Posteado en 'Vomitonas'
“No es mi deber darte de comer, ni de cenar”. Si estas palabras se las dirigiese una madre a su hijo de treintaitantos, que no hace ni amago de mover un dedo con respecto a las labores domesticas, no pondríamos el grito en el cielo. Pero si en cambio, van dirigidas a un adolescente de 16, la cosa cambia y más aún, si esta situación se prolonga por más de un mes.
A esta madre yo le quitaba 6 puntos de carné. Estoy hablando de un carné ficticio, por supuesto, pero que últimamente me estoy empezando a plantear no como una idea descabellada, no como un sinsentido. ¿Acaso no debiera legislarse, regularse la competencia como padres o madres, estableciendo unos mínimos?
Ya con respecto a las razas peligrosas de perros, existen legislaciones, en las que se realizan estudios psicotécnicos para analizar la capacidad del dueño para educar convenientemente a su cánido.
Continuar leyendo >>
Publicada por Tote el 30/05/2011
Categoria: Brainstorming, Familia, Reflexiones, Vomitonas
No sé si el hecho de que este blog sea sobre Educación Social o que esté escrito por tres Educadores Sociales nos obliga, de alguna manera, a escribir sobre lo que está pasando estos días en muchas plazas de muchas ciudades españolas. Desde luego dicha profesión no nos confiere una mayor autoridad para hacerlo que cualquier otra, pero, sea como fuere, por mi parte, he decidido sentarme delante del ordenador y darle a la tecla para comentar mis personales impresiones al respecto.
En este sentido he decidido abordar este texto como si de un caso de protección de menores se tratara, siendo el país, España, el menor objeto de Intervención. Digamos pues que ese país presentaba, desde hace algún tiempo, una serie de indicadores que anticipaban un serio riesgo de desprotección, a saber: casi cinco millones de personas sin trabajo; un 80% de la población visualizando a sus representantes públicos, esto es, los políticos como uno de los mayores problemas o preocupaciones; sensación esta última que se ve ratificada ante la bochornosa presentación de 123 candidaturas imputadas en presuntos casos de corrupción; otro factor que indicaba un mal estado de este menor era la inmovilización, pasotismo, despolitización y muerte de las ideologías de la que muchos acusaban a la población, fundamentalmente a la más joven; otro indicador eran los privilegios que los responsables del Estado concedían a los banqueros, convirtiendo a este negocio en el más seguro: si palmamos pasta, el país corre con los gastos. Si ganamos, todo para nosotros; y etcétera.
Continuar leyendo >>
Publicada por lucce el 20/05/2011
Categoria: Educación Social, Juventud, Noticias, Reflexiones, Vomitonas, ¡Denúncialo!
Mientras escucho de fondo una entrevista en la MTV a Alaska y Mario que hablan de un nuevo reality en él que, cual Gran Hermano, pero sin más concursantes, una cámara sigue sus vidas, pienso en la distinta acogida de la gente, compañeros y chavales, tras un paréntesis obligado.
Cada persona vive, siente y gestiona de diferente manera situaciones que pueden definirse como incómodas, embarazosas… Para entendernos. Son contextos en los que nos resulta difícil decidir qué es lo más pertinente a la hora de decir, comentar o preguntar.
En este sentido, algunas personas se encuentran más incómodas, más aturdidas, torpes o no terminan de arrancar. Otras, en cambio, pueden pecar de falta de sensibilidad, de ser demasiado directas…
En todo caso, resulta obvio que la persona que recibe tales manifestaciones es más receptiva a un tipo de mensajes que otros, sin embargo creo que como en tantos aspectos de la vida, la virtud está en el equilibrio. Y en este caso yo apuntaría a un equilibrio entre naturalidad y cariño.
Continuar leyendo >>
Publicada por Tote el 17/05/2011
Categoria: Educación Social, Educación de Calle, Juventud, Reflexiones, Vomitonas
Tras tiempo alejado del trabajo, se acerca el momento de volver al tajo. Cuando la ausencia es corta, tras un ligero crujido inicial, la maquinaria vuelve a funcionar como si tal cosa (como mucho una semana después) Pero, ¿y cuando la vuelta se produce después de largo tiempo? En este caso, las dudas son mayores y simétricas a la incertidumbre.
