Viviendo en la calle del olvido...

La noche del 29 de octubre no fue una noche más en el desfilar de lunas asimétricas. Por las calles deambularon personas curiosas, observadoras, ilusionadas y esperanzadas por ser testigos de una de esas realidades, que de tan oculta, pareciera que no existe…las personas sin hogar, al menos sin el hogar tradicional de cemento, madera y cristal. Un grupo de voluntarias y voluntarios nos embarcamos en la aventura nocturna de conocer una realidad de la que sólo hablan las calles silenciosas de la noche. Las personas que viven en los cajeros, en las esquinas, en casas abandonadas, en coches, bajo puentes, en rincones poco transitados… ¿Son más de los esperados? quizás si, quizás el mero hecho de que una sola persona no dispusiera del ¿derecho? de vivienda sería intolerable y la certeza de que sean cientos, resulta poco menos que insoportable. Caminamos por calles en las que duermen personas, sacamos dinero en refugios improvisados, y no somos conscientes. Yo mismo, he visto casi extrañado a alguna persona pernoctando en un banco o entre cartones, protegiéndose de la luz inquisidora en un cajero… Con estas iniciativas, se da lugar y presencia a una de las fotos que retratan la sociedad actual, seguramente, eso sí, una de las más desconocidas. “No en vano, lo que no se conoce no existe.” Por otro lado, es una manera de que las personas que participamos en la iniciativa nos sensibilicemos y seamos testigos directos, además de darnos la posibilidad de compartir un momento con estas personas y si quieren, incluso de charlar un rato. Este hecho en sí, ya es de un gran valor más allá de datos, estudios y estadísticas, de las que no niego su importancia. En mi caso, sólo pude cruzar unas pocas palabras con dos...

QUÉ DIFÍCIL ES CUANDO TE TOCA A TI...

Me encuentro en un debate interno sin saber muy bien qué hacer. Hace unos días una persona bastante cercana me relató desolada una situación insostenible que estaba viviendo. Era un bucle de problemas que había estado tapando por tiempo insospechado y estaba haciendo mella en ella. Realmente no me sorprendieron los problemas que me comentaba entre sollozos. Por desgracia, son cotidianos en la educación social. Una madre con un hijo mayor de edad el cual tiene un trastorno mental diagnosticado y con medicación (que se la tome es otra historia), que desde hace 9 años tiene problemas de robos, consumos de marihuana, agresividad verbal e intimidación entre otros. Ella ha ido tapando todas las fechorías y delitos para que su marido no se enterase y echara a su hijo a la calle, pero en este momento está siendo chantajeada con cierta agresividad por su hija con contarle todo a cambio de dinero. Después de escucharla con atención y ella pedirme encarecidamente que no se lo cuente a nadie y que no hagamos nada, me planteo qué solución se puede dar a una persona que está sufriendo así. ¿Echar a su hijo de casa?, ¿Denunciar a su propia hija?, ¿Contar todos los problemas tapados para acabar con el chantaje? Y si así hiciera ¿Se acabaría el chantaje y los problemas? En ese momento empecé a ver lo difícil que es tratar un tema así desde tan poca distancia, y a tener un debate moral entre lo que creo que debería hacer y lo que estoy haciendo. Me veo dando consejos a esa mujer presa del pánico, de lo que debería hacer, de dónde debería acudir, pero no se cómo pasar a la acción. Creo que si actúo destapando ese entresijo de problemas le puede repercutir...

Buscando a Mc Nulty (PARTE II)...

Jimmy Mc Nulty no es un policía al uso. Odiado a partes iguales, tanto por sus colegas como por el hampa al que persigue, es precisamente en su profesión, donde despliega una de las pocas cualidades que se atisban a entrever. Su aire desarraigado, su desobediencia institucional y cierto halo a hombre solitario, lo hacen tan especial en la serie, hasta reconocerle uno de los papeles principales entre tanto reparto coral. Detective en homicidios y ave nocturna, flirtea con el alcohol y los problemas familiares, como queriendo escapar de ese círculo infernal que le envuelve día tras día: homicidios, violencia e injusticia. Rastreador del asfalto, es de los pocos personajes que pone en valor uno de los principales pilares de la serie y de la sociedad en general: la persona. Venga de donde venga y sea de la clase o condición social que sea. Por todo ello y algún detalle más, podemos afirmar que huele a educador social por los cuatro costados, intentando desde esta sección, descubrirlo aunque sea de perfil. Un perfil muy apetecible. ENTIDADES SOCIALES = ¿ ORGANIZACIONES HORIZONTALES ? – Quiero hablar con usted, ahora ¡. ¿ Recuerda aquel rollo que le metí sobre mantenerme informado ? – Teniente, mi compañero pilló un asesinato – Acabo de salir del despacho del subdirector, donde el Comandante le ha dicho a Burrell que se deshaga de usted. ¿ Me ha oído ? ¡¡ Lo quieren largar ¡¡ – ¿ Que coño he hecho ? – ¿ No puede cerrar la boca ? Ese condenado juez, no le va a salvar el culo. (Conversación entre el teniente Daniels y Mac Nulty) El afamado epitafio de la cadena de mando, en estado puro. Hubo un día, en las Universidades principalmente, donde nos contaron una historia...