Posteado en 'Reflexiones'
Después de leer un documento sobre la evaluación en nuestro trabajo, destaco una frase que se refiere a los indicadores:
“Hemos procurado expresamente no contemplar situaciones ideales en el polo óptimo. Si así fuera, estaríamos proyectando sobre las/los jóvenes y contextos una imagen ideal, más allá incluso de lo alcanzado por personas bien integradas socialmente.”
Tras leer con detenimiento este texto, me quedé pensativo, analizando mentalmente si yo mismo no he incurrido en este extremo alguna vez. No en vano y sobre todo cuando estamos recién salidos de la facultad, es más común que tendamos a lo ideal, a lo utópico y eso en sí no es malo, incluso es necesario. Pero se vuelve problemático si nuestros objetivos son utópicos, y mezclamos el horizonte con los pasos, es decir, nos proponemos imposibles, lejanos, sin plantearnos los pasos pequeños, intermedios, más ajustados a la realidad.
En este sentido, nuestra vitola de cambiar el mundo se puede convertir en una carga muy pesada que nos lleve a la frustración.
En una sociedad en la que impera la imagen, quedan muy bonitos sobre el papel objetivos rimbombantes, como que los jóvenes dejen de consumir totalmente, que no corran riesgos e incluso que de no querer hacer nada, pasen a cursar una carrera universitaria.
Aún habiéndolo llevado al extremo, es cierto que a veces tendemos a diseñar objetivos nada ajustados a la realidad, más procesual, más flexible, más dinámica. De hecho, normalmente funcionamos por encargos de las administraciones, que nos encorsetan, y limitan nuestro realismo no políticamente correcto.
Continuar leyendo >>
Publicada por Tote el 10/03/2010
Categoria: Brainstorming, Educación Social, Reflexiones, Técnicas
Hugo Chávez
En el viaje que me llevó a recorrer Venezuela de Norte (Coro) a Sur (Santa Elena de Aurien), de Este (Mochima) a Oeste (Mérida), una de las realidades mas latentes que puebla calles, carteles y carreteras es el lema del gobierno bolivariano: “¡Fulanito, cumple!“. La palabra hace tiempo que dejó de encajar en las conciencias colectivas (y con razón) y entre tanto inmovilismo y décadas de sistemas circulares que reproducían las desigualdades emergieron los movimientos de izquierdas con una idea clara: pueblo, pueblo y más pueblo. Hechos que incidieron en la mayor universalización de la Sanidad, servicios (red eléctrica, agua, saneamientos) para los barrios y aldeas mas desfavorecidas y petróleo/zanahoria para todos/as, casi gratis.
Varios años después, sus propuestas, su caciquismo nada disimulado, su abolición a la libertad de prensa, el amoldamiento de las reformas constitucionales para perpetuarse en el poder él y su familia (su padre es el gobernador del estado de Barinas), han hecho olvidar los postulados críticos y progresistas que pregonaba en origen. De la gracia anti-Bush del “aquí huele a azufre”, hemos pasado a la impertinencia y la arrogancia del “porque no se calla”. La suerte que tuvo Brasil con Freire, los Movimientos de los SinTierra y, en cierta manera, la Teología de la Liberación, no la está teniendo Venezuela. Una Educación ciudadana y social, que elija libremente a sus representantes políticos, con carácter critico y afán transformador.
Willy Toledo & Cuba
Que la democracia es el sistema de gobierno menos malo, se sabe en el mundo entero, excepto en la isla caribeña y 10 lugares más. Pensar diferente y decirlo abiertamente es un ejercicio de libertad que el actor Willy Toledo ha podido ejercer esta misma semana en España, tal y como hizo afortunadamente hace seis años atrás contra la guerra de Irak. Orlando Zapata, sin embargo, no ha tenido la misma suerte y su muerte se ha intentado rebajar o justificar, alegando que “la gran mayoría de los disidentes encarcelados en Cuba son terroristas, que han cometido actos terroristas contra el gobierno cubano como traición a la patria. Este señor que se hacía pasar por disidente político, no era mas que un pequeño delincuente“. Como también presumo de vivir en libertad, disiento totalmente del señor Toledo y me reafirmo en el respeto y pésame debido a la familia por la perdida de una vida humana. Los clichés vengan del lado que vengan (izquierda-centro-derecha), son, con el tiempo, más clichés y vicios difíciles de defender. Luego pasa lo que pasa y se dice lo que se dice.
