La educación social como oficio...

En el oficio de educar es esencial una gran dosis de vocación, nos guste o no. Y se sustenta más en la mirada humanista que en la ciencia, la tecnología, la ingeniería social y la técnica. Si bien en el día a día de muchos educadores sociales existe el deseo de poseer una tecnología precisa para actuar cuando aparecen los problemas, con la práctica uno se da cuenta de que no existen. O, por lo menos, es casi imposible extrapolarla más allá de la propia experiencia. Lo que da sentido a la tarea socio-educativa es que está poco definida, es intuitiva, se diluye en otras formas más complejas. Y justo por ello la educación social es un oficio apasionante, abierto, sin límites demasiado preestablecidos y con grandes posibilidades de crecer. Podríamos decir que la esencia de la educación social se vive, no se ejerce. Esa esencia hace tiempo que intenta ser modificada, porque hace años que intentamos definir nuestra identidad. La experiencia y el oficio mismo no siempre son muy bien vistos ni reconocidos: ni por el resto de profesionales del sector, ni por la propia administración e, incluso, tampoco por la universidad, que tiende a formas más ortodoxas desde el grado en educación social. La praxis y la formación en educación deberían construirse de forma simbiótica, dando forma a un trabajo de conjunto entre unos y otros. La metáfora nos permite desarrollar las ideas más significativas que se encuentran detrás de cada concepto de educación social: a) Nutriente de almas Se alimenta física y emocionalmente. b) Caminante infatigable. Se conduce desde una existencia estigmatizada hasta una vida normalizada y valorada. c) Enderezador de troncos desviados Si bien es un concepto poco actual y bastante sesgado, complementa el resto de visiones. d) Reparador de...

DE PRESENCIAS Y AUSENCIAS #3...

¿Cuánta rehabilitación necesita una persona después de una operación a corazón abierto? Tiempo, no? ¿Por qué en lo emocional, personas que están haciendo procesos duros profundos, porque vienen de experiencias básicas de mucha ausencia, porque nuestra realidad social es injusta, que no son culpables de lo que les pasa (sólo responsables de su vida), tienen que hacer un proceso en 6 meses/2 años… Cuando llevan 25, 14 o 35 años viviendo de esa manera tan sobreadaptada? Marquemos plazos, por supuesto, pero seamos personas. Seamos personas serias, seamos personas profesionalmente competentes. Diseñemos procesos evaluables por supuesto, esa es una de nuestras responsabilidades, pero que el cumplimiento de nuestras herramientas no rompa la esencia. Y esto trabajando los contextos y en red. No sólo con los recursos especializados que tienen que ver con «el caso». Trabajemos lo comunitario, en la comunidad. Hacer estos procesos personales y grupales y hacerlos también teniendo en cuenta el entorno. Como un circo de 3 pistas. También la comunidad como generadora de procesos de presencias y ausencias. Yo hago el trabajo psicoeducativo, y tú eres la psiquiatra, tú el maestro de la niña, y tú de la asociación de mujeres en las que vamos a intentar que participe o del huerto urbano de su barrio…. Una manera de contar que si, yo estoy trabajando en lo emocional, pero que como participe en el huerto urbano, lo petamos. Esto si que es red, red que sostiene y que nutre. La imagen que me viene es la de onda concéntrica pero sería con gafas 3d. Sobre el trabajo en red llevamos muchos años y años. Nos cuesta trabajar en red. Igual es que no sabemos, igual es que no queremos, igual es todo… Pues no hay otra manera de trabajar con calidad. Si...

DE PRESENCIAS Y AUSENCIAS #2...

¿Cómo es este tejer fino? Es un ESTAR QUE TIENE QUE VER con: – Estoy con una persona que tiene su historia, su dificultad y su posibilidad. Y que tiene derecho a tener su historia. – Con una persona que igual no ha tenido ninguna experiencia de relación significativa en la que se le ha recogido como otro/a . – Cuido que establezca una relación de confianza, me doy tiempo para ello, porque en cada caso es único, para a partir de ahí establecer una relación y hacer un proceso psicoeducativo. – Me muevo en sus contextos, cuido la relación, estoy presente, y la persona se da cuenta de que para mí ella también está muy presente. En ese juego de presencias se genera la posibilidad de poder acompañar su proceso. – Escucho, estoy muy atenta a lo que trae, a cómo se mueve, acojo, limito, confronto. Soy clara, honesta, le respeto. Respeto su ritmo, su necesidad, posibilidad. Lo que quiere y puede contar y lo que no. Le devuelvo con la distancia profesional, poniendo sobre la mesa también los límites de mi trabajo. Todo no puedo y además no quiero. – Tengo en cuenta la responsabilidad. De qué se puede responsabilizar en este momento? No pido lo que no se puede y si lo que creo que puede aquí y ahora. Tu de que te responsabilizas? Yo de esto…Yo también me responsabilizo de lo mío. – Respeto sus tiempos y lo que me cuenta, o su silencio. – Tengo delante la cuestión de la igualdad mujeres y hombres, tengo en cuenta el machismo estructural vigente, y cómo son estos procesos en el marco de la vulnerabilidad y exclusión. En qué contextos viven estas mujeres, sus pluses, cual ha sido su modelo. Las mujeres....

DE PRESENCIAS Y AUSENCIAS #1...

