MARCO MARCHIONI O EL SENTIDO COMÚN CRITICO EN TIEMPOS INCIERTOS...

Absorbe su última calada, antes de recogerse a nuestro encuentro. Está rodeado de fieles, proscritos de la modernidad que miran al maestro buscando explicaciones en esta nueva era convulsa. Su piel fruncida y mirada aterciopelada, pareciera proyectar desde sus eternos silencios, una especie de equilibrio cósmico con ciertos retazos de idealismo. “No tengo la solución a esta crisis, ni sé como ayudar a los movimientos sociales, sigo como vosotros buscando la tumba de Don Quijote” Momentos antes, un repleto Palacio de Congresos se ponía de pie, emocionado y exultante, para tributar al maestro e investigador social un merecido reconocimiento a su doctrina. Un ideario repleto de soflamas, de búsquedas de equilibrios y justicia social. Un credo comunitario que defiende la necesidad del cohesionamiento y vertebración social para el necesario andamiaje ciudadano que toda sociedad moderna y equitativa, requiere. Viste Casual a sus ya casi 80 años, quizás fruto de su reminiscencia italiana. Sostiene aún tambaleante de la emoción, una serie de libros y obsequios, que los educadores sociales allí presentes en Sevilla, le tributan. No reniega de ninguno, como si de un tesoro se tratase. Es quizás esta esencia del saber, compartir y ahondar, la que le hace más grande y sustenta parte de su leitmotiv profesional: la participación. Pasen y vean, disfruten de una enriquecedora y profunda entrevista a su cosmovisión social de la realidad actual, pensando en clave de futuro. De la mano de nuestra compañera, amiga y alma femenina de Educablog, la también investigadora y educadora social, Marimar Román. Foto cabecera: María Jose Martínez Jimenez (Colaboradora Vocalia de Almeria de...

DE PRESENCIAS Y AUSENCIAS #2...

¿Cómo es este tejer fino? Es un ESTAR QUE TIENE QUE VER con: – Estoy con una persona que tiene su historia, su dificultad y su posibilidad. Y que tiene derecho a tener su historia. – Con una persona que igual no ha tenido ninguna experiencia de relación significativa en la que se le ha recogido como otro/a . – Cuido que establezca una relación de confianza, me doy tiempo para ello, porque en cada caso es único, para a partir de ahí establecer una relación y hacer un proceso psicoeducativo. – Me muevo en sus contextos, cuido la relación, estoy presente, y la persona se da cuenta de que para mí ella también está muy presente. En ese juego de presencias se genera la posibilidad de poder acompañar su proceso. – Escucho, estoy muy atenta a lo que trae, a cómo se mueve, acojo, limito, confronto. Soy clara, honesta, le respeto. Respeto su ritmo, su necesidad, posibilidad. Lo que quiere y puede contar y lo que no. Le devuelvo con la distancia profesional, poniendo sobre la mesa también los límites de mi trabajo. Todo no puedo y además no quiero. – Tengo en cuenta la responsabilidad. De qué se puede responsabilizar en este momento? No pido lo que no se puede y si lo que creo que puede aquí y ahora. Tu de que te responsabilizas? Yo de esto…Yo también me responsabilizo de lo mío. – Respeto sus tiempos y lo que me cuenta, o su silencio. – Tengo delante la cuestión de la igualdad mujeres y hombres, tengo en cuenta el machismo estructural vigente, y cómo son estos procesos en el marco de la vulnerabilidad y exclusión. En qué contextos viven estas mujeres, sus pluses, cual ha sido su modelo. Las mujeres....