Gerardo Díaz Ferrán
Ni todos los empresarios son como Díaz Ferrán, ni Díaz Ferran representa a todos los empresarios. Hecha la aclaración, el presidente de la CEOE se equivoca nuevamente si pretende ayudar a la ciudadanía con sus “ejemplos”. La nueva gran idea gira en torno a una modalidad contractual para el fomento del empleo de los jóvenes, limitando las ya de por sí paupérrimas coberturas sociales. Ni protección, ni restricción, ni arrimar el hombro. Directamente nos invita a poner el culo, ponernos vendas en los ojos y grilletes en las manos, mientras desempeñamos las funciones laborales encomendadas para lucrarse los mismos/as como antes de la crisis. Como Don Gerardo, voy a proponer junto a mi hermano Lucce y desde mi declarada ignorancia macro-micro económica, dos ejemplos para salir de la crisis:
www.estolojodieronentrecuatroperolovamosapagarentretodos.org
www.estosololoarreglamossinellos.org
Publicada por Asier el 8/03/2010
Categoria: Reflexiones, ¡Denúncialo!
Cuando escribo un artículo para el Educablog, para otros blogs o revistas veo el resultado al momento; veo el producto de mi trabajo plasmado en papel o en bits. Además lo releo y me quedo más o menos a gusto, dependiendo del nivel de inspiración del día. Si encima, los lectores pueden opinar al respecto, mejor que mejor. Imagino que a un carpintero, por ejemplo, le pasará algo parecido: invierte un tiempo, un trabajo en su pieza y al cabo de equis tiempo, obtiene un producto, un resultado.
En el trabajo que ejerzo como Educador Social, esa ausencia de resultados inmediatos me lleva a frustrarme muchas veces. Invierto mucho tiempo, a veces, con una determinada familia, con un chaval o chavala, y no veo una respuesta rápida, lo que, como digo, acaba generando una cierta frustración.
Me consta, al compartir estas sensaciones con muchos compañeros y compañeras, que es algo muy habitual y que origina muchas quejas de esas retóricas, osea, sin respuesta, y que es uno de los motivos que hacen que más nos desmotivemos.
Es en esos momentos cuando nos decimos los unos a los otros “ánimo, que siempre queda algo“, “la culpa no es tuya” o, por el contrario, nos decimos a nosotros mismos: “no sé por qué he hecho ésto“, “para decirle éso no hace falta estudiar una carrera” y demás.
Al final, esta sensación de frustración es algo con lo que no nos queda más remedio que convivir. Es nuestra enemiga más habitual. Tenemos que aprender a reconocer que, efectivamente, no siempre podemos resolver todos los problemas y que, en todo caso, de ver algún resultado es a muy largo plazo. Esa es, en mi opinión, la manera más eficaz de vencer a nuestra enemiga.
Si sirve de algo, yo he tenido la suerte de comprobar que nuestro trabajo llega y sirve, al encontrarme a antiguos chavalillos ahora convertidos en hombres, agradeciéndome todo lo que hice con ellos cuando eran adolescentes. Ese es un gran resultado, aunque haya tardado 10 años en llegar.
Publicada por lucce el 24/02/2010
Categoria: Educación Social, Reflexiones, Técnicas, Vomitonas
“No es fácil bailar con la vida” decía para sí Nico Arnaz, mientras esperaba los resultados sentado en la fría silla de poliuretano gris.
La paciencia es un bien preciado, que siendo un viejo conocido, es difícil dominar.