Lo que voy a comentar aquí no es un discurso teórico sacado de la reflexión y el estudio de autores, años y años buceando en textos…. Es fruto de mi experiencia profesional, y de la reflexión compartida con muchas personas a lo largo de estos años. Sencillamente voy a contar un poco de mi experiencia de unos cuantos años. He trabajado tiempo de educadora, sin embargo, nada es casual, siempre he tenido la cabeza y el corazón en lo que les pasaba a nivel personal, a nivel de salud, a las personas con las que estaba. De la psicologia a la intervención social, y en la intervención social con mirada psico, con mirada emocional. Lo psicosocial, psicoeducativo, que curiosamente ahora está sobre la mesa (como nunca en jornadas y talleres, encuentros en los que sale esta palabra). Y todo esto situado en los barrios, en los contextos, en la comunidad. Voy a hablar de los procesos que hacemos con las personas que viven situaciones de vulnerabilidad social, exclusión social. Y de los procesos que tienen que ver con lo personal, con reconstruir su historia, con lo psicoeducativo, psico- social, cercano a lo terapeútico en cuanto a estar mejor, recuperar salud, posibilidad, fuerza, futuro. bienestar, recuperar mi historia de tal manera que no sea bloqueo, sino impulso. Tener en cuenta su historia vital y su momento actual, para seguir en la vida con otra mirada, CON OPORTUNIDAD DE CAMBIO. Y quiero hablar de este trabajo individual y grupal de reconstrucción, teniendo en cuenta los contextos como sanadores también. Las personas Estamos con personas que tienen experiencias de daño, ruptura emocional, que en muchos casos conlleva el título de enfermedad mental. Tienen mucha ausencia, de referentes adultos, de límites, orden, ritmo, de tranquilidad en casa, ausencia...

LAS REGLAS DEL “JUEGO” HAN CAMBIADO EL JUEGO #3...

Los niños son todo o nada, espontáneos como ellos solos y creativos como nadie, pero lamentablemente no hay tiempo para conocer y extraer ese potencial que un niño/a algún día despertará cuando sea quizás adulto, ya un poco tarde. Pues los niños son niños, y como tales, sus cuerpos están diseñados por pura selección natural, para crecer y desarrollarse fuertemente mediante sus capacidades anatómicas como homos que son, y no para quedarse tirados en un sofá durante horas enganchados a la caja televisiva que nunca duerme. ¿Qué tienen los nuevos juguetes? Pues es cierto que estos nuevos juguetes son atractivos y donde el fabricante ya lo comercializa con la creación artística de alguien que lo diseña, y su forma de presentación tientan a las ganas de consumarlo, y quizás incluso hasta de probarlos. Pero si observamos detenidamente las veces que un niño/a juega con sus juguetes, rápidamente se sacarían conclusiones que a veces nos acercaríamos a la estupidez. Además, esto nos hace cada vez menos prácticos e inútiles como seres sapiens sapiens; todo está inventado y sólo hay que consumir y consumir. ¿Por qué ocurre esto ahora? Las cosas se obtienen tan fácilmente que no se les da valor, se le resta importancia incluso al valor económico de lo que se invierte por un objeto de ocio que tiene una vida de atracción muy corta. Parece que no importa la cantidad de dinero que se haya invertido, y simplemente se desecha el juguete o el juego, sin darle más importancia que lo que es: un juguete que tiene manual de montaje, pero no tiene manual de cómo usarlo y divertirse correctamente. Quizás la época del siglo pasado no era como la de ahora, pero tampoco se pretende mirar antropológicamente al pasado y reconvertirlo al...

LAS REGLAS DEL “JUEGO” HAN CAMBIADO EL JUEGO #2...

Antes se estudiaba y los niños jugaban en las calles, y había tiempo para todo. Hoy es muy difícil tener tiempo para todo, porque perder el tiempo jugando en la calle, parece que es algo trágico, algo que no se pueden permitir los niños y que parece que hay que nacer sin perder el tiempo en disfrutar como tantos niños a lo largo de la historia han crecido, han sobrevivido y han llegado a tener sus propias familias; ¿vivir para trabajar o trabajar para vivir?, esa es la cuestión de este nuevo espacio público y social. Sin excepción, todos deberíamos tener una infancia sin ser vetada, coaccionada o arrebatada de alguna forma. La infancia de un niño debería ser algo sagrado, pues es una etapa dentro de los estadíos evolutivos que tan bien describía J. Piaget para definir las distintas etapas que distinguen los procesos cognitivos desde el año cero que nace un niño, hasta su pleno desarrollo y vejez, etapas que nunca más volverán a repetirse en el ciclo vital y parece ser que no somos plenamente conscientes de una única realidad que cada uno/a de nosotros vivirá. Por ello, tanto los juegos como los juguetes bien utilizados, no teniendo que ser los únicos acompañantes en la vida infantil, ayudan a los pequeños a desarrollar sus habilidades, y todo el potencial que necesitarán en las siguientes etapas de su historia, y en las que algunas de ellas, recordará y le marcará a lo largo de su vida adulta y vejez. Jugar, correr, saltar o simplemente dar un paseo, es más que fortalecer al cuerpo, supone un proceso de asimilación que preexiste en su repertorio motor o para decodificar un nuevo evento basándose en experiencias, además, proporcionalmente favorece el desarrollo del mismo sujeto. Por...