LAS REGLAS DEL “JUEGO” HAN CAMBIADO EL JUEGO #3...

Los niños son todo o nada, espontáneos como ellos solos y creativos como nadie, pero lamentablemente no hay tiempo para conocer y extraer ese potencial que un niño/a algún día despertará cuando sea quizás adulto, ya un poco tarde. Pues los niños son niños, y como tales, sus cuerpos están diseñados por pura selección natural, para crecer y desarrollarse fuertemente mediante sus capacidades anatómicas como homos que son, y no para quedarse tirados en un sofá durante horas enganchados a la caja televisiva que nunca duerme. ¿Qué tienen los nuevos juguetes? Pues es cierto que estos nuevos juguetes son atractivos y donde el fabricante ya lo comercializa con la creación artística de alguien que lo diseña, y su forma de presentación tientan a las ganas de consumarlo, y quizás incluso hasta de probarlos. Pero si observamos detenidamente las veces que un niño/a juega con sus juguetes, rápidamente se sacarían conclusiones que a veces nos acercaríamos a la estupidez. Además, esto nos hace cada vez menos prácticos e inútiles como seres sapiens sapiens; todo está inventado y sólo hay que consumir y consumir. ¿Por qué ocurre esto ahora? Las cosas se obtienen tan fácilmente que no se les da valor, se le resta importancia incluso al valor económico de lo que se invierte por un objeto de ocio que tiene una vida de atracción muy corta. Parece que no importa la cantidad de dinero que se haya invertido, y simplemente se desecha el juguete o el juego, sin darle más importancia que lo que es: un juguete que tiene manual de montaje, pero no tiene manual de cómo usarlo y divertirse correctamente. Quizás la época del siglo pasado no era como la de ahora, pero tampoco se pretende mirar antropológicamente al pasado y reconvertirlo al...

LA SERVILLETA

Corría el año 2001, cuando toque aquel timbre. Sonaba añejo y tintineante, pero funcionaba a la postre, que era al final su cometido. Subí en ascensor hasta la segunda planta de un edificio sesentero, con alicatados cañí. Me esperaba un matrimonio, pareja de educadores que me abrían su espacio y hábitat natural de sus últimos lustros. A partir de allí, todo lo demás ya casi se lo he ido contado en este otro ciber-habitat de lo social. Este año se descifró uno de los grandes enigmas de la humanidad, nuestro código genético. Con el ADN humano en las manos de los poderosos lobbies farmacéuticos, ya avecinábamos el fin de la especie. No estamos aún a salvo, pero al menos los ecos de la extinción o manipulación genética, han dejado paso a otra serie de confabulaciones. En Septiembre el mundo occidental se tambaleaba en torno a dos edificios colosales. Caían los símbolos del imperialismo, de una cultura occidental incrustada a martillo por todos los rincones del mundo y se detentaba una obviedad: la fragilidad del ser humano (víctimas) y la vileza del mismo (verdugos). También se destapaban grandes escándalos de la iglesia católica a través de los abusos sexuales, sin saber como ni quien pudiera poner fin a esos delitos contra la libertad de las personas y más concretamente la de los/las niños/as. Recuerdo un hogar al que hoy día tildaría de austero, cómodo y enormemente acogedor. Un grupo de niños/as encantadores, con miradas tristes, entremezclados entre razas, etnias y culturas. También recuerdo como se asomaba el humor de manera cotidiana, con fluidez y ganas de reírnos de nosotros mismos antes que de los demás. No negaremos que también hubo momentos delicados para algunos chicos, dificultades convivenciales motivadas por el simple y honroso hecho de...

NO FUI YO, FUE ELLA

El pasado mes de Julio, las siempre incansables compañeras del Colegio de educadoras/es sociales de Galicia, nos invitaban a una seductora y añorada propuesta, donde explayar y reforzar nuestro quehacer cotidiano para con la profesión y plantear todas aquellas perspectivas de cara a su construcción. “¿Ti qué fas pola Educación social?” llevaba por titulo y Educablog, no podía dejar escapar esa magnifica ocasión para reverdecer alguno de sus orígenes o leiv motif. El fruto de esos trabajos, han sido recopilados en un “libriño” de relatos y la publicación del trabajo ganador del concurso de proyectos Fin de Grado. Espero que les gusté esta inmersión introspectiva, y refuerce la idea de que la educación social es una extraordinaria aventura tanto personal como profesional. De cómo la educación social me buscó, me encontró y me atrapó Puede que suene petulante o incluso ególatra, pero si escarbamos en nuestro pasado, recuperamos nuestras emociones primigenias, echamos la vista atrás y olvidamos los viejos fantasmas de la indefinición, es muy probable que nuestra esencia personal, en esa mezcolanza con la orientación profesional, tenga una razón de ser, mucho más justificada y predestinada de lo que hubiésemos creído a priori. “Nada es azar, todo tiene un porqué”, que dirían los estoicos. 1980: Recuerdo una España gris y embarrada. Edificios en cimientos, carreteras sin asfaltar y colegios a medias. Añoro aquel gentío enorme de felicidad, de querer hacer, inventar, participar. Mucha actividad, donde los parques públicos cobraban vida propia y las calles empedradas formaban su pequeña fauna urbana. Juegos, libertad, aventura, vecindario, fiestas de barrio, etc. Era ciudadanía, era participación, era educación comunitaria en estado puro. De ahí mamé hasta mi juventud, casi mi adultez. El mundo de las responsabilidades fagocita de alguna manera esos sueños y los torna más áridos,...

