LAS REGLAS DEL “JUEGO” HAN CAMBIADO EL JUEGO #3...

Los niños son todo o nada, espontáneos como ellos solos y creativos como nadie, pero lamentablemente no hay tiempo para conocer y extraer ese potencial que un niño/a algún día despertará cuando sea quizás adulto, ya un poco tarde. Pues los niños son niños, y como tales, sus cuerpos están diseñados por pura selección natural, para crecer y desarrollarse fuertemente mediante sus capacidades anatómicas como homos que son, y no para quedarse tirados en un sofá durante horas enganchados a la caja televisiva que nunca duerme. ¿Qué tienen los nuevos juguetes? Pues es cierto que estos nuevos juguetes son atractivos y donde el fabricante ya lo comercializa con la creación artística de alguien que lo diseña, y su forma de presentación tientan a las ganas de consumarlo, y quizás incluso hasta de probarlos. Pero si observamos detenidamente las veces que un niño/a juega con sus juguetes, rápidamente se sacarían conclusiones que a veces nos acercaríamos a la estupidez. Además, esto nos hace cada vez menos prácticos e inútiles como seres sapiens sapiens; todo está inventado y sólo hay que consumir y consumir. ¿Por qué ocurre esto ahora? Las cosas se obtienen tan fácilmente que no se les da valor, se le resta importancia incluso al valor económico de lo que se invierte por un objeto de ocio que tiene una vida de atracción muy corta. Parece que no importa la cantidad de dinero que se haya invertido, y simplemente se desecha el juguete o el juego, sin darle más importancia que lo que es: un juguete que tiene manual de montaje, pero no tiene manual de cómo usarlo y divertirse correctamente. Quizás la época del siglo pasado no era como la de ahora, pero tampoco se pretende mirar antropológicamente al pasado y reconvertirlo al...

El síndrome del trabajador persona...

Después de casi año y medio sin vernos, por fin quedamos un fin de semana para reencontrarnos. Yo les conocí en Donosti estudiando Pedagogía, pero no en la Uni, sino por amigos comunes, ya que ellos estudiaban Psico-pedagogía. Os preguntaréis por qué os hablo de esto ahora y en este blog. Quizás sea, porque haya algo que estime como importante compartir, o simplemente sea porque me apetezca contarlo. Permitirme entonces el no aclararlo y robaros así un poco de tiempo, hasta que lo averigüéis al final de estos párrafos. Antes que profesional somos personas. Por la mañana tras dejar atrás el sonido atronador del despertador y los posos del café en la taza apilada en el fregadero, nos enfundamos la piel de currelas y pasamos a ser, Paula la psicóloga, Iñigo el animador o José el trabajador social… Esta coletilla, en un principio, no pasa de ser un adosado, una etiqueta, algo secundario. Es como un sombrero raro que nos ponemos sólo algunos días. En mi caso, así era en un principio, pero poco a poco, como un vaso que se llena gota a gota, sin darme cuenta, esa coletilla se fue haciendo muy importante y fue reclamando una posición central en mi vida. Hasta el punto, de que tengo la sensación de que a veces tiene prioridad ese adjetivo, ese cometido, a mi propia persona. En verdad resulta curioso, que no nos demos cuenta, o que no seamos del todo conscientes de este hecho… Por la mañana, tras dejar atrás el atronador sonido del despertador y los posos del café mezclados con la leche en la taza apilada dentro del lavavajillas, el Trabajador Social josé, la Psicóloga paula y el Animador iñigo se dirigen a su hábitat natural, a su hogar, a su...