Por un lado, piensas que ser, ejercer como educador es como andar en bicicleta, que nunca se olvida, pero por otro, quizá la bici haya cambiado en gran medida y cueste cogerle el tranquillo.
Me imagino, que todo es empezar y emprender con ganas la marcha de manera que todo vaya hacia delante, pero… Hay una cuestión que me preocupa más que el resto. El reencuentro con los chavales, ya que en un ámbito tan “libre” e informal como el de calle, el roce hace el cariño y la larga ausencia puede desembocar en una cesión de territorios tan difíciles de conquistar como el de la confianza.
No sería tan extraño en tal caso sentirse como un extraño, como un invasor en un lugar que antes fuera, sintiéramos como nuestra “casa”. O que habiendo realizado un encomiable trabajo con distintas cuadrillas, tengamos que renunciar a algunas, y volver al costoso trabajo de iniciar contactos con otras nuevas.
Como veréis, en esta dirección irían mis preocupaciones, pero no creáis que esté cargado de negatividad como se puede quizá interpretar de mis anteriores palabras, ya que tengo muchas ganas de reiniciar la marcha y, no en vano, pienso que todo lo hecho con anterioridad a este impás, tiene sentido y poso.
Y no es un inicio en el vacío, no es una hoja en blanco. Cada paso dado con anterioridad tiene su sentido y su peso y desde luego, tengo la determinación de averiguarlo.
En este sentido, el tiempo que dediqué en este trabajo, no fue perdido, tal como dice la canción…
“Nunca el tiempo es perdido
Sólo un recodo más en nuestra ilusión”
Mientras tanto, iré engrasando la maquinaria y comprobando las piezas para que todo funcione correctamente y apretar finalmente el botón del ON. Ya os contaré cómo marcha todo y os anticipo que me he encontrado ya con varios jóvenes que han tenido una actitud muy positiva aunque el contacto en estos meses haya sido tan reducido.
Nos vemos en la calle.
Publicada por Tote el 19/01/2011
Categoria: Educación Social, Empleo, Reflexiones, Vomitonas
Me sitúo ante el cursor que parpadea ante mí, como tantas otras veces. Me ha costado mucho el volver a llegar hasta aquí desde marzo pasado…
Muchos sentimientos, sensaciones, se arremolinan en mi mente, siento un repentino escalofrío.
Comienzo a deslizar mis dedos sobre las teclas que repiquetean bajo su presión. Poco a poco van acelerando sus pasos, despojándose de un oxido invisible a simple vista, que no evita que sonría al ver como vuelvo a escribir como solía. No lo he olvidado, no lo he abandonado. Sólo he esperado el momento, ese instante en él que todo vuelve a cobrar sentido y las letras ocupan su lugar con total lógica.
Estos meses, una enfermedad ha requerido todas mis energías, todo mi aliento y las letras, las palabras, han tenido que esperar pacientes, agolpadas en mi sesera.
En estos momentos, la vida se simplifica, empujada por un golpe de estado en el que se impone la razón de la supervivencia. Debes centrarte en sobrevivir. Así de claro, así de contundente. Lo importante es llegar a mañana, es llegar a la siguiente hora, al siguiente minuto, al instante siguiente… Lo demás es superfluo, es una bagatela, un adorno. Arrinconadas quedan preocupaciones de toda índole: ideológicas, de imagen, laborales, políticas, sociales… Todo toma una textura vacía, traslúcida e indiferente.
La semana pasada, un conocido me decía que hay cosas que sólo se llegan a comprender cuando las sufres en tus propias carnes. Ahora soy consciente de cuanta verdad hay en estas palabras. Siendo así, la empatía es una virtud, eso sí, una virtud con sus límites.
Continuar leyendo >>
Publicada por Tote el 16/12/2010
Categoria: Vomitonas
Entradas Posteriores
Entradas Anteriores