putos esbirros Apr18

putos esbirros

Si, soy un esbirro. Un doberman más del sistema. Un ejemplar y disciplinado operario del establishment, fiel acólito de los dogmas y engranajes institucionales del sistema de protección. Bajo su paraguas, me desenvuelvo con soltura, la misma soltura que otorga la cadena de un can en una perrera hiperpoblada. Ropajes no me faltan: decretos, protocolos, manuales… No sirve de nada reflexionar, no sirve de nada replantearse el sistema ni los intereses que lo promueven. Es mejor seguir al dedillo, aquel viejo axioma de un técnico zamorano de acción social: “Aquí no estamos para dar titulares. Estamos para evitarlos”. Aparece Marcos, susurrándome al oido…: “Todo son consecuencias de un determinado modelo de gestión de las políticas sociales en España. Un modelo neoliberal hecho para favorecer a entidades religiosas y grupos empresariales afines al poder. Un modelo que es vendido en los medios de comunicación como muy bonito y de muchos colores pero que detrás oculta grandes dramas” El control social es nuestro campo. Los ciudadanos nuestros enemigos. En este caso, las familias, culpables sine die de las situaciones de desamparo y vulnerabilidad de sus vástagos. Infantes cuyo encargo de crianza son entregadas a una horda de profesionales: educadores sociales, psicólogos, profesores, educadores familiares, de punto de encuentro, médicos, fiscales….Ya saben, cuantos más mejor. De lo que se trata es de justificar que se hacen cosas, muchas. El papel se ocupará de aguantarlo todo. Criaturas desarraigadas, fiel reflejo de los desastres familiares. Determinismo a doquier, duela a quien le duela. Pero afortunadamente, aquí estamos para salvarles. Mostrarles el camino. Mi camino, los otros ya saben a donde nos conducen: nuevamente al abismo. Jóvenes indomables que requieren de conductismos, de vigilancia y supervisión. Bisoños ávidos de respuestas, que reconducen educativamente mejor a través de correcciones y medidas,...

PROPUESTAS DESDE LA EDUCACIÓN SOCIAL...

Siendo más o menos conscientes de ello, al ejercer como Educadores/as Sociales se está haciendo política: los componentes personales, culturales, ideológicos, sociopolíticos, relacionales, educativos, etc. están siempre presentes en la educación social. Si se quiere ejercer la profesión con calidad, rigor y profesionalidad, buscando procesos de cambio social, se debe incorporar la reflexión sobre la política en la práctica diaria: ¿cómo afecta la política en los distintos ámbitos en los que desarrolla sus funciones el/la Educador/a Social? ¿Cómo se puede intervenir para proponer soluciones? ¿Tienen en cuenta los/as políticos/as las propuestas, ideas, iniciativas… de Educadores/as Sociales de cara a futuros gobiernos? En Galicia, en unos meses habrá elecciones autonómicas, y pensando sobre ello una cuestión comenzó a tomar forma en mi cabeza: ¿Y las propuestas desde la Educación Social? La Educación Social abarca un montón de ámbitos (menores, mujeres, diversidad funcional, dependencia, formación, ocio y tiempo libre, etc.), muchos de ellos nombrados en los programas electorales de las formaciones políticas, con más o menos intensidad y más o menos preocupación. Mucho se hizo en todos estos ámbitos, y muchísimo queda por hacerse. Estas son solo algunas propuestas “a bote pronto”, que habría que estudiar, trabajar y reflexionar en común: Respecto a los menores y la educación formal: es esencial, entre otros aspectos, que se tenga en cuenta la necesaria y urgente inclusión de la figura del Educador/a Social en los centros educativos (colegios, institutos); así como un pacto social y político por la educación (una educación de calidad, pública…); analizar la línea que se está marcando con los centros de protección y reforma de menores (externalizaciones, cierres…), etc. Respecto a las mujeres y la violencia de género, la figura del Educador/a Social puede ser referente esencial durante todo el proceso, acompañando, informando, orientando, asesorando…...