En esto de educar, a pesar de los corsés evaluativos, todo fluye en un ir y venir, como un cauce de un río jalonado de meandros.
Me siento ante la luz que proyecta la pantalla y en mi cabeza se amontonan a borbotones recuerdos de grupos y personas, de situaciones…
Recuerdo, cuando todavía dando mis primeros pasos en esta profesión, me tocaba dar la segunda sesión de talleres en un instituto. Comencé primero, con la clase que se portó “bien”, para continuar después con la que se portó “mal”. Bueno, el caso es que, como en el mundo al revés, los pies encima de la cabeza, el grupo con él que tan bien había ido la semana anterior, estaba excitado, insoportable y en cambio, el grupo con él que me tocó lidiar, se convertía en un remanso de paz, en un colaborador ex enemigo.
No entendía nada, ¿cómo de una semana a otra podía haber un cambio tal?
Continuar leyendo >>
Publicada por Tote el 22/02/2010
Categoria: Reflexiones
Desde hace dos años vengo participando activamente en varios Cursos de Resolución de Conflictos y Mediación en el ámbito familiar y social. Hay que reconocer que está de moda y gusta mucho eso de analizar, reflexionar y diseccionar nuestra relación de adultos con y para nuestros hijos/as. Los medios contribuyen aún más al efecto tremendista, de que vamos camino de fraguar una próxima generación perdida con tanto Ni-ni, Nanny o Big Brother.
Anoche, mientras esperaba invernal y pacientemente al autobús que me recogía a casa, me acordé de algo: ¿Dónde están los padres? Antes, hace años, cuando uno era crío, recuerdo aquello de la repartición marcada de roles en el ámbito familiar; donde la madre acudía a cuantas reuniones escolares hiciesen falta, además de ocuparse del mantenimiento y economía domestica, mientras el padre se encargaba de trabajar fuera y “traer el pan” a casa.
La excusa ya no es válida en esta nueva sociedad neoliberal. A excepción hecha de estos dos últimos austeros años, tanto padre como madre es muy posible que trabajen fuera de lo doméstico y las tareas y responsabilidades familiares debieran igualmente ser repartidas. En los cursos, acuden regularmente una media de 12 madres y 3 padres. Padres en extinción, que o no se preocupan (que entiendo que quizás sí, pero dentro del ámbito más familiar) o no se ocupan. En las presentaciones escolares del presente curso, un servidor y otro compatriota, fuimos la única representación masculina de dicho evento; incluyendo en mí responsabilidades profesionales. O sea, que sumen solamente un varón de 30.
Le oía a Jodorowsky clamar por ello ya hace unos años: “temo por la salud del amor paterno. El materno está muy consolidado y arraigado, pero el amor paterno debe ser cuidado y regado”.
Además de haberse extendido en la sociedad en general a través la historia, muchos expertos coinciden en afirmar, que nace en inferioridad respecto al amor de una madre. Un cordón umbilical que perdura cual corpore in sepulto, por los días de los días. Arraigo casi inmortal, entre una madre y sus vástagos, basado en ocasiones en lo que se ha venido a llamar amor incondicional (a diferencia del paterno: amor condicional)
Echemos la vista en nuestro entorno socio-laboral más cercano: ¿Cuántos padres acuden a las entrevistas con el educador familiar? ¿Cuántos padres veis en las casas, cuando realizáis las visitas domiciliarias? ¿Cuántos padres se comprometen con la acción y solución a sus dificultades familiares o personales? ¿Cuántos padres visitan a sus hijos/as en los centros terapéuticos? Quizás no sea momento del Cuántos, sino del Cómo. Qué padres tenemos ahora y qué padres nos esperan en el futuro. Espero que con mucho amor y mayor participación, esto se quede en una sola reflexión anecdótica. Yo por si acaso, me quedo con el recuerdo de un padre silencioso pero entregado, que encontró nuestro querido compañero Gabi el pasado lustro.
Publicada por Asier el 16/02/2010
Categoria: Brainstorming, Familia, Reflexiones
Entradas Anteriores