Violencia de Género, una cuestión de Educación Social...

La violencia de género es una forma específica de violencia del hombre hacia la mujer por el simple hecho de serlo. Se fundamenta en el sistema patriarcal y de supremacía donde el hombre se cree superior a la mujer. Se define como todo acto de violencia que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como privada (referencia: Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género) La Ley Orgánica 8/2015, de 22 de julio, de modificación del sistema de protección a la infancia y a la adolescencia incluye el reconocimiento a los/as menores expuestos/as a violencia de género como víctimas. La realidad constata día a día, desgraciadamente, que este tipo de violencia no cesa, por lo que es esencial trabajar sobre ella, y la Educación Social juega un papel importante en varios niveles: PREVENCIÓN: El sexismo se aprende desde la infancia, la igualdad también, por ello es fundamental empezar a sensibilizar, prevenir y detectar la violencia desde esa etapa (coeducación, igualdad, empoderamiento, educación emocional…) Pero no solo a la infancia se reduce el ámbito de actuación de los/as Educadores/as Sociales en esta temática: es necesario trabajar con madres, padres y familiares (evitar la socialización diferencial, roles de género…); con profesorado (currículum oculto, estereotipos…) y con la sociedad en general, incluyendo por tanto la educación formal, no formal e informal. INTERVENCIÓN: Los/as Educadores/as Sociales pueden trabajar con mujeres y menores víctimas de violencia de género (intervención en casos de emergencia; acompañamiento; asesoramiento; acciones socioeducativas estratégicas; seguimiento, etc) y también con los hombres que...

La Contención física Vs. Malas Praxis (parte II)...

Una segunda cuestión que se plantea a la hora de acercarse a esta noticia tiene que ver con la ejecución de la medida. ¿La sujeción mecánica que refleja el documento gráfico ha sido ejecutada de manera adecuada y conforme a los estándares comúnmente aceptados? Pues en esta ocasión las imágenes demuestran claramente que no. Un análisis más detallado y sosegado de la secuencia muestra importantes deficiencias que deben ser denunciadas. Para abordar esta cuestión es necesario que busquemos en otra disciplina posibles respuestas. Resulta inexplicable desde el ámbito sanitario, uno de los escasos lugares donde encontrar paralelismos con la situación que aquí se analiza, que un individuo sometido a sujeción mecánica se encuentre en posición decúbito prono (boca abajo), en vez de utilizar la posición decúbito supino (boca arriba). Sin querer apabullar al lector con literatura médica, existe un consenso más que notable entre los profesionales sanitarios sobre este asunto. Por poner un ejemplo, el ministerio de salud australiano (3) decretó en el año 2012, con vigencia hasta el año 2016, una serie de obligaciones para el manejo de la agresividad en instalaciones de salud mental y de atención a personas drogodependientes y alcohólicas. En cuanto a la posición, señala que, ha habido casos en los que las personas más jóvenes, aparentemente sanas, han muerto repentinamente mientras se realizaba una sujeción mecánica, estando implicada la posición decúbito prono durante la restricción. Se indica que en circunstancias en que se requiere la sujeción mecánica, la posición boca arriba, es la más segura, y cuando se utiliza boca abajo, será por tiempo limitado, siendo el tiempo máximo de aproximadamente 2-3 minutos, la cantidad mínima de tiempo necesario para administrar medicamentos. Por otra parte existen diversos (4) protocolos (5) de vigencia en nuestro país para la sujeción...

La Contención física Vs. Malas Praxis (parte I)...

Artículo del educador social gallego, Adrián Varela Pomar Recientemente la práctica totalidad de la prensa de nuestro país se ha hecho eco de una noticia relacionada con los centros de internamiento para menores. Dicha noticia muestra un video en el que aparece un menor amarrado a una cama, prorrumpiendo en lamentos y sollozos. De fondo unas voces susurran alguna cosa que no se alcanza a comprender, y que es de suponer pertenece a la persona o personas encargadas de inmortalizar el momento. Más avanzado el video se puede escuchar con cierta nitidez como otro menor, en las mismas circunstancias, pide agua. En este punto la grabación termina. Casi como el tráiler de una película, con el que se pretende llamar la atención del espectador, este video pone de nuevo el foco sobre los centros de internamiento de menores y los debates que entorno a esta realidad existen. Como es evidente, es difícil juzgar una película por su tráiler. En este caso sería insensato, a mi modo de ver, juzgar la práctica profesional de los/as compañeros/as del centro en cuestión por la publicación de esta noticia. Aunque, por otro lado, es intolerable que no haya un debate acalorado sobre la realidad que refleja la publicación de este video, y que nos afecta directamente como profesionales. Es necesario por parte de los/as educadores/as sociales, que normalmente estamos en primera línea de fuego en el trabajo con estos menores –permítame el lector la expresión-, hagamos una reflexión sobre estas cuestiones. Todos hemos podido leer los titulares que acompañaban la noticia, y en todos las palabras “malos tratos” era la fórmula periodística escogida para presentar la crónica. Pero, ¿es justo hablar de malos tratos cuando se produce una sujeción mecánica? Al amparo del real decreto 1774/2004, por el...

Difama que algo queda (una vez más, al respecto de las Ayudas Sociales)...

