QUÉ DIFÍCIL ES CUANDO TE TOCA A TI...

Me encuentro en un debate interno sin saber muy bien qué hacer. Hace unos días una persona bastante cercana me relató desolada una situación insostenible que estaba viviendo. Era un bucle de problemas que había estado tapando por tiempo insospechado y estaba haciendo mella en ella. Realmente no me sorprendieron los problemas que me comentaba entre sollozos. Por desgracia, son cotidianos en la educación social. Una madre con un hijo mayor de edad el cual tiene un trastorno mental diagnosticado y con medicación (que se la tome es otra historia), que desde hace 9 años tiene problemas de robos, consumos de marihuana, agresividad verbal e intimidación entre otros. Ella ha ido tapando todas las fechorías y delitos para que su marido no se enterase y echara a su hijo a la calle, pero en este momento está siendo chantajeada con cierta agresividad por su hija con contarle todo a cambio de dinero. Después de escucharla con atención y ella pedirme encarecidamente que no se lo cuente a nadie y que no hagamos nada, me planteo qué solución se puede dar a una persona que está sufriendo así. ¿Echar a su hijo de casa?, ¿Denunciar a su propia hija?, ¿Contar todos los problemas tapados para acabar con el chantaje? Y si así hiciera ¿Se acabaría el chantaje y los problemas? En ese momento empecé a ver lo difícil que es tratar un tema así desde tan poca distancia, y a tener un debate moral entre lo que creo que debería hacer y lo que estoy haciendo. Me veo dando consejos a esa mujer presa del pánico, de lo que debería hacer, de dónde debería acudir, pero no se cómo pasar a la acción. Creo que si actúo destapando ese entresijo de problemas le puede repercutir...