¿Cómo ser educadora/or social y no morir en el intento? #EdusoDay2018...

Cómo ser educadora o educador social y no morir en el intento, nos proponen las amigas y amigos del CEESC que organizar felizmente, un año más, el Carnaval de Blogs. Cómo serlo, nos preguntan, como si, en cierta forma, ese rasgo de supervivencia no fuese algo inherente o consustancial a la propia profesión en sí misma… bueno, quizá estemos pecando de un exceso de dramatismo o, quién sabe, para muchas y muchos igual hasta nos quedamos cortos. De hecho, aunque todo esto pretende tener un cierto toque humorístico, a veces la realidad de nuestro oficio nos plantea, literalmente, situaciones en las que nuestro pellejo se pone en peligro, tal y como, por ejemplo, atestiguamos en un post titulado “Mi educando me pega lo normal”. En cualquier caso, la invitación a describir cómo nos lo montamos para no sucumbir en nuestro día a día está más orientada a reflexionar o plasmar o, mejor dicho, a reconocer y reconocernos en esos fallos que, como humanos que somos (sí, lo somos), también cometemos en nuestro ámbito laboral. Errores, a veces, fruto de la inexperiencia, producto del momento, generados muchas veces por las monstruosas garras de las burocracias a las que habitualmente nos vemos sometidos a respetar, etcétera. Sea como fuere y tirando un poco de memoria, hemos recordado que en nuestro blog, www.educablog.es, ya nos hemos desnudado en alguna que otra ocasión mostrando nuestras vergüenzas profesionales con un afán, más allá de la exposición que busque la displicencia del lector, de buscar los comentarios de la audiencia para saber cómo ha podido resolver o cómo resolvería situaciones así. Por ello, si nos lo permitís, (re)expondremos aquí esos tres casos de forma resumida buscando lo mismo que perseguíamos cuando los publicamos en nuestro espacio. Por ejemplo, cuando hablamos...