HOGARES QUE HABLAN

De cómo un educador sonríe satisfecho tras las paredes de una habitación Permítanme que abra esta nueva ventana, reciclando el titulo de la honorable página fotográfica (o debería decir literaria?) de nuestro hermano educabloguer, @lucce. Un portal filosófico, de barrio y coloquial, que nos recuerda una máxima en estos tiempos de mass media: la fuerza de la palabra. El hogar lleva una temporada larga de buenaventura. No quita, como en las mejores familias, incluidas los clan de los Pantoja o los Pujol, que tengamos alguna diferencia, disconformidad o desliz convivencial, amén de los diez residentes particulares y el séquito adulto que los acompaña. “El único rato en el que estoy de vicio en mi casa es cuando estoy solo (sin mujer ni hijas). Y a veces me planteo enfadarme¡¡¡¡” exalta un compañero educador, mientras analizamos la (in)convivencia semanal. Tras años de grupos, residentes, familias y sujetos de intervención, queda evidenciado que uno de los puntos fuertes y clave del futuro éxito en la acción socio-educativa es la comunicación. Inclinándome más por el exceso que por su defecto. Hablarnos y hablarnos mucho. Luego ya habrá tiempo de desmenuzar y escudriñar cuestiones más relevantes e ir a los aspectos clave de una u otra intervención, la consecución de uno u otro objetivo. Y si encima, logramos que esa comunicación se genere y dinamice mayormente dentro del contexto del propio grupo de residentes, ya les adelanto que chapeau. La etapa relacional, empieza desde un punto óptimo de partida. Comunicación entre iguales, aún siendo muy diferentes. Andrés es un infante de 13 años de edad. No quiere hacerse mayor (para no sufrir más?) y encima su desarrollo fisiológico tampoco le ayuda. Juega a cromos, juguetes y enseres de cada moda, mientras sus iguales levitan al paso de una...

5 PROPUESTAS DESDE LA EDUCACIÓN SOCIAL PARA EL ACOGIMIENTO RESIDENCIAL...

Se ha iniciado un nuevo año y nadie iba a garantizar que nuestra profesión lo empezase con buen pie. Ni el más optimista del lugar, firmaba buenas nuevas sobre el nuevo calendario que acontece. Al contrario, pareciera cumplirse aquello de que “ para con Dios, hay que tener (sujetar) por el carro ”. La noticia saltaba a los medios de comunicación en estos días navideños. Fue cogiendo fuerza según pasaban los días y la información se agrandaba con comparecencias oficiales y el consiguiente ruedo de dimes y diretes. Del ámbito local (Toledo), al autonómico y de ahí al estatal. Más amplitud, más ruido. Más conjeturas, más opiniones, más culpables. Menos verdad, menos soluciones. Fui leyendo y siguiendo la noticia de cerca, con el mayor número de referencias y partes implicadas posibles. Supongo que lo habré heredado del periodismo sin saberlo, pero en mi trabajo diario es el pan de cada día: ir a las fuentes, contrastarlas y surfear entre la información para dar con la versión más objetiva o veraz (si es que de verdad existe). Cuando surgió la idea de realizar este artículo, tuve una cosa muy clara desde el principio: la educación social tenía y tiene que plantear soluciones. De denunciar a los culpables (con mayor o menor acierto) se ocupa la prensa, de investigarlos la policia y de juzgarlos la justicia. El fatal accidente y posterior fallecimiento de una niña tutelada por la Junta de Castilla y la Mancha, es a todas luces una situación desagradabilísima, provocada por una cadena de infortunios con un indeseable desenlace. La educación social, como parte implicada en el entramado organizativo e institucional (vivía en un hogar residencial, supervisada por profesionales) debe hacer una reflexión profunda y reclamar que los distintos desajustes que pudiesen haberse dado,...