Admito que he dudado mucho en si publicar la foto que encabeza este post o no. Es más, he dudado mucho en si escribir esta entrada o no. Las razones que me inclinaban a no hacerlo eran las de no seguir dando pábulo a lo que puede que sea un fake. O, en caso de no serlo, a no alimentar una corriente de opiniones interesadas y capciosas al respecto de una imagen que para muchos parece corroborar algo así como que los perceptores de ayudas sociales extranjeros viven muy bien a nuestra costa. Pero ha sido precisamente el encontrarme desde ayer, día en el que empezó a circular de forma viral el supuesto recibo de cobro de una cantidad económica en concepto de Renta de Garantía de Ingresos (RGI), con cientos de comentarios despectivos, algunos racistas y otros claramente ignorantes que me han empujado, finalmente, a hacerlo. Como digo, en la foto que acompaña este texto, se lee que una persona ha cobrado una cantidad de 2.415 euros en ayudas sociales, concretamente la RGI. Efectivamente, es una cantidad elevada. Una cifra que para muchos mileuristas o para cualquier otra persona es llamativa. Y me parece lógico que chirríe algo así cuando no se sabe muy bien cómo funciona esta historia. Recuerdo que cuando yo trabajaba como Educador Social en los Servicios Sociales municipales, una de las labores que nos tocaba hacer con algunas familias era la de hacer un acompañamiento o asesoramiento a la hora de administrar la economía familiar. En muchas ocasiones, la principal fuente de ingresos provenía, efectivamente, de las ayudas sociales de las que eran acreedoras por derecho. Normalmente, cuando era la primera vez que se cobraba este tipo de ayudas, se daba la situación de que estas familias se encontraban...

EDUCACIÓN SOCIAL: ¿PROFESIÓN DE RIESGO?...

“Joven psicóloga muere degollada por una paciente en San Juan de Dios, Palencia” Violeta Guarido Rivera fue asesinada al comenzar su jornada de trabajo por una paciente que tenía odio contra ella y contra su compañera psiquiatra, pero la fatalidad hizo que esa mañana fuera la última para ella. Al leer esta noticia, he puesto los pies en la Tierra, cuando en nuestra carrera profesional estamos tranquilos y acomodados, parece que se nos aparta la idea de peligro, de que no nos va a pasar nada, pero todas las personas que trabajamos en el ámbito de lo social-sanitario, no nos podemos olvidar de que trabajamos con y para las personas, y que estas como muchas otras, pueden convivir con problemas o dificultades, pasando a ser en ocasiones foco de ira o sufrir agresiones por parte de esos mismos. Somos conscientes de que tenemos posibilidades de sufrir agresiones, pero con los recortes esas posibilidades aumentan, por ejemplo, cuando los ratios no se cumplen, y un educador se tiene que hacer cargo de más personas de las que se puede ocupar y atender correctamente. ¿Por qué tenemos asumido que en nuestra carrera profesional podemos sufrir algún tipo de agresión y no corregirlo o poner remeció a esa fatalidad? Nuestra profesión está catalogada como una profesión de poco riesgo, y debería de catalogarse como profesión de riesgo, porque estamos en constante contacto con personas con todo tipo de problemas, y no tenemos ningún tipo de protección ante posibles agresiones, sólo nos sirven las contenciones, en el caso de que nos dé tiempo. Lo que más duele es que una compañera muera asesinada a manos de una paciente, y que esto se quede en el olvido, que no haya ningún tipo de cambio para poder mejorar la seguridad...

MILITANCIA SOCIAL

En estos días, se cumplen tres años del surgimiento del Movimiento 15M. Bueno, en realidad, hace mucho más tiempo de la denuncia por ciertos postulados que alarmaban de las injusticias (jurídicas, normativas, representativas ….) y desigualdades (económicas, sociales …) que el sistema de mercado estaba generando y a las que algún@s representantes políticos no podían/querían poner coto debido a su complejidad o el perverso ritual de la puerta giratoria que pareciera acabar representando. Al final de casi una década, nos hemos percatado de una triste realidad: Los que querían, no podían. Y los que no quieren, continúan creyendo en la fiabilidad del sistema. Al albor de aquella manifestación pacífica y libertaria, fueron surgiendo distintas ramificaciones y movimientos en forma de Mareas. Fue la Naranja, la representativa de los servicios sociales y por ende, nuestra cabecera durante este tiempo. Iniciada y promovida con enormes esfuerzos, con mucha ilusión y ganas, en forma de creatividad, reformulando viejos preceptos reivindicativos; fue diluyéndose muy a nuestro pesar (y a nuestra dejadez) en encuentros puntuales y casi casuales, en torno a “cuatro gatos“, como llegó a significar, no sin dolor, el presidente del Colegio profesional de Educadoras/es Sociales del País Vasco, Roberto Vidal. Es el mismo representante, de quien en próximas fechas podréis disfrutar con su presencia en nuestro Documental sobre el proyecto Educablog y la educación social en general, quien defendía poderosamente la idea del resurgimiento de la militancia y el compromiso personal, profesional y social, como eje fundamental de nuestra praxis diaria y la forma de entender esta profesión. Un valor a añadir en estos tiempos de tecnificación y mayores competencias profesionales adquiridas y que no puede ni debe, desviar el ser originario de nuestra acción. Una esencia proactivista, por mucho celofán institucional que nos envuelva. La...