) mujeres representadas en este Encuentro, cuando históricamente es una profesión de mayoría femenina?
Las casuísticas son variables y no creo que haya una sola causa o razón principal de desajuste. En Bizkaia, corría el año 2009 cuando se estamparon las firmas correspondientes al Segundo Convenio de Intervención Social (Gizardatz). Durante las diferencias allí habidas y con cinco manifestaciones más dos jornadas de Huelga transcurridas, uno de los temas centrales reconocidos por las masas protestantes o reivindicativas, era la notable ausencia de féminas. Tanto en la calle como en la mesa negociadora. Variable esta que parece no vaya a cambiar mucho durante el proceso negociador del próximo convenio.
Continuar leyendo >>
Publicada por Asier el 25/10/2011
Categoria: Reflexiones
Pensaban erróneamente, viajera (sin ella no serían los mismos estos recuerdos y pasajes) y educador-acompañante, que era momento de embalaje y análisis. Pero si algo mágico tiene la aventura y las vivencias, es que son impredecibles.
Nuestros cuerpos se resignan a marcharse y nuestros corazones, menos aún. Por tanto, con sus permisos laborales bien resueltos, era hora de aún exprimir más el viejo reloj de arena. Siguiendo en Galicia, para no cambiar de buenas costumbres.
En una tarde de estas, de mutuo acuerdo y bien convenido el discurrir, tomamos camino a la bella Allariz. Cumple desde hace años con varias de las premisas concitadas para nuestra atracción: la creación y regeneración del casco antiguo en torno a nuevos comercios textiles de bajo coste y calidad. Grandes de la moda, revisten con sus sedas las bonitas calles de la villa, dejando así unos viejos edificios y comercios, en la cúspide del buen gusto. La otra poderosa atracción es su pequeño oasis fluvial bajo el puente viejo romano. Una fotografía poderosa que cálidamente te acoge a su vera, para olvidarte de la gelidez de sus aguas.
Los últimos suspiros se los lleva un atávico evento transfronterizo de fieras y ganaderos. Al Norte de Portugal se halla la vieja villa de Montalegre, cuna noble en sus tiempos, de linajes y castillos. A Chega dos Bois, es un violento choque de trenes bovinos, hasta la huida de alguno de los contrincantes. Al albor del almuerzo, se dan cita en pleno foro, dos enormes bueyes portadores del prestigio y del nombre de sus ganaderos propietarios. Los viejos caseros y sus extensas propiedades, además de empujar a los animales hacía el cornamento, sacan a relucir sus excelsas billeteras para dar rienda suelta a sus antojadas apuestas.
Antes de partir de vuelta hacía el reencuentro con la montaña occidental leonesa, nos bajamos a la feria de la querida y tan vivida, Verín. Es un ritual gastronómico el degustar antes del paseo junto a su mercadillo de la Plaza Mayor, unos callos con garbanzos junto a un ribeiro. Aún siendo plena mañana, se antoja como un placer para estómagos entrenados; pero la tradición manda y la siguiente parada gastronómica no se hace esperar: unas tapas de pulpo a feira, carne o caldeiro y unas botellas de Godello. Casi sin combatirlo, nuestros cuerpos se aletargan entre el sol sofocante de verano y nos invita a reposar de tanto exceso.
Más adelante nos quedará alguna que otra grata sorpresa, para desmentir aquello de que los regresos tienen que ser grises y tristes.
Publicada por Asier el 6/10/2011
Categoria: Reflexiones