PROPUESTAS DESDE LA EDUCACIÓN SOCIAL...

Siendo más o menos conscientes de ello, al ejercer como Educadores/as Sociales se está haciendo política: los componentes personales, culturales, ideológicos, sociopolíticos, relacionales, educativos, etc. están siempre presentes en la educación social. Si se quiere ejercer la profesión con calidad, rigor y profesionalidad, buscando procesos de cambio social, se debe incorporar la reflexión sobre la política en la práctica diaria: ¿cómo afecta la política en los distintos ámbitos en los que desarrolla sus funciones el/la Educador/a Social? ¿Cómo se puede intervenir para proponer soluciones? ¿Tienen en cuenta los/as políticos/as las propuestas, ideas, iniciativas… de Educadores/as Sociales de cara a futuros gobiernos? En Galicia, en unos meses habrá elecciones autonómicas, y pensando sobre ello una cuestión comenzó a tomar forma en mi cabeza: ¿Y las propuestas desde la Educación Social? La Educación Social abarca un montón de ámbitos (menores, mujeres, diversidad funcional, dependencia, formación, ocio y tiempo libre, etc.), muchos de ellos nombrados en los programas electorales de las formaciones políticas, con más o menos intensidad y más o menos preocupación. Mucho se hizo en todos estos ámbitos, y muchísimo queda por hacerse. Estas son solo algunas propuestas “a bote pronto”, que habría que estudiar, trabajar y reflexionar en común: Respecto a los menores y la educación formal: es esencial, entre otros aspectos, que se tenga en cuenta la necesaria y urgente inclusión de la figura del Educador/a Social en los centros educativos (colegios, institutos); así como un pacto social y político por la educación (una educación de calidad, pública…); analizar la línea que se está marcando con los centros de protección y reforma de menores (externalizaciones, cierres…), etc. Respecto a las mujeres y la violencia de género, la figura del Educador/a Social puede ser referente esencial durante todo el proceso, acompañando, informando, orientando, asesorando…...

Mundo virtualizado, educadores holográficos…...

Hace varias semanas leí una interesante entrada en la que alumnado del segundo curso de Educación Infantil imaginaba cómo podría ser su futuro como docentes en un mundo eminentemente “tecnológico” Ciertamente, algunas ideas eran brillantes y muy creíbles, como las mesas interactivas que se pliegan en el suelo o la incorporación de las gafas de realidad virtual y de las imágenes holográficas. Incluso el alumnado podrá acudir a clase por medio de un avatar y en este mundo más digitalizado que nunca, según parece, el profesorado no podrá ser sustituido por robots, “ya que el afecto humano es imprescindible para el aprendizaje” …Y yendo más allá…En referencia a la Educación Social dentro de una perspectiva integral de la educación, ¿Cómo serán l*s educador*s sociales del mañana? Echando la vista atrás para coger impulso, como educador de calle, no imaginaba los cambios que estaban por venir en estos últimos años. El móvil, ya por entonces era una herramienta útil para contactar con chavales mediante una llamada, que no siempre era correspondida ante lo invasivo que resultaba o un mensaje de texto, que quedaba sin respuesta ante la falta de saldo. Uno no deja de tener cierta nostalgia, pensando en el reto y en el desafío que suponían estas circunstancias, pero pronto se supera y no cabe sino rendirse a las facilidades de los “teléfonos-ordenador”, ya que lo de llamarlos teléfonos inteligentes… Dejemos la inteligencia para las personas por ahora. Las redes sociales han transformado nuestros estilos de relación y por supuesto más aún el de los y las nativas digitales, es decir, nuestros chavales y chavalas. Podemos vivir ajenos a esta realidad y creer que sólo la intervención presencial es la importante, pero…cada vez más la identidad “real” de las personas tiene un componente digital...

UTOPÍA DEL RECIÉN EDUCADOR...

Educación social : Ahora, cuatro años de carrera gracias a la reforma educativa llamada Plan Bolonia, que supuestamente sirve para equiparar e igualar los estudios a nivel europeo, pero luego ni siquiera aparece esta categoría en los estatutos. Después de los cuatro años cursados, te das cuenta de que todo eso es una forma de retener a los jóvenes entre cuatro paredes y retrasar la entrada en el mundo laboral para que no inflen las largas listas del paro. Nos encontramos que “sabemos de todo, pero no sabemos de nada”. Somos educadores sociales, como tantos miles, pero no estamos especializados en nada y todo aquello que sabemos es de manera teórica. Lo que nos ayuda realmente son las horas de prácticas que realizamos durante el curso, siempre que tengas suerte y te abran las puertas de par en par y te den la oportunidad de realizarte como profesional y aprender aunque sea de los errores. Cuando llegas al mundo laboral te das cuenta de la verdadera realidad, está muy bien la teoría, es muy importante para desempeñar nuestro trabajo, pero cuando realmente aprendes es cuando estás codo con codo con profesionales que te enseñan como llevan trabajando años. Nosotros llevamos la ilusión utópica de un recién llegado, donde crees que el Mundo se puede cambiar, que todas las personas con las que trabajamos tendrán un futuro maravilloso, que todas las normas se siguen a rajatabla, y que todas las normas, leyes, decretos son sagrados e intocables, pero no. Te das cuenta de que vas a contracorriente con tus ideas, que lo que debería ser no es y que desgraciadamente a veces no todas las personas terminan tan bien como nos gustaría y por lo que tanto se ha trabajado. Aprendes que en muchas ocasiones...

EDUCACIÓN SOCIAL: ¿PROFESIÓN DE RIESGO?...

“Joven psicóloga muere degollada por una paciente en San Juan de Dios, Palencia” Violeta Guarido Rivera fue asesinada al comenzar su jornada de trabajo por una paciente que tenía odio contra ella y contra su compañera psiquiatra, pero la fatalidad hizo que esa mañana fuera la última para ella. Al leer esta noticia, he puesto los pies en la Tierra, cuando en nuestra carrera profesional estamos tranquilos y acomodados, parece que se nos aparta la idea de peligro, de que no nos va a pasar nada, pero todas las personas que trabajamos en el ámbito de lo social-sanitario, no nos podemos olvidar de que trabajamos con y para las personas, y que estas como muchas otras, pueden convivir con problemas o dificultades, pasando a ser en ocasiones foco de ira o sufrir agresiones por parte de esos mismos. Somos conscientes de que tenemos posibilidades de sufrir agresiones, pero con los recortes esas posibilidades aumentan, por ejemplo, cuando los ratios no se cumplen, y un educador se tiene que hacer cargo de más personas de las que se puede ocupar y atender correctamente. ¿Por qué tenemos asumido que en nuestra carrera profesional podemos sufrir algún tipo de agresión y no corregirlo o poner remeció a esa fatalidad? Nuestra profesión está catalogada como una profesión de poco riesgo, y debería de catalogarse como profesión de riesgo, porque estamos en constante contacto con personas con todo tipo de problemas, y no tenemos ningún tipo de protección ante posibles agresiones, sólo nos sirven las contenciones, en el caso de que nos dé tiempo. Lo que más duele es que una compañera muera asesinada a manos de una paciente, y que esto se quede en el olvido, que no haya ningún tipo de cambio para poder mejorar la seguridad...