Esta vez sí o sí

Tuvieron que pasar veintisiete años para que se produjera el reencuentro. Para ser sinceros, cinco años atrás tuve la oportunidad de abordarlo en la calle Bidebarri, a la altura de una tapicería que se cerraba por jubilación. En aquel instante dudé por un momento, inseguro de sí lo conocía o no… bueno, si he de ser honesto, reuniendo el valor necesario para vivir un reencuentro imaginado con anterioridad, y que me producía temor y ansiedad, tal cual como me sucedía en el momento en el que subía el telón del teatro Gurea. Yo iba hacía mí casa acompañando a mi ama cuesta abajo y él pasó a mí lado con paso tembloroso y ligeramente encorvado por el peso de los años y de sus vivencias. La agitación que se despertó en aquel instante, me duró unos diez minutos. Mientras tanto, hablaba sin saber muy bien de qué. Mi mente se quedó anudada a ese momento, a esa oportunidad perdida. Me avergonzaba de no haberme atrevido a decirle cuán importante había sido para mí su persona. 31 de mayo de 2018, presentación de IMAGO…Después de compartir tarima y escenario en la puesta de largo del último proyecto de Educablog y David de Haro, después de soltar los nervios de enfrentarme una vez más al público… después de saludar y atender a amigos y conocidos… le vi. A tan sólo unos pasos de mí, allí estaba… tal y como lo recordaba cinco años atrás, canoso y huesudo, pero a la vez siendo el mismo profesor de teatro de treinta y tantos años que me ayudó a vencer la timidez. Da la casualidad de que en la presentación de IMAGO estuve hablando de mi reflexión personal sobre el acompañamiento en la educación social. “Quién acompaña puede necesitar en un futuro de un acompañamiento y a la inversa, quien es acompañado puede convertirse en acompañante” En cierto modo, en aquellas clases de teatro me sentí acompañado en ese camino hacia la superación de mis inseguridades, en esa obra inconclusa que es la vida. No fue el reencuentro imaginado, nunca lo es… el directo siempre es distinto a los ensayos, pero tuve la suerte de vivirlo, de atreverme… esta vez sí o sí pensé, y sin preludio me acerque y le dije, – ¿Eres tú…? Finalmente subió el telón de ante raído color granate, dejando tras de sí una nube de polvo que apenas atravesaban los haces de luz. La escena pareció así más realista, como cuando en el fragor de la batalla se enturbia la visión fruto de las partículas de pólvora, tierra y tejido humano. Los focos me cegaban, redoblaba mi corazón, el nudo en la garganta cedía, y ya sólo era capaz de distinguir el resplandor de las incandescentes esferas, como si una sábana de luz separará el escenario del patio de butacas. Ya no había marcha atrás. “Juegos de guerra” se llamaba la obra, y yo representaba a Sadam Husein. Ataviados con vestuario confeccionado con bolsas y materiales reciclados, manejando tanques de cartón y con el Guernica como telón de fondo, interpretamos la obra de trasfondo antibélico que siempre recordaría. Mientras escribo estas líneas, me doy cuenta de que no soy totalmente consciente de qué le dije hace un par de semanas. Tampoco recuerdo el final de aquel teatro. De hecho, aún no ha se ha echado el telón… ¡Gracias...

Mundo virtualizado, educadores holográficos…...

Hace varias semanas leí una interesante entrada en la que alumnado del segundo curso de Educación Infantil imaginaba cómo podría ser su futuro como docentes en un mundo eminentemente “tecnológico” Ciertamente, algunas ideas eran brillantes y muy creíbles, como las mesas interactivas que se pliegan en el suelo o la incorporación de las gafas de realidad virtual y de las imágenes holográficas. Incluso el alumnado podrá acudir a clase por medio de un avatar y en este mundo más digitalizado que nunca, según parece, el profesorado no podrá ser sustituido por robots, “ya que el afecto humano es imprescindible para el aprendizaje” …Y yendo más allá…En referencia a la Educación Social dentro de una perspectiva integral de la educación, ¿Cómo serán l*s educador*s sociales del mañana? Echando la vista atrás para coger impulso, como educador de calle, no imaginaba los cambios que estaban por venir en estos últimos años. El móvil, ya por entonces era una herramienta útil para contactar con chavales mediante una llamada, que no siempre era correspondida ante lo invasivo que resultaba o un mensaje de texto, que quedaba sin respuesta ante la falta de saldo. Uno no deja de tener cierta nostalgia, pensando en el reto y en el desafío que suponían estas circunstancias, pero pronto se supera y no cabe sino rendirse a las facilidades de los “teléfonos-ordenador”, ya que lo de llamarlos teléfonos inteligentes… Dejemos la inteligencia para las personas por ahora. Las redes sociales han transformado nuestros estilos de relación y por supuesto más aún el de los y las nativas digitales, es decir, nuestros chavales y chavalas. Podemos vivir ajenos a esta realidad y creer que sólo la intervención presencial es la importante, pero…cada vez más la identidad “real” de las personas tiene un componente digital...

