Educadores de cartón piedra

Recientemente y al hilo de la difusión del blog de la educadora social valenciana Anche Branch, compruebo con cierta estupefacción, como el uso y sujeción a ciertos léxicos sobre nuestras prácticas cotidianas, permanece por momentos en la retina de algún que otro/a educador/a social, anclado en la doctrina de la generalización y lo políticamente correcto. Comentarios que ciertamente, producen desazón, al criticar desde el origen y hasta el desarrollo de esta bitácora dedicada a la intervención socioeducativa de personas con diversidad funcional, más concretamente en el desarrollo del autismo. Educación social para personitas especiales, así...

MANDRILES

Nos desapegamos de un año, un insignificante número que sin embargo deja atrás un rastro de dolor y vergüenza difícil de digerir. Mientras aún resuenan las últimas doce campanadas patrias y el recuerdo por las casi cincuenta mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas, dos mujeres más han...

AL FINAL, UNA LUZ

Agosto 2016. En una aldea remota, allá en el Lugo fronterizo, nos engalanábamos con harapos y abalorios ibicencos, dispuestos a afrontar un verano más, nuestra ya tradicional Ruta do Licor. Una endiablada tradición rural familiar, que pretendía en origen acompañar y compartir festivamente con...

Un brindis por vosot...

A Iñigo, aka Tote, le conocí en la universidad. En aquella segunda promoción de Educación Social de la UPV. Trato cordial, respetuoso pero, por entonces, sin mayores confianzas. En torno a cuatro años después de acabar la carrera, nuestras vidas volvieron a cruzarse. Esta vez el trabajo nos...

De Hermano Mayor a P...

Transcurría la sesión de forma dinámica e interactiva. En ocasiones, los profesionales de la educación social, al no estar muy en contacto con la academia o el arte de la docencia en la misma, podemos cometer la imprudencia apriorizada, de recrear cierta ensoñación y proyectarla como un lugar...

Vaya mierda todo

Es de la edad, más o menos, de mi hijo. Eso pensé. Luego, leyendo, me enteré de que Aylan tenía tres años. Un poco más mayor. Aylan vestido de forma occidental. Su apariencia aún me (nos) ha removido más. Claro. Es que nos recuerda a los nuestros. Aylan ha sido, en cierta forma, la gota que...