Mal de muchos…

“A pesar de que aprietes el paso, a pesar de que incluso corras, el mundo sigue girando inmutable.” En este peregrinar del Educablog propiciado por las #Edusohistorias, muchas son las reflexiones y las instantáneas que se amontonan en la retina del pensamiento. En la visita que realicé a la sede del Colegio de Castilla y León en la ciudad de Valladolid, además de un trato exquisitamente cercano, me llevé muchos puntos y seguidos para darle al coco. Especialmente, me marco una intervención…Pero para situarnos, empezaré contando sobre qué hablábamos. Comentaba yo que éramos una profesión de impacientes, que a veces, como adolescentes, nos regíamos por la lógica del aquí y del ahora y debíamos activar la perspectiva histórica. Como profesión, “profesionalizada” al menos, todavía llevamos un recorrido relativamente corto. No en vano, el real decreto en él que se contempla la creación de la diplomatura de Educación Social es del 1991 y en algunas provincias como en Bizkaia, no es hasta 1994 que las universidades ofrecen dicha titulación. Por lo tanto, apenas llegamos a 20 años de profesionalización… y ya queremos tener reconocimiento social, visibilidad y prestigio como otras profesiones que llevan un recorrido infinitivamente más prolongado que el nuestro. ¡Cuidado con la impaciencia! Que se puede tornar en frustración y desánimo en un segundo. Es necesario combinar la reivindicación con la acción y con la perspectiva histórica para valorar en su justa medida los avances y los retos de futuro. En esta línea, y volviendo a la intervención a la que aludía… Comentaba yo, que perteneciendo a la segunda promoción de Educadores y Educadoras Sociales de la U.P.V./E.H.U. la formación que nos encontramos en aquel momento, estaba en construcción, y que a duras penas se sostenía, con un profesorado reciclado de Magisterio y...

#Edusohistorias: Una fiesta de la Educación Social....

“Se dice, también, que en el campo de la educación social no se escribe. Posiblemente. O deberíamos rectificar y decir que no tanto como se desea, e incluso atrevernos ya a utilizar el verbo en pasado.” Segundo Moyano Mangas Esta cita de uno de los prologuistas de #Edusohistorias, nos sirve de impulso para iniciar nuestro viaje por la Educación Social. El pasado 26 de marzo asistimos a la fiesta de presentación de #Edusohistorias: Un viaje por la Educación Social. La sala INIT nos sirvió de hangar para atracar el dirigible en el que hubiéramos de iniciar nuestro viaje. A las 19:30 una hilera de pasajeros, en torno a 100, fueron desfilando hacía el interior animosamente. Entre los presentes, 12 autoras y autores de los relatos, Educadores y educadoras sociales, el director de Grado de la Universidad de Deusto, profesorado de la U.P.V., y alumnado de ambas facultades, además de amigos, familia y simpatizantes del tercer sector. Pasadas las 19:35 se anuncio por megafonía el inicio de la travesía. En primer lugar, tras los oportunos agradecimientos, se procedió a la presentación de #Edusohistorias, un libro que reúne 23 relatos realizados por 25 autores y autoras. Este nuevo proyecto, coordinado por el equipo “Educablog”, recoge 23 historias de ficción, pero basadas en la realidad de las personas-usuarias y de los y las profesionales de la Educación Social. En el viaje que emprenderemos por sus páginas, visitaremos distintos paisajes, que son los distintos ámbitos en los que interviene la Educación Social. Las personas son las protagonistas de las historias. Personas que pasan momentos de dificultad pero que no están solas… A su lado, acompañándoles, están Educadoras y Educadores Sociales. No en vano, esa es una de las funciones más importantes, sino la más, de la Educación Social....

¿Lectura obligada?

Hoy vengo a recomendaros un documento de apenas 8 páginas, bastante fácil de leer, directo y sin ambages, aunque un poco general, quizá como se le presume que debe de ser. En algunos momentos puede parecer ciencia ficción, y en algunas partes puede ser discutido y cuestionado, pero mantiene siempre la lógica y el rumbo del timón de nuestra amada profesión. Estoy hablando, ¡cómo no!, del Código Deontológico del Educador y la Educadora Social. ¿Cuántas de vosotras y vosotros, Educadores Sociales lectores y lectoras de este blog, habéis leído el Código? Y más allá ¿cuántos y cuántas de vosotras lo tenéis presente en vuestra acción socioeducativa de forma consciente? Mi intención, desde luego no es reprenderos, ni mucho menos, me conformaría con despertar la curiosidad y la responsabilidad como profesionales. No en vano, este documento tal y como se recoge en su primer capítulo, ha de ser el faro que guíe nuestra acción como profesionales. En sus páginas, cocidas al fuego lento de la reflexión, se encuentran los principios y las normas que han de orientar y dar sentido a nuestros pasos como profesionales y que nos dotan de brújula y de argumentos, ante personas, profesionales, instituciones y situaciones en las que sin estas directrices, nos hemos de ver inseguros, remando con sentido común pero sin el regio remo de las razones que en Código hallaremos. Somos una profesión que no escribe, que no investiga, que no lee ni siquiera uno de los “pocos” documentos escritos por y para los Educadores y las Educadoras Sociales. El pasado viernes, acudí como Educador Social, Educablogger y profesor a la jornada organizada por el CEESPV y capitaneada por la comisión deontológica del mismo y en dicha jornada, reflexionamos sobre la condición ética de nuestra profesión y sobre...